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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

domingo, 22 de febrero de 2015

EDUCACIÓN Y CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD AMAZÓNICA


El bosque, con toda su riqueza y complejidad,
debe ser incorporado para conocimiento científico de las
nuevas generaciones.
Prof. Gabel Daniel Sotil García

Otro de los aspectos que hemos descuidado en la educación que brindamos a nuestros estudiantes de esta región es el relativo al conocimiento de la realidad amazónica en toda su complejidad, riqueza y peculiaridad.

Hasta hoy sólo tomamos y ponemos en práctica el currículo diseñado por nuestra sede central, en el cual, por cierto, es muy poco lo que hay respecto a información que permita que nuestros niños y jóvenes logren una imagen real, certera, de la diversidad de aspectos que caracterizan a nuestra Amazonía; imagen de la cual, lo sabemos hoy, depende el tipo de relaciones que cada uno de nosotros establece con dicha realidad.

Las autoridades regionales concernidas con el sector educación han dado muy poca o ninguna importancia al conocimiento científico de la realidad geográfica, ecológica, biológica, social, cultural, psicológica, económica, histórica, etc. de nuestra Amazonía, como si se nos dijera que en ella no hay nada valioso por conocer ni que tenga efectos formativos en los estudiantes.
Deforestación y destrucción ambiental en Madre
de Dios, cuyo conocimiento debe ser incorporado
a una nueva educación amazónica.

En los libros de texto, elaborados y distribuidos por el Ministerio de Educación sin ninguna participación de especialistas y magisterio de nuestra región, abunda la información acerca de realidades foráneas cuyo conocimiento, si bien es necesario, pero ello no debe significar dejar de lado el contacto con los mensajes provenientes de nuestra propia y peculiar realidad regional.
Nuestra Amazonía tiene sus propias leyes naturales, su propia dinámica relacional de sus elementos, su propia fisiografía moldeada por milenios de evolución constructora de nuestro planeta. Tiene su propio proceso de poblamiento u ocupación de sus espacios, que es necesario conocer para entender el panorama actual en su real diversidad de los pueblos que la habitan y, más aún, comprender sus aportes culturales, su cosmovisión, porqué son como son; porqué actúan como actúan. Nuestra Amazonía, en fin, tiene su propia manera de ser región, su propia personalidad como tal, que es necesario conocer para comprenderla y respetarla.
Foresticidio como el que está sucediendo en Tamshiyacu
debe se tratado en la nueva educación amazónica
.

Es este bagaje de conocimientos el que se nos viene negando a los peruanos y, en especial, a los mismos amazónicos.

Además, todos sabemos que hay todo un conocimiento tradicional, generado en el trato directo, experiencial, que los pueblos originarios han establecido con la naturaleza circundante; pero, este conocimiento tampoco entra al proceso formativo de los educandos, pues es mirado con desprecio; minusvalorando su importancia, olvidándonos que por dichos conocimientos han logrado su sobrevivencia dichos pueblos. ¿Cómo se alimentan; cómo curan sus enfermedades, cómo predicen condiciones venideras? Son preguntas cuyas respuestas no abordamos en el proceso educativo actual. En la dinámica comunal se transmiten diversidad de experiencias valiosas, productos de los diversos mundos culturales que existen en nuestra región, sin embargo, esos aprendizajes los tiene que dejar el niño en el umbral de su institución educativa, pues adentro no tienen ningún valor.

Todo esto es patrimonio selvático, que nos negamos a incorporar al proceso educativo de la niñez y juventud, razón por la cual, en escritos anteriores hemos dicho que “la Amazonía es la gran desconocida en nuestro país y, en especial, en nuestra propia región.

El conocimiento científico de toda la riqueza biológica
debe ser propiciado para las nuevas generaciones.
Por cierto que esta ausencia de la realidad amazónica en el currículo actualmente vigente tiene efectos cognoscitivos, valorativos y actitudinales en el comportamiento individual y social de quienes vivimos en esta región.

La insensibilidad ante el progresivo deterioro de nuestros bosques mediante la tala irracional, la sobre explotación de especies biológicas, la contaminación de ríos y cochas; la degradación de los suelos por prácticas incompatibles con sus características (agricultura y ganadería extensivas), la agresión a los Pueblos Indígenas, etc. no es sino la expresión más contundente de los efectos de una educación sin Amazonía que venimos poniendo en práctica en nuestra región.

La ignorancia en la que sumimos a nuestros estudiantes acerca de su propio entorno a causa de la actual educación, condiciona la adopción de comportamientos destructivos, incoherentes, impertinentes en su actuación social respecto a nuestra realidad. Educación actual en la cual el niño aprende a ver al árbol valorado sólo por la cantidad de madera que puede obtener o los sacos de carbón que pueda producir, pero jamás como un elemento generador de servicios ambientales para la comunidad.

Es esta dinámica social depredante respecto a la Amazonía la que hoy podemos observar en todos los niveles de actuación de personas e instituciones, estatales y privadas. El mercantilismo extractivo y exportador que venimos desarrollando, cada vez con más eficacia destructiva, no es sino el producto de esa educación sin compromiso con esta grandiosa región.
La diversidad cultural y lingüística de
nuestra región debe ser conocida por
todos los peruanos. 

Y es, también, la que permite que dejemos que empresas foráneas, con intereses puramente mercantiles, destruyan nuestro bosque ante nuestra vista y paciencia, a pesar de la importancia planetaria que sabemos tiene en la dinámica climática y en el control del calentamiento global y el cambio climático.

Y es, también, la que no posibilita que elaboremos reflexiones de mayor nivel respecto a críticas y propuestas para defenderla y conservarla en su integridad.


Es, por lo tanto, de suma urgencia que hagamos de nuestra compleja, diversa y hermosa realidad un componente sustancial en el proceso formativo de la niñez y juventud de nuestra región amazónica. 

viernes, 20 de febrero de 2015

CONTRA LA DEFORESTACIÓN EN TAMSHIYACU


viernes, 20 de febrero de 2015

ORGANIZACIONES SE SUMAN A  LA MOVILIZACIÓN  DEL 25 DE MARZO

Organización de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO), Organización de Estudiantes de Pueblos Indígenas de la Amazonía Peruana (OEPIAP), Oficina de Derechos Humanos, de Justicia y Paz del Vicariato de Iquitos, Radio La Voz de la Selva, Programa Sui Sui -  Asociación Putumayo Bélgica, Solsticio Perú, Asociación Mayantú, Alianza Arkana, Frente Patriótico de Fernando Lores, Colectivo Amazonía, Instituto de Apoyo a Grupos Vulnerables (INAGRUV), CONAPAC, SUTEP, Comité del Agua.

Entre el Día Mundial del Agua (contaminada) y la Hora del Planeta (en crisis petroecológica)


1. Frente a los daños ocasionados por la deforestación en Tamshiyacu, Palmas de Shanusi y en muchos otros lugares de nuestra Amazonía, para instalar sembríos agroindustriales, deforestando hasta la fecha, más de 10 mil ha, y lo que es más amenazando con desertificar más de 100 mil ha.

2. Frente al abandono de los pueblos indígenas por parte del Estado, cuyos territorios ancestrales están asentados en la zona de extracción petrolera, que viven el impacto de una contaminación de 40 años, que abarca a las cuencas de los ríos Corrientes, Tigre, Pastaza y Marañón, sin visos de resolverse. A pesar de ello, el Ejecutivo insiste en ampliar la frontera petrolera de manera irracional, incluso sobre áreas de conservación, ecosistemas frágiles, pueblos originarios, ciudades como Iquitos, en cuya cuenca, pese haber rechazado a la Conoco Phillips, ahora Gran Tierra Energy amenaza continuar actividades de exploración en la zona.

3.  Ante el imparable incremento de la corrupción en la gestión pública que posibilita la actuación impune de prácticas económicas que atentan contra los derechos humanos y el ambiente e impide se sancione en forma ejemplar a los perpetradores de crímenes ambientales sean por contaminación petrolera, deforestación, o asesinatos a los dirigentes Asháninka en Ucayali.

4. Situaciones cómo éstas hacen vulnerable la vida humana con imprevisibles consecuencias hacia el futuro, mientras los gobiernos pasan sin detener estos procesos perversos y sin plantear alternativas valederas y sostenibles. Tarde o temprano la contaminación tocará la casa, el bolsillo y lo que es peor la salud quizás en forma irreversible.

Por lo expuesto.

1. Exigimos que el progreso de la Amazonía se lleve a cabo sobre la base de la sostenibilidad de los recursos naturales y el respeto a la pluralidad cultural. Las personas de hoy y las que vendrán después solamente podremos tener una vida digna si nos desenvolvemos  en un ambiente sano y equilibrado.
2. Exigimos que se paralice en forma definitiva la actividad empresarial de Cacao del Perú en Tamshiyacu, y se sancione en forma ejemplar a los responsables de los daños ocasionados. Al mismo tiempo se evalúe los impactos ambientales y sociales de actividades semejantes no autorizándolas en el futuro.
3. Demandamos la evaluación y remediación a la zona devastada por la extracción petrolera y la debida indemnización a los pueblos indígenas afectados, y sanción a los responsables.
4.  Exigimos que en la cuenca del Nanay se excluya de extracción petrolera, minería aurífera y de monocultivos, ya que está de por medio su fragilidad ecológica, su importancia ambiental y económica, así ser fuente de agua de más de medio millón de habitantes.

Por todo ello, CONVOCAMOS A LA PRIMERA MOVILIZACIÓN de este año para demandar al Estado se resuelva la problemática ambiental en la Amazonía.

“POR UN VERDADERO PROGRESO AMAZÓNICO QUE RESPETE LA VIDA Y EL MEDIO AMBIENTE”

Iquitos, 19 de febrero de 2015

sábado, 7 de febrero de 2015

EDUCACIÓN, SALUD Y NUTRICIÓN


Prof. Gabel Daniel Sotil García

Educar en salud es garantizar un futuro promisorio
para el individuo y la sociedad.
No queremos pecar de redundantes respecto a estos temas de tanta importancia para el desempeño de la persona en su sociedad así como de la propia sociedad en su conjunto respecto a los propósitos que pudiera plantearse para lograr su desarrollo.

Ya en anteriores artículos, que venimos escribiendo desde hace más de veinte años, hemos expuesto nuestras ideas acerca de cómo debemos abordar la tarea formativa de las nuevas generaciones en relación a la salud y la nutrición en nuestra región amazónica, en concordancia con sus características.

Infelizmente, la imposición de decisiones por parte de la autoridad central viene impidiendo que en el nivel regional asumamos una estrategia coherente con nuestras condiciones sociales, culturales, alimenticio-nutricionales, sanitarias, etc.

Una adecuada educación nutricional garantiza un
uso óptimo de los recursos comunales.
Hasta hoy lo básico de la estrategia de enfoque centralista y homogeneizante del Ministerio de Educación se ha caracterizado por asumir el desarrollo de los programas nutricionales, sanitarios y educacionales como departamentos estancos, como ríos paralelos, en donde cada uno de estos aspectos fluye independientemente sin contactos en la ejecución de las acciones, o, en todo caso, con contactos insuficientes. Médicos, enfermeras, nutricionistas, profesores actúan cada uno por su propia cuenta, sin las necesarias coordinaciones y sin compartir responsabilidades, desde sus respectivos ministerios.

El MINSA por su cuenta determina sus estrategias de acción sin la necesaria coordinación con el sector educación, a sabiendas de que por la cantidad de profesionales con que cuenta no tiene cobertura regional. ¿Será posible destinar un médico, una enfermera, una nutricionista para cada comunidad? Imposible.

La educación debe abordar el problema de la conservación
del ambiente comunal.
Sin embargo, en cada comunidad grande y pequeña, rural, urbana, indígena, mestiza sí hay al menos un profesor dinamizando la acción educativa, entonces, ¿por qué no comprometer a este profesional en las acciones formativas básicas para la defensa de la salud integral de la población, por cierto que con el apoyo de tales profesionales?

Sólo sería necesario que la DREL disponga las orientaciones necesarias para que se incorpore contenidos curriculares formativos referidos a la salud, la nutrición y la alimentación.

Para ello bastaría que, en el nivel pertinente de decisión, se organice un trabajo conjunto, coordinado, entre profesionales de ambos sectores para que determinen esos contenidos en cada una de las Unidades de Gestión Educativa Local. Allí se seleccionarían los contenidos básicos que deberían incorporarse al currículo que desarrollan los docentes así como se diseñarían las estrategias y los materiales didácticos (pudieran ser tipo cartillas, folletos, videos, afiches, etc.) para determinar tanto la información básica como la formación actitudinal y en capacidades de los educandos.

A esta altura de las constataciones socio-culturales que venimos haciendo en las condiciones de nuestras poblaciones estudiantiles, no debemos persistir con tanta terquedad en el desarrollo de un currículo a todas luces impertinente para los intereses de nuestra región amazónica, en el cual, lo fundamental de lo que debe aprender nuestra niñez y juventud, queda fuera de la intencionalidad formativa de dicho currículo.

El problema de la contaminación del ambiente (suelo y agua)
tiene que ser parte de los mensajes formativos de la educación
amazónica.
La mortalidad infantil, la desnutrición, la anemia, la parasitosis, la mortalidad materno-infantil, la prevalencia de enfermedades como la hepatitis, tuberculosis, malaria, dengue, VIH, etc. deben merecer nuestra mayor prioridad pues bien sabemos que todo ello se debe a la falta de saneamiento ambiental, práctica de deficientes hábitos de higiene, a la ingesta de agua sin tratar, contaminada con mercurio por la actividad aurífera, con desechos de la extracción petrolera, con tóxicos provenientes de la actividad del narcotráfico, y una larga serie de vectores, cuya acción negativa la  podemos anular o morigerar con una adecuada formación preventiva ejercida en cada una de las instituciones educativas de nuestra región.

Preguntémonos, ¿qué aprenden nuestros estudiantes para evitar enfermarse, para defender su integridad fisiológica, para nutrirse mejor? ¿Qué prácticas alimenticio-nutricionales incentivamos en las instituciones educativas para que los alumnos y comunidad en general generen y aprovechen óptimamente los recursos de los que disponen en su contexto comunal? ¿Qué se enseña a los pobladores para mantener un ambiente comunal sano?

La sapiencia de los pueblos originarios en cuanto a la
preparación de alimentos tiene que ser un componente de la
educación intercultural.
Al respecto sólo falta decisión política de parte de quienes en la actualidad tienen el poder de determinar nuevas estrategias para afrontar la solución de nuestros más graves problemas, la cual radica en el diseño de una educación que realmente sea instrumento para nuestro desarrollo.

Pero este propósito no se va a lograr esperando que el Ministerio de Educación lo haga. Este cambio tiene que ser dinamizado por nosotros mismos, incorporando en el currículo vigente los contenidos formativos que requerimos inducir en nuestras actuales y futuras generaciones.

Por cierto que somos los docentes quienes debemos exigir los cambios coherentes para lograr este propósito: formar nuevas generaciones psíquica y biológicamente aptas para una vida individual y social con bienestar y de significado positivo para nuestro desarrollo. Tenemos que capacitarnos, predisponernos y comprometernos a desarrollar una acción educativa con trascendencia para los intereses individuales y sociales en nuestra región. Son ellos los referentes de nuestra acción profesional.
.






sábado, 24 de enero de 2015

NUESTRA AMAZONÍA

Imponente pero frágil, nuestra Amazonía requiere de
nuestro esfuerzo colectivo para preservarse como tal.
INVOCACIÓN: 
Para quienes puedan estar interesados

Nuestra Amazonía, región hermosa, maravilla de nuestro planeta, germen de diversidad de vida y culturas, antaño remanso de paz y aún fuente de misterios; asiento de grandiosos pueblos, hijos del bosque. Pueblos, poseedores de una milenaria y gran sabiduría provista a sus shamanes por la propia Sachamama;  pueblos que fueron capaces de mirar al bosque con respeto y adoración, que se percibieron cual semillas germinadas en las entrañas del fértil suelo de bajiales, tahuampas y restingas, pero que hoy son mancillados, agredidos y destruidos.  

Nuestra Amazonía, de sagrados y añosos bosques irrespetuosamente deforestados; de prodigiosos ríos y cochas contaminados; de flora y fauna al borde del colapso; de suelos horadados y degradados con la mayor impunidad, tan solo para satisfacer prosaicas ambiciones.

Cobijo de pueblos originarios y mestizos, nuestra
Amazonía es aún ignorada por nuestro país.
Nuestra Amazonía, de grandiosas potencialidades pero de frustrados sueños y esperanzas. Incomprendida, traicionada y entregada al pillaje por quienes deberían defenderla. Destruida por quienes, con voracidad insaciable, sólo quieren sus recursos para aumentar su poder y riqueza.

Nuestra Amazonía, ignorada, a pesar de su grandeza, por los gobiernos nacionales, que solo la  conocen en los mapas que adornan sus oficinas; marginada y desconocida por la propia sociedad peruana, que aún la percibe sólo como un inmenso y verde emporio de riquezas materiales pero sin presencia humana. Peor aún, desconocida por sus propios hijos, quienes nunca fueron educados en su  conocimiento y comprensión para amarla y defenderla.

Nuestra Amazonía, víctima de la avaricia y el facilismo. Ultrajada por las ambiciones mercantilistas de mercaderes corruptos y corruptores, que no tienen más dios que el dinero; quienes sólo valoran el oro, la madera, el gas, el petróleo y cuanta riqueza natural yace en sus entrañas, extraídos sin importar sus consecuencias sociales y ecológicas.

Fuente de diversidad biológica, nuestra Amazonía
requiere de políticas que propicien el
desarrollo de todas sus riquezas.
Nuestra Amazonía, abandonada por sus autoridades a las ansias saqueadoras, depredantes y cómplices del poder político-económico, avalado por la indolencia encubridora de funcionarios permisivos, que anteponen los beneficios de prebendas personales.

Nuestra Amazonía, que alberga instituciones que deberían velar por su integridad pero que callan en español, ikitu, shipibo, tikuna, wampis, awajún, bóóraá, yagua, asháninka, katsakati, maijiki, muniche y cuanto idioma fuera creado por el esfuerzo milenario de nuestros pueblos originarios, cuando la agreden y tergiversan su esencia forestal.

Todos quienes vivimos en su seno tenemos
la obligación moral de conocerla , amarla 

y luchar por su preservación .
Nuestra Amazonía, ignorada también por sus propios profesionales que deberían haber cultivado un férreo compromiso con su conocimiento, comprensión y defensa de su ser forestal, pero que prefieren ponerse al servicio de poderosos intereses anti amazónicos, cuando la oportunidad es propicia.

Nuestra Amazonía, región en donde vienen entronizándose, progresivamente, la indiferencia, el conformismo, la dependencia, el facilismo, el cortoplacismo, y cuanto lastre psicológico nos arrastra al inmovilismo individual y social, que nos impide ver la trascendencia que tiene hoy para los intereses de supervivencia  de  la humanidad.

Nuestra Amazonía no es sólo una región hermosa,
sino un adorno de nuestra Tierra y una esperanza
para la humanidad.
Sí, desde esta Amazonía portentosa, remanente de arcaicos tiempos constructores, ornamento de nuestra Tierra y esperanza planetaria, quiero invocar a quienes aún tienen posibilidades de amar a su propia región; a las nuevas autoridades recientemente elegidas, a los profesionales, en especial al magisterio, y a todos los que hoy disfrutamos de sus bondades, que pongan en su mente y su corazón esta hermosa palabra: AMAZONÍA.

  Con la esperanza de construir tiempos mejores,  
         
                                             Prof. Gabel Daniel Sotil García


lunes, 12 de enero de 2015

ESTAMPAS DE LA SELVA (6): LA BALSA


 Prof. Gabel Daniel Sotil García
Luego de un largo viaje, disfrutando del sol y la 
brisa forestal, la balsa espera para ser descargada.
La balsa es una metáfora. Ella es como la vida. Solo sabe ir hacia adelante, hacia donde corre el caudal del río. Si subes a ella, no tendrás ocasión de arrepentirte. No brinda segundas oportunidades. Siempre hacia adelante es su lema y su acción.

Viene desde tiempos ignotos, trayéndonos mensajes forestales de épocas lejanas, cuando los hombres miraban con asombro los cielos tachonados de estrellas que pasaban navegando por las inmensidades siderales. 

Juntaron unas cuantas de ellas, las amarraron unas a otras y las lanzaron por ese camino inmenso que es nuestra Vía Láctea. Así nació la balsa y desde entonces sigue bajando por nuestros ríos.
Ya en el puerto de destino, será utilizada para
brindar cobijo momentáneo a toda la familia.
Al verla llevada por la corriente, en parsimonioso navegar, hoy la balsa es una añoranza de aquellos tiempos silenciosos adornados por las melodías de las aves posadas en los árboles de riberas prodigiosas en verdor.

Familias, cargas, sueños, frustraciones, todo cabe en ella. Pasa como asombrada, mirando los cantos de los ríos, los pueblos, las ciudades, la gente. 
¡Cada vez más gente! 
¡Cada vez menos árboles!
Al impulso suave de la corriente, la balsa es  todo 
un poema de reminiscencias forestales, que aún 
podemos disfrutar en nuestra Amazonía.
 Nos trae alegrías, sueños, esperanzas, dolores y también los alimentos cultivados, río arriba, en las chacras ribereñas con el esfuerzo del bosquesino.

Al verla pasar parsimoniosa, nos remite a tiempos remotos de verdores infinitos, de aguas puras, de hombres sabios, de trinos armoniosos. 

Una vez llegada a su destino, le esperará un triste y largo final. Aunque, a veces, muchas veces, es capturada y sirve de soporte a una vivienda, y entonces, tendrá una larga vida adosada a las orillas de ríos y cochas.

¡Esa es la balsa en nuestra selva!
Transportando carga de lejanas chacras, se desplaza
 lentamente por el río.












Mientras sigue a impulsos de la corriente, sus pasajeros
 disfrutan de un agradable almuerzo. Obsérvese los

remos de tiro con los que la balsa es gobernada.

Ya en el puerto, sirve de plataforma para
diversos usos domésticos.







Formada por inmensas trozas de madera, la balsa
es un excepcional medio de transporte ribereño, que 

sólo exige mucha paciencia y destreza.
Próxima al puerto de destino, el balsero debe
realizar las maniobras precisas para hacer que la 

balsa toque tierra  en el lugar deseado.



Una vez cumplida su misión, su maderaje es utilizado
para diversos usos por los ribereños-
La balsa es también utilizada como soporte de
viviendas en las orillas de ríos y cochas.








martes, 6 de enero de 2015

LA UNAP Y LOS CAMBIOS: CONSTRUYENDO SU FUTURO

Un aporte reflexivo: 54 años después

Prof. Gabel Daniel Sotil García
Nuevos enfoques sobre su dinámica deben orientar a
nuestra universidad para hacerla fruto de
nuevos tiempos.

Como bien sabemos, toda institución es hija de su tiempo, tanto en el sentido cronológico como el conceptual. La Universidad Nacional de la Amazonía Peruana - UNAP, por lo tanto, no escapa a esta condición: surgió en un escenario espacio-temporal determinado y bajo la vigencia de determinadas concepciones y enfoques que condicionaron su manera de ser institución, desde su organización, su dinámica y su orientación.

Este medio siglo y algo más de existencia no es sino la expresión cabal de los parámetros conceptuales y fácticos dentro de los cuales se dinamizó su ser institucional. En sus logros y en sus deficiencias, este periodo expresa a cabalidad esa situacionalidad o historicidad unapense, pero, también expresa las potencialidades analíticas, cuestionadoras, reflexivas y propositivas que se han incubado en su interioridad,  que son las que permiten a quienes formamos parte de su ser, analizar y reflexionar comprometidamente sobre esa dinámica de manera integral y transformar dicha experiencia en fuente de decisiones para mejorarla en su presente y su futuro, que es lo que caracteriza a lo que hoy se denomina “instituciones inteligentes”, que no son sino aquellas instituciones que hacen de su propia experiencia el insumo fundamental para adentrarse en su futuro con la garantía de asumir superiores comportamientos institucionales.

Generar nuevas actitudes frente a los problemas
de nuestra realidad regional tiene que ser un pro-
pósito de nuestra universidad.
Cuando la UNAP, nuestra universidad, surgió a la vida institucional, cincuenta y cuatro años atrás, eran otros tiempos, no sólo en el sentido del avance cronológico sino, y fundamentalmente, en el de la atmósfera conceptual que posibilitó su concepción y que abasteció de los criterios iniciales para definir su funcionamiento, organización y orientación hasta el presente.

Por ley sociocultural, esos tiempos han cambiado. Medio siglo después nuevas ideas han hecho su irrupción en nuestras mentes individuales y sociales, por efecto de los avances científicos, tecnológicos y humanísticos que, por cierto, condicionan no sólo la percepción de nuestra universidad y su realidad, sino nuestra actuación frente a ellas, en su actualidad y respecto a su futuro.

Habiendo superado la época  auroral, primigenia, nos queda la obligación moral de juzgar nuestro recorrido por parte de quienes somos hoy miembros de su realidad institucional para contribuir con el esclarecimiento de su significado social, que no  por ser un hecho definitivo y contundente, como el que tiene nuestra universidad, debe escaparse de la crítica  aportante, reflexiva, cuestionadora, como requisito indispensable para evaluarlo y redefinirlo, en consonancia con la nueva atmósfera doctrinal, vigente por efectos de nuevas corrientes externas e internas, nuevas constataciones intrarregionales y nuevas necesidades intrainstitucionales.

Actitud ésta que debe ser asumida por el colectivo académico en sus diversas facetas para contribuir con la construcción de nuestro futuro institucional, futuro que  debe ser generado por una intención colectiva profundamente incubada y claramente expresada por quienes hoy somos sus integrantes.

La dinámica institucional debe reflejar los nuevos
enfoques en la percepción de  nuestra misión social.
Más aún hoy que contamos con un potencial profesional de primera calidad, producto de sus esfuerzos para alcanzar mejores niveles académicos magistrales y doctorales, que los hace poseedores de criterios tanto teóricos como prácticos para asumir esta tarea de dar forma socio-cultural concreta a nuestro desarrollo institucional, en consonancia con las nuevas atmósferas doctrinales que hoy circulan en los ambientes tanto socio-intelectuales como académicos en el nivel planetario, de los cuales son poseedores.

Por lo tanto, es nuestra obligación moral, tanto individual como colectivamente, hacer de nuestra universidad objeto de nuestras preocupaciones intelectuales (análisis, crítica, reflexión, propuestas, etc.) más allá de las laborales académicas que cotidianamente realizamos y que, si bien las podemos cumplir con mucha eficiencia, deben ser complementadas y fortalecidas con acciones que son parte fundamental del sustento justificativo de nuestra institución para que cumpla a plenitud sus objetivos respecto a su entorno.

La universidad no se justifica por sí misma. Ella encuentra su justificación y sustento en la significatividad que logra frente a las demandas e intereses sociales. Es ella una forma de servicio social para el mejoramiento cualitativo de la sociedad que la alberga.

Nuevos profesionales en cuyo desempeño social debe
 primar la defensa de los intereses de nuestra Amazonía. 
Por ello es necesario que asumamos  un rol protagónico en la formación de una conciencia histórica en las responsabilidades acerca de nuestro desarrollo, la creación de condiciones para que se haga realidad dicho propósito y la creación de condiciones propicias para la formulación de un plan de desarrollo integral de nuestra región, dirigido explícitamente a la superación de las actuales condiciones de pobreza estructural, subdesarrollo, discriminaciones étnicas, destrucción de nuestra riqueza espiritual y material, inequidades, y cuanta deficiencia estructural hoy nos lacera, producto de los modelos de desarrollo equívocos que hemos venido adoptando a lo largo de nuestra historia de los últimos quinientos años de nuestra historia nacional.



martes, 30 de diciembre de 2014

LIBROS IMPORTANTES PARA EL CONOCIMIENTO DE LA SELVA: KANATARI 1550


El semanario KANATARI, como lo viene haciendo cada 50 números, ha publicado el Nº 1550, dedicado a la provincia de RAMÓN CASTILLA, cuya ciudad capital es Caballococha.

Elaborado por el CENTRO DE ESTUDIOS TEOLÓGICOS DE LA AMAZONÍA - CETA  y con la participación de un selecto equipo de personas de muy diversos campos, está conformado por una variada gama de artículos, que cubren desde el aspecto histórico-político, creación, símbolos, situaciòn fronteriza, etc.

En realidad, este número extraordinario se transforma en una fuente muy importante de informaciones diversas relacionadas con los múltiples aspectos de la realidad de esta provincia, de manera que quienes deseen mayores informaciones al respecto, no tienen más que dirigirse a las siguientes direcciones:

Correo: 
ceta.iquitos@gmail.com
o entrar a la web:
http//:www.ceta.org.pe/kanatari

                                             Gabel Daniel Sotil García