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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento de Ica, Provincia de Palpa, Distrito de Río Grande, Caserío "San Jacinto", en 1941. Egresado de la UNM"SAN MARCOS", Facultad de Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES RECIBIDAS: •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA DE RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL DE LITERATURA INFANTIL, AREA EXPRESIONES POÉTICAS,MED •RECONOCIMIENTO EN MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS" otorgada por la UNAP (Junio, 2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Gerencia Promoción Cultural del GORE LORETO., Condecorado con la orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín.

BIENVENIDO NUEVO AÑO ESCOLAR

EDITORIAL

BIENVENIDO NUEVO AÑO ESCOLAR

Siguiendo la dinámica del tiempo, nos encontramos ya en el inicio de un NUEVO AÑO ESCOLAR en todo nuestro país.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que dicho evento tiene sus características muy propias en nuestra región amazónica, en NUESTRO LORETO.

Y esas características son las que determinan que en el medio rural ribereño los locales escolares se encuentren inundados o en proceso de inundación, lo cual, por cierto, dificulta su labor educativa.

Por esa razón, de realismo climático, es necesario establecer normas diferenciales para la dinámica educacional en estas áreas de nuestra región.

Por otro lado, se deben tener muy presentes las normas que existen referidas a la atención de las instituciones educativas en comunidades nativas, en sus diferentes realidades, para dotarlas del personal docente bilingüe nativohablante para que desarrolle una educación pertinente a las características y necesidades de cada comunidad.

Así también se hace necesario brindar una mayor atención a la infraestructura, equipamiento y ambientes de los locales escolares ribereños y rurales en general. Muchos de ellos no cuentan con condiciones mínimas adecuadas para una eficiente labor formativa. En el área urbana, bien lo sabemos, hay una atención preferente, en detrimento del área rural.

En cuanto al acervo bibliográfico de las instituciones educativas, es necesario brindarle una especial atención por cuanto, hasta el momento, no llega en cantidad, calidad y oportunidad adecuadas para atender los requerimientos de los alumnos. Sigue siendo elaborado por personal del Ministerio de Educación, obviando nuestra realidad regional. Debe tratarse de que sea elaborado por docentes y especialistas de nuestra región. En todo caso, debe ser elaborado por personas que no solo conozcan sino que amen a nuestra Amazonía.

Tengamos en cuenta que es obligación de los directivos de la educación el generar condiciones para hacer de nuestra región el escenario de creación y propuestas didácticas, como condición para mejorar nuestra educación.

Y es que en nuestras manos está el dirigir las inversiones en el campo educacional hacia nuestras prioridades. De lo contrario, será el ministerio el que nos diga hacia dónde dirigir dichos fondos; con lo cual no avanzaremos sino al son de lo que decida dicha sede central, con los resultados que, hasta el momento, venimos observando: baja calidad de nuestra educación.

jueves, 20 de abril de 2017

EL DÍA DE LA TIERRA

22 de abril

Prof. Gabel Daniel Sotil García
Nuestra MADRE TIERRA, en cuyo seno surcamos el
espacio a velocidad vertiginosa.

Hace miles de lunas, cuando el mundo era sombra…” en un remoto lugar de nuestro planeta, emergía un grupo de personas  de un espeso boscaje tropical. Hombres, mujeres y niños, asombrados y medrosos, miraban su entorno buscando alimentos, que los cogían de los árboles, de los ríos, de las cochas, “hace miles de lunas, cuando el mundo era sombra”. (*)

Después vendría un largo y milenario caminar esparciéndose por el horizonte infinito que se les antojaba interminable, “…hace miles de lunas…”,  cuando nuestro planeta era aún inconmensurable.

Los ojos de aquellos humanos, que nos precedieron en el tiempo, miraban absortos las verdes y grises inmensidades y seguían caminando y esparciéndose bajo el manto azul guiados por aquellos ojos luminosos que, desde muy alto, les inspiraban nuevas  rutas interminables para seguir hacia lo desconocido.

Siguieron al norte, siguieron al sur.

Se fueron al naciente y también al poniente.

Con su mirada acuciosa abrieron caminos en suelos ignotos de promisorias lejanías.

Y así pasaron muchos miles de noches plateadas y también de azabache, de días desafiantes,  de caminares intensos,  de sueños  celestes, de dioses etéreos y grandiosas fantasías.  

Cúmulo de galaxias que comparten el espacio
cósmico conjuntamente con la Vía láctea
.
Luego, ararían la tierra, haciéndola propicia para la siembra y cosecha de donde obtener su alimento.

Descansarían bajo los árboles soñando aventuras que plasmarían en signos con mensajes  que narraban  sus ansias, sus cuitas, sus recuerdos y esperanzas.

Recordarían las vivencias de los caminos recorridos, de los encuentros con seres extraños, de los desafíos que tuvieron que enfrentar e imaginarían cuánto pudieran hacer en el nuevo amanecer.     

Inventaron, entonces, el ayer para recordarlo y el mañana para crearlo.

Y vendrían los villorrios, las aldeas y las ciudades.   

Así hasta hoy, en que hemos cubierto las llanuras infinitas, los suelos escabrosos, las  extensas cenagosas.

 América del Sur, en donde se
ubica nuestro país.
Nos hemos dispersado en toda la faz de la TIERRA, que nos esperó paciente para decirnos que ella es nuestra morada; que ella se formó para ser el lugar que nos albergaría en el cosmos. Para contarnos de las inmensidades insondables en las cuales navega solitaria a velocidad vertiginosa. Para decirnos, confidente, que ha sufrido un larguísimo proceso iniciado en la noche de los tiempos cósmicos padeciendo, resignada, colosales transformaciones en su intimidad; pero todo, todo ello con una intención bien precisa y anhelada: crear las condiciones para que brotara la vida en su seno. Y, con ella, la de nuestra especie: LA HUMANIDAD.

Es  así que la hicimos nuestra. Y aprendimos a quererla con un sublime sentimiento de heredad natural.

Y fue, entonces, que nos dimos cuenta de su grandeza al descubrirla promisoria, fértil, preñada de ilusiones, desafiante.

Grandiosos sueños se incubaron en nuestras mentes. Nuevos propósitos, nuevas posibilidades se abrieron a nuestro actuar.

Desarrollando las capacidades que ella misma nos brindara, la hicimos el refugio de nuestras esperanzas para seguir surcando el espacio infinito aupados a  su grandiosa pequeñez  en que la hemos convertido,  pues ya dejó de ser el ámbito inconmensurable que imagináramos “…hace miles de lunas cuando el mundo era sombra…” (*)

Y allí vamos.

Con pasos firmes, una veces; tambaleantes, otras.

Aun cuando viejos fantasmas nos asalten y nuevas amenazas vengan a nuestro encuentro, radiantes  luces se prenden para mirar optimistas nuestro futuro.

Hemos aprendido que como especie somos un solo ser, pues las mismas raíces nos sustentan y los mismos designios nos reserva el porvenir.

Por eso  tenemos también que aprender que como especie múltiples misterios aún nos acechan, esperando que nuestra inteligencia nos siga guiando hacia su progresiva solución.

El inconmensurable cosmos del cual somos parte
Despejaremos así las sombras de donde emergimos encendiendo las luces de la razón y de la fe, que han de propalarse a raudales en cada amanecer en que saludemos al universo, infinito que se nos brinda como una tentación a nuestras inquietudes, hacia donde hoy miramos con las ansias de quien espera encontrar las respuestas a  las preguntas que impulsan nuestro caminar desde que saliéramos hacia lo desconocido, pues confiamos en que iremos develando los misterios que aún inquietan nuestra mente.

Entonces, podremos decir con orgullo de humanos, “…Hace miles de lunas cuando el mundo era sombra…”, (*) nació una especie que trajo la luz a este planeta.


                 ¡FELIZ DÍA MI GRAN MALOKA! ¡FELIZ DÍA MORADA PRODIGIOSA!



(*) Calvo Soriano, César; “Amazona”, poesía.









lunes, 3 de abril de 2017

SER ESTUDIANTE UNIVERSTIARIO: ALGUNAS NECESARIAS REFLEXIONES

Para los alumnos universitarios

SER ESTUDIANTE UNIVERSITARIO: ALGUNAS NECESARIAS REFLEXIONES
Prof. Gabel Daniel Sotil García

Estamos a las puertas  de un nuevo periodo de formación académica. Y, como sabemos, éste no es sino un eslabón más en la infinita cadena que el tiempo le pone a la vida para perpetuarse. Es en ese trayecto, insignificante en cuanto a duración pero de trascendental importancia para nuestra formación, en que debemos actuar para hacernos merecedores de nuestra condición humana.

Pues bien, y por eso mismo, para un buen inicio de tu formación como futuro profesional, egresado de un centro de educación superior, deberías hacerte una pregunta elemental, ¿en qué consiste ser estudiante?

¿Lo eres por el solo hecho de tener un código de matricula en la universidad?  ¿Lo eres porque asistes a clases cada día? ¿Lo eres porque tienes una carpeta en la cual sentarte a escuchar las clases? ¿Lo eres, acaso, porque cada día sales de tu casa a encontrarte con tus compañeros de clase?

¿Te has preguntado, en algún momento, qué es lo que define, en esencia, tu condición de estudiante universitario?

Bueno, si no lo has hecho, es bueno y necesario que te preocupes en buscar una respuesta y logres una idea clara, contundente, de en qué consiste tu condición de estudiante, dado que, en la medida en que hagas tu propio esclarecimiento, estarás, precisamente, ejercitando la capacidad que más requieres en tu construcción como tal: la reflexión.

Es en este sentido que quiero ayudarte a este esclarecimiento reflexivo sobre tu rol en esta institución: reflexionar sobre ti, sobre tus propósitos como persona y como el profesional que quieres ser; reflexionar sobre tus deberes para lograr tal objetivo, que será lo que dará justificación a tu propia existencia.

En fin, reflexionar sobre tu ser y tu rol en el lapso de vida que vas a disfrutar.

Lo que quiero decirte es que para ser estudiante no basta con dar cumplimiento mecánico a las tareas puntualizadas en los párrafos precedentes si a ellas no las aderezamos con el acto de la reflexión, del autoanálisis, del dirigir nuestra capacidad crítica hacia nuestra propia actuación como persona y como miembro de una sociedad.

Ser estudiante es una condición de la mayor trascendencia personal y social. Para serlo, necesariamente tienes que hacer del estudio una práctica permanente y sistemática en tu paso por todas y cada una de las asignaturas que debes cursar para construirte como profesional.

Para tu formación profesional, el ESTUDIO tiene una gran importancia; mejor dicho, es lo más importante. Sin él no es posible que llegues a ser un buen profesional o profesional de calidad. Es ésta su mayor importancia y así debes asumirlo. Si no llegas a ser un estudiante de calidad, difícilmente llegarás a ser un profesional de calidad.

Tu condición de “estudiante” precisamente alude a esta característica: PERSONA QUE HACE DEL ESTUDIO UNA PRÁCTICA SISTEMÁTICA PARA FORMARSE COMO PROFESIONAL.

Cabe, entonces, que te preguntes: ¿Has comenzado ya este proceso? ¿Estás en disposición para iniciarlo?

El haber ingresado a la universidad es solo una condición previa. No significa que ya seas estudiante en el pleno sentido de la palabra. El ser estudiante es un proceso que tienes que vivirlo en la cotidianeidad de tu condición de alumno y que te llevará, en movimiento cíclico ascendente, a sorprendentes cumbres de grandeza espiritual.

Ten en cuenta que la razón por la que estás leyendo este documento es, precisamente, tu decisión de devenir en PROFESIONAL en esta universidad.

Es esta responsabilidad, que vas a asumir, la que debe servirte de estímulo para que decidas hacer todos los esfuerzos necesarios para que vayas, en proceso de autoconstrucción permanente, dando forma y consistencia a tus mejores capacidades.

Nosotros, los profesores, solo seremos quienes estimulemos y orientemos dicho proceso, que ha de ir dándose en tu interioridad, y al cual debes aprender a observar y, sobre todo, a disfrutar en tu intimidad: verte cada día diferente y mejor que tú mismo sin dejar de ser tú mismo.

No debes olvidar que, por ser miembro de la especie humana (Homo Sapiens Sapiens), tú vienes con una dotación de capacidades que deben desplegarse tanto por propios mecanismos genéticos (maduración) como por acción del grupo social en el que hagas tu vida (aprendizaje).

Recuerda: un alto porcentaje de la calidad de tu formación profesional depende de tus propios esfuerzos. Tus profesores sólo  somos factores desencadenantes de un proceso que tú vas a conducir y del cual serás su único beneficiario en el futuro, para  ponerlo al servicio de la sociedad.

En consecuencia, esmérate en ser un estudiante autónomo para que seas un profesional y ciudadano con autonomía comportamental e iniciativa en tu acción social. Para que no vivas esperando órdenes  o imposiciones de otras personas.

Toma en cuenta y recuerda con convicción que hacerte profesional fue una decisión tuya y, para lograr dicho propósito, has elegido a esta institución; por lo tanto, la responsabilidad mayor la tienes tú en cuanto a esfuerzos para hacerte el PROFESIONAL que has prefigurado para tu futuro.






















martes, 21 de marzo de 2017

DÍA MUNDIAL DEL AGUA

22 de marzo

“TRATAMIENTO DE LAS AGUAS RESIDUALES”

Prof. Gabel Daniel Sotil García

Como en años anteriores, en esta fecha conmemorativa debemos dedicar nuestras reflexiones a poner en agenda de toma de conciencia social el tema del AGUA.

Y es que, como ya debemos saber, cada 22 de marzo está dedicado a dirigir nuestra atención a la celebración del DÍA MUNDIAL DEL AGUA     que, en el presente año, tiene como tarea central el problema de las aguas residuales.  

En verdad, para nosotros los amazónicos, el tema del agua comprende muy diversos aspectos, que deben ser motivo de preocupación tanto de políticas sociales como de formación psicocultural de nuestra sociedad.

 Están comprendidos en este universo de problemas la contaminación por diferentes agentes: mercurio, detergentes, aceites, residuos sólidos, sustancias químicas provenientes del narcotráfico, de la extracción del petróleo, etc.
 
Y, en especial, las aguas residuales, elegido por la ONU como tema motivacional en el presente año.

Las Naciones Unidas nos dicen, en el documento elaborado para la celebración de este día en el presente año:

“Más del 80% de las aguas residuales generadas en el mundo vuelve a ser “vertida” al ecosistema sin ningún tipo de tratamiento ni reutilización. 1.800 millones de personas utilizan una fuente de agua para el consumo contaminada por heces, con el consiguiente riesgo de contraer enfermedades como el cólera, la disentería, la  fiebre tifoidea o la poliomielitis. Esta situación de insalubridad causa casi un millón de muertes al año.
Naciones Unidas quiere llamar la atención sobre la problemática de las “Aguas Residuales” convirtiendo este tema en eje central de la celebración del Día Mundial del Agua 2017.
El objetivo 6.3  de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establece la siguiente meta: “mejorar la calidad del agua, reducir la contaminación, eliminar los vertidos y minimizar la liberación de productos químicos y materiales peligrosos, reducir a la mitad el porcentaje de aguas residuales no tratadas y aumentar sustancialmente el reciclaje y la reutilización segura del agua”.  (*)
Estas palabras diagnósticas nos remiten a una situación a la que debemos darle una alta prioridad en las políticas públicas en nuestra región: el vertido de las aguas servidas de los núcleos poblacionales directamente a los flujos de aguas: ríos, quebradas y cochas.
Este fenómeno puede constatarse en ciudades grandes, demográficamente numerosas, cuyos desagües van directamente a los cauces, sin haber recibido el tratamiento químico adecuado.
Iquitos, Yurimaguas, Requena, Contamana, Nauta, San Lorenzo, Caballo Cocha, Pevas, San Pablo, etc. vierten sus aguas servidas sin ningún procesamiento químico. El gran receptáculo final es el río o la cocha, cuya flora y fauna, gradualmente va cambiando su composición hasta hacerse dañina para los seres vivos.
Este hecho lo podemos constatar con el simple paso por las riberas, en donde se puede ver, a simple vista, las grandes cloacas, vertederos o desagües, por donde se vierten las aguas que han sido utilizadas en hogares, talleres, fábricas, y arrastrando cuanta inmundicia han recogido en su paso por las calles.
Aún está muy lejano el propósito de reutilizarlas, previo tratamiento, talvez por la falsa percepción de que la tenemos en abundancia.
Pero el hecho es que dichas aguas servidas son portadoras de cargas de micro organismos patógenos, generadores de diversas enfermedades, que afectan tanto la salud social como la ambiental.
Ellos son causantes de diversas enfermedades cuyo tratamiento oneroso es una carga para la economía de la región así como para la afectación psicosomática de sus pobladores.
En este sentido, pues, se hace necesario que tomemos conciencia de las graves consecuencias de no brindar atención a las aguas residuales, que cada vez tienen mayores componentes dañinos para la salud individual y social en nuestra región.
Desde aquí, hacemos un llamado a la reflexión y decisiones políticas de las autoridades regionales, municipales, educacionales, etc. para brindarle una mayor atención a este problema de las AGUAS RESIDUALES, pues de su solución dependerá la limpieza de las aguas para la flora y fauna de nuestros ríos y cochas y, con ello, menores índices de enfermedades sociales.
Complementariamente, las instituciones educativas deberían poner un especial énfasis en la formación de actitudes y valores relacionados con la conservación del agua dentro de límites que no afecten a la salud.
En este sentido, se hace necesario incorporar contenidos curriculares para informar a los estudiantes acerca de este tema, que les va a permitir formarse una cabal idea de la importancia que tiene el cuidar el agua, tanto para la salud personal como para la salud social.


(*)www.un.org/es/events/waterday/
1.       
2.       




sábado, 18 de marzo de 2017

¿BUEN INICIO DEL AÑO ESCOLAR?

Pensando nuestra educación
Prof. Gabel Daniel Sotil García

Para atender la necesidad social de formar la personalidad de las nuevas generaciones en concordancia con los intereses, necesidades y expectativas del grupo humano y garantizar una dinámica sociocultural regida por los más altos valores que hasta el momento ha creado la humanidad, hemos dado vida a este fenómeno llamado EDUCACIÓN que, dada su trascendental importancia para dichos propósitos, la hemos sometido a una estricta reglamentación en cuanto a su orientación y dinámica sociales.

Por designios de este ordenamiento nacional, nos encontramos ya en el inicio de un NUEVO AÑO ESCOLAR  en todo nuestro país, a pesar de las grandes diferencias que hay en los diversos escenarios geográficos y socioculturales.

Si bien es causa de una profunda conmoción social el ver el desplazamiento de niños, adolescentes y jóvenes hacia sus instituciones educativas, con la consecuente  diversidad de vivencias que se generan en cada ámbito familiar, sin embargo ello no debe ser óbice para formularnos algunas necesarias reflexiones respecto a este hecho en el marco tanto de los resultados que venimos observando en el aprendizaje de los educandos como de nuestra realidad amazónica, cuyas características diferenciales la hacen merecedora de análisis y planteamientos que guarden pertinencia con dicha realidad.

Lo primero que nos sigue llamando la atención a este respecto es que no se haya elaborado normas específicas para los  escenarios diferenciables en nuestro ámbito regional. 

Loreto no es homogéneo. En lo ecológico, social, cultural y político nuestro Departamento posee muy diversos escenarios diferenciados.

Una primera aproximación a su realidad nos permite identificar el que llamaríamos el sector urbano, nucleado en las diversas ciudades capitales de las provincias que lo conforman. Cuantitativamente en el aspecto demográfico concentra a no menos del sesenta por ciento de la población. El mejor atendido en cuanto a servicios diversos.

Otro escenario es el área rural mestiza, en el cual se ubican las comunidades intermedias y pequeñas, tanto en las riberas como en los sectores interfluviales. Allí se ubica mayoritariamente una población hispanohablante, mestiza, con patrones socioculturales tanto de origen indígena como de la cultura occidental, pero con una especial relación con el entorno ambiental.

Un tercer escenario, con difusas demarcaciones, está constituido por los miembros de los Pueblos Originarios, con predominio de patrones culturales indígenas. Nuclea la población más antigua de Loreto.

Y, un cuarto escenario, está conformado por las comunidades y pueblos, tanto mestizos como indígenas, ubicados en la franja fronteriza, que se extiende por algo menos de cuatro mil kilómetros en los límites con Brasil, Colombia y Ecuador, países que tiene políticas especiales para dichas áreas.  

Por cierto que, si miramos a nuestro departamento en un mapa, nada de esto aparecerá con diferencias nítidas. Ellas las podemos ver solo cuando aplicamos determinados criterios de carácter geográfico-ecológico, socio-cultural u otros que nos permitan captar las características de los mismos.

Por cierto que cada uno de estos escenarios deberían merecer respuestas de política educativa propias, en el marco de políticas administrativas comunes, para generar una común direccionalidad como departamento.

Infelizmente, por una falta de comprensión lectora (de la realidad), por parte de las autoridades educacionales regionales y del Ministerio de Educación, toda la dinámica educacional, tanto en lo administrativo como pedagógico, obedece a las imposiciones centralistas, emanadas desde la sede del ente rector de la educación, que expresa una profunda enajenación de dichas políticas respecto a nuestra realidad.

Es decir que, hasta el momento, venimos tomando decisiones educacionales inspiradas o regidas por visiones externas, foráneas, de nuestra Amazonía, generalmente tomadas por funcionarios con un conocimiento parcial, tergiversado de nuestra realidad y, por lo tanto, sin importarles sus consecuencias por el poco o nulo amor por nuestra región.

Además, dichos funcionarios, sean locales o nacionales, vienen expresando una profunda ignorancia respecto al rol que en los actuales momentos se le viene reconociendo a nuestra región en los ámbitos regional, nacional y planetario, en los cuales se valora su pluriculturalidad, multilingüismo y su esencial forestalidad, que le da un rol de primera importancia en la morigeración del proceso de calentamiento global y su consecuente cambio climático.

Es esta pseudo homogeneización, a la que se viene sometiendo a nuestra región, una de las causantes de los bajos rendimientos de los educandos por las incoherencias entre lo que la escuela se propone y las aspiraciones y necesidades de las comunidades. Mientras las escuelas preparan a sus alumnos para mirar a su entorno forestal  como objeto de destrucción, de aprovechamiento irracional, de aplicación de visiones mercantilistas para la extracción de los recursos, las comunidades precisan de un agente transformador de las ingentes riquezas naturales en riqueza social para producir nuestro desarrollo regional desde la perspectiva de una relación armónica, respetuosa de las relaciones que las culturas han establecido con su entorno forestal.

 Capacitado, estimulado en sus potencialidades  para una misión incongruente con las condiciones de sus comunidades, los estudiantes viven las incompatibilidades entre “la realidad” ficticia que le presenta la escuela y la verdadera realidad en la que viven y harán, posiblemente, su vida.



                                                                                                                                              

domingo, 12 de marzo de 2017

APRENDIENDO A VOTAR POR NUESTRA AMAZONÍA

Reflexiones en torno a nuestra región
Prof. Gabel Daniel Sotil García
Uno de los aspectos al cual no le hemos dado mayor importancia en nuestra región es el relativo a formar un consenso regional en cuanto a nuestro futuro social.
Hemos dejado que, por generación espontánea, sucedan los eventos sociales y culturales, fuera de nuestro control o bajo el control exógeno, como si consideráramos que la historia sucede por inspiración divina, por interés de foráneos y no por voluntad de los pueblos.
Hasta hoy no me ha sido evidente la necesidad de poner bajo control determinado tipo de acontecimientos que expresen las preocupaciones por nuestro futuro colectivo; que nos lleven a plantearnos una visión racional de la sociedad o sociedades que queremos construir con nuestro esfuerzo de hoy, dado y considerando que somos una región de prodigiosa multiculturalidad.
La consecuencia de todo ese esfuerzo omitido es la ausencia de una clara visión de lo que queremos ser socialmente, lo que, por cierto, nos impide coordinar nuestros esfuerzos, hacer sinergias sociales, para dirigirnos hacia un futuro deseable y compartido por todos los que vivimos en esta región.
Hasta hoy, también, la clase política regional, en su diversidad de movimientos y partidos  no han sido conscientes de esta necesidad, pues, o han trabajado para sus partidos y movimientos o nunca buscaron la articulación de sus esfuerzos en favor de nuestra Amazonía, salvo acciones con etiqueta de “regionalistas”.
En esto, el referente con mayor relieve son los congresistas elegidos. Aislados del conjunto social, enfrentados entre sí o con la población, una vez en la capital nacional olvidaron sus raíces y sus compromisos. Restringieron su accionar a formalidades que nunca llegaron a los problemas raíces. Solo se preocuparon por mantener un cierto perfil, las más de las veces incoloro, desapercibido pero siempre esperando la nueva oportunidad que llegaría con las siguientes elecciones, en que intentarían renovar sus promesas ficticias a los pueblos y electores loretanos.
Pero, de cambios y logros sociales, políticos, culturales, económicos trascendentes, nada.
Sí, así como lo lee: NADA.
Pero sí, sonrisas, agradecimientos efusivos a quienes los eligieron y nada más.
Los únicos cambios que han habido en nuestra Amazonía han sido el crecimiento incontrolado de los núcleos urbanos, el despoblamiento indetenible de las áreas rurales, las agresiones irracionales a nuestro bosque (contaminación, tala, derrames petroleros, destrucción de la flora y fauna, etc.), el debilitamiento de las culturas de los pueblos originarios y sus respectivos idiomas, el arrebato de sus territorios, etc.
Por su parte Gobernadores y Alcaldes de todos los niveles, tampoco han tenido una labor socialmente significativa. Han llevado a sus cargos las deficiencias de su formación cívica, derivada de las deficiencias educativas, que solo les han proveído de una visión sesgada, tergiversada, racista, parcializada tanto de sus funciones como de la realidad amazónica. Para muchos de ellos ha sido inevitable el encontronazo con la justicia.
Por todo ello es que nos es urgente que al momento de elegir votemos por alguien con  visión de futuro, que tenga sensibilidad frente a nuestros problemas, con visión integral de Amazonía.
Que sea capaz de liderar, impulsar, un nuevo nivel organizativo de las fuerzas psicoculturales subyacentes en los pueblos indígenas y mestizos de nuestra región. Alguien que nos posibilite empezar a construir un futuro en el que cada cultura amazónica se sienta protagónica de su construcción como particularidad y contribuyente de un futuro común como región.
Por ello es necesario, amigos loretanos, que cambiemos nuestros criterios de elección. No debemos seguir eligiendo por simpatías afectivas o compromisos  con partidos que solo buscan seguir disfrutando del poder.
Debemos emitir nuestro voto previa reflexión, pues ese voto es oro para nuestro futuro. Oro que se vierte en el verdor de nuestro bosque y la diversidad de culturas y pueblos originarios y mestizos.
Debemos tener en cuenta que la construcción de ese futuro implica luchar por la defensa y preservación de nuestro patrimonio poblacional, cultural y lingüístico, su riqueza geo-ecológica y paisajística, el fortalecimiento de nuestra identidad histórica y pluricultural, así como su descolonización psico-política  e ideológica.
 NUESTRA AMAZONÍA MERECE SER REPRESENTADA  Y GOBERNADA POR PERSONAS POLÍTICAS QUE ENCARNEN LOS MÁS GRANDES IDEALES ÉTICO-MORALES E INTERESES SUPERIORES DE NUESTRA REGIÓN CON VISIÓN DE FUTURO.


lunes, 27 de febrero de 2017

PROBLEMÁTICA DE LA CULTURA Y SITUACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL EN EL DEPARTAMENTO DE LORETO

Audiencia pública
Gabel  Daniel Sotil García

Bajo la conducción del presidente de la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural, congresista Francesco Petrozzi, se llevó a cabo el evento denominado Audiencia Pública, para recoger los aportes de los asistentes acerca de los problemas que viene confrontando la cultura en el departamento de Loreto.

En verdad, hubo una gran asistencia del público, seguramente que interesado en escuchar y aportar, pues quienes vivimos en esta región sentimos que son muy diversos y graves los problemas culturales.

Sin embargo, como yo, muchos otros salimos defraudados de dicho evento debido a la estructuración de la dinámica adoptada.

Y es que hablar de cultura o patrimonio cultural de Loreto no puede restringirse a los problemas que confronta Iquitos ciudad en aspectos de la infraestructura cultural. Tampoco puede agotarse el análisis de lo que sucede en el ámbito urbano o citadino, en el área mestiza e institucionalizada de la acción cultural.

Así como Lima no es el Perú, Iquitos no es Loreto, por lo tanto, una visión integral, holística, de la cultura no puede constreñirse al ámbito de la ciudad capital del departamento. Que quienes hayamos asistido vivamos en Iquitos, no es fundamento para excluir la visión de lo que sucede fuera de Iquitos. Una visión centralista de esta naturaleza es la que viene perjudicándonos grandemente.

Eso, por un lado; por otro, Loreto es un departamento pluricultural: 42 Pueblos Originarios vienen, desde miles de años, ocupando sus 368 mil kilómetros cuadrados. Todos ellos constituyen nuestra reserva espiritual, en donde seguro que están invisibles para los mestizos los mecanismos para encontrar las soluciones que requerimos para administrar nuestra región. Unos, en plena efervescencia creadora, generando sus respuestas en sus relaciones con su entorno de acuerdo con sus paradigmas culturales; otros, debilitados por la acción impositiva de la cultura mestiza y, otros, al borde del colapso por la desestructuración de su arquitectura de valores de las que han sido objetos. Allí tenemos a la cultura de la otrora Gran Nación Omagua, la Nación Ikito, etc. que ya son solo un recuerdo, pues para la acción oficial no tienen existencia en nuestra región. ¿Qué se comentó de ello? Pues nada, como si fueran sociedades de otro país. ¿Qué haremos para fortalecer sus respectivos universos culturales? Por cierto que nada, pues ni los tomamos en cuenta como si no fueran parte de nuestra riqueza espiritual. ¿No merecen ser parte de un plan de desarrollo cultural?

Por otro lado, Loreto es un departamento trifronterizo, con casi cuatro mil kilómetros de frontera con Brasil, Colombia y Ecuador, naciones que tienen políticas fronterizas especialmente diseñadas para sus respectivas franjas de límite con nuestro país. ¿Qué se dijo de ello? Pues, nada, absolutamente nada. ¿Cómo vamos a enfrentar las políticas culturales de dichos países si nosotros ignoramos esas zonas? ¿Las olvidamos? ¿Dejamos que dichos países les den el tratamiento que a ellos del conviene?

Otro aspecto que se ha dejado de lado en este pseudoanálisis es la predominante ruralidad de Loreto, que se concreta en una prodigiosa forestalidad que ofrece a las comunidades ribereñas e interiores infinidad de recursos para ser transformados en riqueza social a partir de comportamientos adaptados a su  medio, los mismos que deben ser fortalecidos e innovados para una mejor aprovechamiento. ¿Cómo vamos a afrontar el progresivo deterioro de nuestras áreas rurales puestas al servicio de Iquitos? Es evidente que no se podrá decir nada pues no aparecerá en el plan que ha de elaborarse.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar esta omisión, el aspecto educativo ni fue mencionado. ¿Cómo vamos a formar identidad cultural, conciencia histórica amazónica y peruana mediante un currículo escolar que ignora nuestra diversidad cultural, sin intención de educación intercultural, sin motivar a las nuevas generaciones hacia el afecto a nuestra realidad, sin motivarlos hacia un esfuerzo de lucha por la solución de los problemas socio-forestales, sin capacitarlos para que se incorporen a la búsqueda de mejores niveles de vida en el marco de un proceso de creación continua de productos culturales?

Y es aquí donde entra a tallar el turismo. ¿Qué región estamos construyendo? ¿Es realmente un atractivo para el turista nacional y extranjero? Nuestra mayor riqueza es la cultura, son nuestras culturas. Depende de cómo las fortalezcamos en el marco de nuestra prodigiosa forestalidad para que se transformen en componentes de nuestro desarrollo turístico. De ello solo se hizo mención superficial.

Pues todo esto es lo que tenía que decir en la reunión, pero no se me dio la oportunidad, pese a mi insistencia, pues ya se había cumplido el tiempo previsto para la reunión, según el moderador.

Ojalá que el señor presidente de la Comisión no se quede con lo escuchado por quienes tuvieron la oportunidad de hablar, pues fue parcial, sesgado, discriminatorio, centralista  respecto a la realidad cultural de nuestro departamento de Loreto.  

Si los congresistas y la señora alcaldesa, que estaban en la mesa de honor, no enriquecen su visión de la problemática cultural de nuestra región, no lograremos elaborar el plan de desarrollo cultural que necesitamos en Loreto. 

domingo, 19 de febrero de 2017

PREPARÁNDONOS PARA VOTAR POR NUESTRA AMAZONÍA

Pensando en nuestra región

                                                                            Prof. Gabel Daniel Sotil García




Ha empezado ya el "ruido político", generado en las aspiraciones, legítimas por cierto, de quienes quieren disfrutar de las glorias del poder.

Por la experiencia que venimos teniendo con nuestros representantes en el Congreso de la República, podemos deducir que terminan representado no a nuestros intereses regionales sino los de sus partidos o los intereses personales. Su desconocimiento de nuestra realidad tanto en lo histórico como geográfico, social, cultural, económico, ecológico, etc. impide cualquier gestión en favor de nuestra Amazonía.

Por ello, es bueno que, con el aporte ciudadano, podamos brindar a los actuales aspirantes a políticos, una buena base informativa para que presenten proyectos y luchen por lograrlos en favor de esta parte inmensa del Perú.

He aquí algunas reflexiones para dichos aspirantes, ya declarados o por declararse. 

A pesar de su extensión (63% del territorio nacional), nuestra región aún no entra al imaginario nacional en su real dimensión geográfica, social, cultural, económica, axiológica, bio-ecológica, etc. 

Pese a que siempre la representamos con un intenso color verde en todos nuestros mapas oficinescos y escolares, no logramos verla por más que los miremos, en especial por parte de los gobernantes y quienes tienen poder político.

El énfasis histórico puesto en las regiones de costa y sierra, sea por preponderancia minera, agrícola o política, ha posibilitado una percepción incolora, deslucida de la Amazonía, respecto a los intereses económicos de las clases dominantes.

En la época colonial, los intereses virreinales se centraron en el oro y la plata de la sierra. En la republicana, los grandes terratenientes y hacendados priorizaron la agricultura en los valles costeños. Visiones que aún perduran en detrimento de nuestra inmensa Amazonía.

Es recién, a partir del tercer tercio del siglo XIX, que la selva es vista no como una región poblada por seres humanos, con diversidad de grandiosas culturas, sino como emporio de riqueza material.

Caucho, madera, resinas (palo rosa, sangre de grado), oro, petróleo, peces, café, cacao, sacha inchi, camu camu, etc. todo susceptible de exportación depredando al bosque, ríos, cochas, diversidad biológica.

No solo al bosque, sino también la riqueza espiritual de los Pueblos Originarios, hoy menospreciada por quienes tienen una visión mercantilista, despectiva, “moderna” de nuestras culturas. 

Es así como hoy encontramos a nuestra región agredida para satisfacer los intereses de enriquecimiento de empresas foráneas, que solo quieren aprovechar, a cualquier costo, hasta la destrucción, los recursos naturales que son parte de un circuito de vida, que hacen que la selva tenga un valor para el equilibrio funcional de nuestro planeta.

De los 368,852 km2 de extensión de nuestro Loreto, lo que podríamos llamar áreas urbanas, es ínfimo, aunque en estas se concentra su mayor presencia demográfica.

Iquitos, Yurimaguas, Requena, Contamana, Nauta, Caballo Cocha y San Lorenzo son nombres asociados a medianos centros de concentración poblacional, los más grandes de nuestra región.

Pero, si observamos bien, frente a ellos, chimbando el río en cuyas riberas se asientan estos núcleos, empieza un mundo diferente, tanto cualitativa como cuantitativamente, que se expresa tanto en el entorno ambiental como en la dinámica sociocultural que se da en ellos.
Estamos, entonces, en lo que llamamos área rural, área ribereña, de bosques continuos, de silencios plácidos, de amaneceres canoros, de brisas forestales, de atardeceres anonadantes por su belleza, de lunas esplendentes, de tempestades trepidantes y de olores naturales procedentes de la fronda cercana.

Es decir, de expresión plena de la naturaleza, en donde se siente el respirar telúrico del bosque.

Pero, también, sin ruidos motorizados, sin trepidares mecánicos, aunque a veces sin corriente eléctrica, sin servicios básicos (agua, desagüe, postas), sin sueños interrumpidos…

Habitada por gente tempranera, laboriosa, obsequiosa dentro de su pobreza, amable por naturaleza. Personas dialogantes con las plantas, los animales, el río, la cocha, el cielo, las nubes, las tempestades, los silencios.

Toda una riqueza espiritual que se expresa en el marco de una naturaleza pródiga, dadivosa, que solo espera un gesto, una señal del ribereño para entregarle sus bondades. 
Gestos que deben expresarse en planes de desarrollo, en proyectos de vida superior, de satisfacción mejor de sus necesidades, de respeto a su idiosincrasia cultural, a sus sueños, a sus aspiraciones.

Por todo ello es que debemos ir  preparándonos para ejercer el privilegio de dar nuestro voto a las personas que mejor encarnen nuestras aspiraciones de construir una Amazonía que sea nuestro hogar para todos los que vivimos en ella y la queremos.

Pensemos con toda la antelación posible, a fin de no seguir dando, a través de las ánforas, poder a quienes no valoran esta riqueza espiritual y natural de la que estamos dotados.
Nuestra Amazonía merece ser representada por personas políticas que encarnen los más grandes ideales ético-morales e intereses superiores de nuestra región.

Y es que la historia no es sólo el pasado. Es, también, el camino hacia el presente y éste una trocha hacia el futuro. Trocha que tenemos que construir haciendo un esfuerzo por interpretar nuestra realidad, tratando de entenderla a partir de una lectura crítica desde nuestras actuales circunstancias.

El ejercicio del poder es uno de esos caminos privilegiados que nos llevan a la construcción de nuestro futuro; por ello es que, quienes aspiran a ejercerlo, tienen una inmensa tarea para responder a las necesidades de nuestra región, no solo de sus partidos que, seguramente, ni las toman en cuenta por tratar de mirar al país.