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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento de Ica, Provincia de Palpa, Distrito de Río Grande, Caserío "San Jacinto", en 1941. Egresado de la UNM"SAN MARCOS", Facultad de Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES RECIBIDAS: •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA DE RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL DE LITERATURA INFANTIL, AREA EXPRESIONES POÉTICAS,MED •RECONOCIMIENTO EN MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS" otorgada por la UNAP (Junio, 2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Gerencia Promoción Cultural del GORE LORETO., Condecorado con la orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín.

BIENVENIDO NUEVO AÑO ESCOLAR

EDITORIAL

BIENVENIDO NUEVO AÑO ESCOLAR

Siguiendo la dinámica del tiempo, nos encontramos ya en el inicio de un NUEVO AÑO ESCOLAR en todo nuestro país.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que dicho evento tiene sus características muy propias en nuestra región amazónica, en NUESTRO LORETO.

Y esas características son las que determinan que en el medio rural ribereño los locales escolares se encuentren inundados o en proceso de inundación, lo cual, por cierto, dificulta su labor educativa.

Por esa razón, de realismo climático, es necesario establecer normas diferenciales para la dinámica educacional en estas áreas de nuestra región.

Por otro lado, se deben tener muy presentes las normas que existen referidas a la atención de las instituciones educativas en comunidades nativas, en sus diferentes realidades, para dotarlas del personal docente bilingüe nativohablante para que desarrolle una educación pertinente a las características y necesidades de cada comunidad.

Así también se hace necesario brindar una mayor atención a la infraestructura, equipamiento y ambientes de los locales escolares ribereños y rurales en general. Muchos de ellos no cuentan con condiciones mínimas adecuadas para una eficiente labor formativa. En el área urbana, bien lo sabemos, hay una atención preferente, en detrimento del área rural.

En cuanto al acervo bibliográfico de las instituciones educativas, es necesario brindarle una especial atención por cuanto, hasta el momento, no llega en cantidad, calidad y oportunidad adecuadas para atender los requerimientos de los alumnos. Sigue siendo elaborado por personal del Ministerio de Educación, obviando nuestra realidad regional. Debe tratarse de que sea elaborado por docentes y especialistas de nuestra región. En todo caso, debe ser elaborado por personas que no solo conozcan sino que amen a nuestra Amazonía.

Tengamos en cuenta que es obligación de los directivos de la educación el generar condiciones para hacer de nuestra región el escenario de creación y propuestas didácticas, como condición para mejorar nuestra educación.

Y es que en nuestras manos está el dirigir las inversiones en el campo educacional hacia nuestras prioridades. De lo contrario, será el ministerio el que nos diga hacia dónde dirigir dichos fondos; con lo cual no avanzaremos sino al son de lo que decida dicha sede central, con los resultados que, hasta el momento, venimos observando: baja calidad de nuestra educación.

martes, 21 de marzo de 2017

DÍA MUNDIAL DEL AGUA

22 de marzo

“TRATAMIENTO DE LAS AGUAS RESIDUALES”

Prof. Gabel Daniel Sotil García

Como en años anteriores, en esta fecha conmemorativa debemos dedicar nuestras reflexiones a poner en agenda de toma de conciencia social el tema del AGUA.

Y es que, como ya debemos saber, cada 22 de marzo está dedicado a dirigir nuestra atención a la celebración del DÍA MUNDIAL DEL AGUA     que, en el presente año, tiene como tarea central el problema de las aguas residuales.  

En verdad, para nosotros los amazónicos, el tema del agua comprende muy diversos aspectos, que deben ser motivo de preocupación tanto de políticas sociales como de formación psicocultural de nuestra sociedad.

 Están comprendidos en este universo de problemas la contaminación por diferentes agentes: mercurio, detergentes, aceites, residuos sólidos, sustancias químicas provenientes del narcotráfico, de la extracción del petróleo, etc.
 
Y, en especial, las aguas residuales, elegido por la ONU como tema motivacional en el presente año.

Las Naciones Unidas nos dicen, en el documento elaborado para la celebración de este día en el presente año:

“Más del 80% de las aguas residuales generadas en el mundo vuelve a ser “vertida” al ecosistema sin ningún tipo de tratamiento ni reutilización. 1.800 millones de personas utilizan una fuente de agua para el consumo contaminada por heces, con el consiguiente riesgo de contraer enfermedades como el cólera, la disentería, la  fiebre tifoidea o la poliomielitis. Esta situación de insalubridad causa casi un millón de muertes al año.
Naciones Unidas quiere llamar la atención sobre la problemática de las “Aguas Residuales” convirtiendo este tema en eje central de la celebración del Día Mundial del Agua 2017.
El objetivo 6.3  de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establece la siguiente meta: “mejorar la calidad del agua, reducir la contaminación, eliminar los vertidos y minimizar la liberación de productos químicos y materiales peligrosos, reducir a la mitad el porcentaje de aguas residuales no tratadas y aumentar sustancialmente el reciclaje y la reutilización segura del agua”.  (*)
Estas palabras diagnósticas nos remiten a una situación a la que debemos darle una alta prioridad en las políticas públicas en nuestra región: el vertido de las aguas servidas de los núcleos poblacionales directamente a los flujos de aguas: ríos, quebradas y cochas.
Este fenómeno puede constatarse en ciudades grandes, demográficamente numerosas, cuyos desagües van directamente a los cauces, sin haber recibido el tratamiento químico adecuado.
Iquitos, Yurimaguas, Requena, Contamana, Nauta, San Lorenzo, Caballo Cocha, Pevas, San Pablo, etc. vierten sus aguas servidas sin ningún procesamiento químico. El gran receptáculo final es el río o la cocha, cuya flora y fauna, gradualmente va cambiando su composición hasta hacerse dañina para los seres vivos.
Este hecho lo podemos constatar con el simple paso por las riberas, en donde se puede ver, a simple vista, las grandes cloacas, vertederos o desagües, por donde se vierten las aguas que han sido utilizadas en hogares, talleres, fábricas, y arrastrando cuanta inmundicia han recogido en su paso por las calles.
Aún está muy lejano el propósito de reutilizarlas, previo tratamiento, talvez por la falsa percepción de que la tenemos en abundancia.
Pero el hecho es que dichas aguas servidas son portadoras de cargas de micro organismos patógenos, generadores de diversas enfermedades, que afectan tanto la salud social como la ambiental.
Ellos son causantes de diversas enfermedades cuyo tratamiento oneroso es una carga para la economía de la región así como para la afectación psicosomática de sus pobladores.
En este sentido, pues, se hace necesario que tomemos conciencia de las graves consecuencias de no brindar atención a las aguas residuales, que cada vez tienen mayores componentes dañinos para la salud individual y social en nuestra región.
Desde aquí, hacemos un llamado a la reflexión y decisiones políticas de las autoridades regionales, municipales, educacionales, etc. para brindarle una mayor atención a este problema de las AGUAS RESIDUALES, pues de su solución dependerá la limpieza de las aguas para la flora y fauna de nuestros ríos y cochas y, con ello, menores índices de enfermedades sociales.
Complementariamente, las instituciones educativas deberían poner un especial énfasis en la formación de actitudes y valores relacionados con la conservación del agua dentro de límites que no afecten a la salud.
En este sentido, se hace necesario incorporar contenidos curriculares para informar a los estudiantes acerca de este tema, que les va a permitir formarse una cabal idea de la importancia que tiene el cuidar el agua, tanto para la salud personal como para la salud social.


(*)www.un.org/es/events/waterday/
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sábado, 18 de marzo de 2017

¿BUEN INICIO DEL AÑO ESCOLAR?

Pensando nuestra educación
Prof. Gabel Daniel Sotil García

Para atender la necesidad social de formar la personalidad de las nuevas generaciones en concordancia con los intereses, necesidades y expectativas del grupo humano y garantizar una dinámica sociocultural regida por los más altos valores que hasta el momento ha creado la humanidad, hemos dado vida a este fenómeno llamado EDUCACIÓN que, dada su trascendental importancia para dichos propósitos, la hemos sometido a una estricta reglamentación en cuanto a su orientación y dinámica sociales.

Por designios de este ordenamiento nacional, nos encontramos ya en el inicio de un NUEVO AÑO ESCOLAR  en todo nuestro país, a pesar de las grandes diferencias que hay en los diversos escenarios geográficos y socioculturales.

Si bien es causa de una profunda conmoción social el ver el desplazamiento de niños, adolescentes y jóvenes hacia sus instituciones educativas, con la consecuente  diversidad de vivencias que se generan en cada ámbito familiar, sin embargo ello no debe ser óbice para formularnos algunas necesarias reflexiones respecto a este hecho en el marco tanto de los resultados que venimos observando en el aprendizaje de los educandos como de nuestra realidad amazónica, cuyas características diferenciales la hacen merecedora de análisis y planteamientos que guarden pertinencia con dicha realidad.

Lo primero que nos sigue llamando la atención a este respecto es que no se haya elaborado normas específicas para los  escenarios diferenciables en nuestro ámbito regional. 

Loreto no es homogéneo. En lo ecológico, social, cultural y político nuestro Departamento posee muy diversos escenarios diferenciados.

Una primera aproximación a su realidad nos permite identificar el que llamaríamos el sector urbano, nucleado en las diversas ciudades capitales de las provincias que lo conforman. Cuantitativamente en el aspecto demográfico concentra a no menos del sesenta por ciento de la población. El mejor atendido en cuanto a servicios diversos.

Otro escenario es el área rural mestiza, en el cual se ubican las comunidades intermedias y pequeñas, tanto en las riberas como en los sectores interfluviales. Allí se ubica mayoritariamente una población hispanohablante, mestiza, con patrones socioculturales tanto de origen indígena como de la cultura occidental, pero con una especial relación con el entorno ambiental.

Un tercer escenario, con difusas demarcaciones, está constituido por los miembros de los Pueblos Originarios, con predominio de patrones culturales indígenas. Nuclea la población más antigua de Loreto.

Y, un cuarto escenario, está conformado por las comunidades y pueblos, tanto mestizos como indígenas, ubicados en la franja fronteriza, que se extiende por algo menos de cuatro mil kilómetros en los límites con Brasil, Colombia y Ecuador, países que tiene políticas especiales para dichas áreas.  

Por cierto que, si miramos a nuestro departamento en un mapa, nada de esto aparecerá con diferencias nítidas. Ellas las podemos ver solo cuando aplicamos determinados criterios de carácter geográfico-ecológico, socio-cultural u otros que nos permitan captar las características de los mismos.

Por cierto que cada uno de estos escenarios deberían merecer respuestas de política educativa propias, en el marco de políticas administrativas comunes, para generar una común direccionalidad como departamento.

Infelizmente, por una falta de comprensión lectora (de la realidad), por parte de las autoridades educacionales regionales y del Ministerio de Educación, toda la dinámica educacional, tanto en lo administrativo como pedagógico, obedece a las imposiciones centralistas, emanadas desde la sede del ente rector de la educación, que expresa una profunda enajenación de dichas políticas respecto a nuestra realidad.

Es decir que, hasta el momento, venimos tomando decisiones educacionales inspiradas o regidas por visiones externas, foráneas, de nuestra Amazonía, generalmente tomadas por funcionarios con un conocimiento parcial, tergiversado de nuestra realidad y, por lo tanto, sin importarles sus consecuencias por el poco o nulo amor por nuestra región.

Además, dichos funcionarios, sean locales o nacionales, vienen expresando una profunda ignorancia respecto al rol que en los actuales momentos se le viene reconociendo a nuestra región en los ámbitos regional, nacional y planetario, en los cuales se valora su pluriculturalidad, multilingüismo y su esencial forestalidad, que le da un rol de primera importancia en la morigeración del proceso de calentamiento global y su consecuente cambio climático.

Es esta pseudo homogeneización, a la que se viene sometiendo a nuestra región, una de las causantes de los bajos rendimientos de los educandos por las incoherencias entre lo que la escuela se propone y las aspiraciones y necesidades de las comunidades. Mientras las escuelas preparan a sus alumnos para mirar a su entorno forestal  como objeto de destrucción, de aprovechamiento irracional, de aplicación de visiones mercantilistas para la extracción de los recursos, las comunidades precisan de un agente transformador de las ingentes riquezas naturales en riqueza social para producir nuestro desarrollo regional desde la perspectiva de una relación armónica, respetuosa de las relaciones que las culturas han establecido con su entorno forestal.

 Capacitado, estimulado en sus potencialidades  para una misión incongruente con las condiciones de sus comunidades, los estudiantes viven las incompatibilidades entre “la realidad” ficticia que le presenta la escuela y la verdadera realidad en la que viven y harán, posiblemente, su vida.



                                                                                                                                              

domingo, 12 de marzo de 2017

APRENDIENDO A VOTAR POR NUESTRA AMAZONÍA

Reflexiones en torno a nuestra región
Prof. Gabel Daniel Sotil García
Uno de los aspectos al cual no le hemos dado mayor importancia en nuestra región es el relativo a formar un consenso regional en cuanto a nuestro futuro social.
Hemos dejado que, por generación espontánea, sucedan los eventos sociales y culturales, fuera de nuestro control o bajo el control exógeno, como si consideráramos que la historia sucede por inspiración divina, por interés de foráneos y no por voluntad de los pueblos.
Hasta hoy no me ha sido evidente la necesidad de poner bajo control determinado tipo de acontecimientos que expresen las preocupaciones por nuestro futuro colectivo; que nos lleven a plantearnos una visión racional de la sociedad o sociedades que queremos construir con nuestro esfuerzo de hoy, dado y considerando que somos una región de prodigiosa multiculturalidad.
La consecuencia de todo ese esfuerzo omitido es la ausencia de una clara visión de lo que queremos ser socialmente, lo que, por cierto, nos impide coordinar nuestros esfuerzos, hacer sinergias sociales, para dirigirnos hacia un futuro deseable y compartido por todos los que vivimos en esta región.
Hasta hoy, también, la clase política regional, en su diversidad de movimientos y partidos  no han sido conscientes de esta necesidad, pues, o han trabajado para sus partidos y movimientos o nunca buscaron la articulación de sus esfuerzos en favor de nuestra Amazonía, salvo acciones con etiqueta de “regionalistas”.
En esto, el referente con mayor relieve son los congresistas elegidos. Aislados del conjunto social, enfrentados entre sí o con la población, una vez en la capital nacional olvidaron sus raíces y sus compromisos. Restringieron su accionar a formalidades que nunca llegaron a los problemas raíces. Solo se preocuparon por mantener un cierto perfil, las más de las veces incoloro, desapercibido pero siempre esperando la nueva oportunidad que llegaría con las siguientes elecciones, en que intentarían renovar sus promesas ficticias a los pueblos y electores loretanos.
Pero, de cambios y logros sociales, políticos, culturales, económicos trascendentes, nada.
Sí, así como lo lee: NADA.
Pero sí, sonrisas, agradecimientos efusivos a quienes los eligieron y nada más.
Los únicos cambios que han habido en nuestra Amazonía han sido el crecimiento incontrolado de los núcleos urbanos, el despoblamiento indetenible de las áreas rurales, las agresiones irracionales a nuestro bosque (contaminación, tala, derrames petroleros, destrucción de la flora y fauna, etc.), el debilitamiento de las culturas de los pueblos originarios y sus respectivos idiomas, el arrebato de sus territorios, etc.
Por su parte Gobernadores y Alcaldes de todos los niveles, tampoco han tenido una labor socialmente significativa. Han llevado a sus cargos las deficiencias de su formación cívica, derivada de las deficiencias educativas, que solo les han proveído de una visión sesgada, tergiversada, racista, parcializada tanto de sus funciones como de la realidad amazónica. Para muchos de ellos ha sido inevitable el encontronazo con la justicia.
Por todo ello es que nos es urgente que al momento de elegir votemos por alguien con  visión de futuro, que tenga sensibilidad frente a nuestros problemas, con visión integral de Amazonía.
Que sea capaz de liderar, impulsar, un nuevo nivel organizativo de las fuerzas psicoculturales subyacentes en los pueblos indígenas y mestizos de nuestra región. Alguien que nos posibilite empezar a construir un futuro en el que cada cultura amazónica se sienta protagónica de su construcción como particularidad y contribuyente de un futuro común como región.
Por ello es necesario, amigos loretanos, que cambiemos nuestros criterios de elección. No debemos seguir eligiendo por simpatías afectivas o compromisos  con partidos que solo buscan seguir disfrutando del poder.
Debemos emitir nuestro voto previa reflexión, pues ese voto es oro para nuestro futuro. Oro que se vierte en el verdor de nuestro bosque y la diversidad de culturas y pueblos originarios y mestizos.
Debemos tener en cuenta que la construcción de ese futuro implica luchar por la defensa y preservación de nuestro patrimonio poblacional, cultural y lingüístico, su riqueza geo-ecológica y paisajística, el fortalecimiento de nuestra identidad histórica y pluricultural, así como su descolonización psico-política  e ideológica.
 NUESTRA AMAZONÍA MERECE SER REPRESENTADA  Y GOBERNADA POR PERSONAS POLÍTICAS QUE ENCARNEN LOS MÁS GRANDES IDEALES ÉTICO-MORALES E INTERESES SUPERIORES DE NUESTRA REGIÓN CON VISIÓN DE FUTURO.


lunes, 27 de febrero de 2017

PROBLEMÁTICA DE LA CULTURA Y SITUACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL EN EL DEPARTAMENTO DE LORETO

Audiencia pública
Gabel  Daniel Sotil García

Bajo la conducción del presidente de la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural, congresista Francesco Petrozzi, se llevó a cabo el evento denominado Audiencia Pública, para recoger los aportes de los asistentes acerca de los problemas que viene confrontando la cultura en el departamento de Loreto.

En verdad, hubo una gran asistencia del público, seguramente que interesado en escuchar y aportar, pues quienes vivimos en esta región sentimos que son muy diversos y graves los problemas culturales.

Sin embargo, como yo, muchos otros salimos defraudados de dicho evento debido a la estructuración de la dinámica adoptada.

Y es que hablar de cultura o patrimonio cultural de Loreto no puede restringirse a los problemas que confronta Iquitos ciudad en aspectos de la infraestructura cultural. Tampoco puede agotarse el análisis de lo que sucede en el ámbito urbano o citadino, en el área mestiza e institucionalizada de la acción cultural.

Así como Lima no es el Perú, Iquitos no es Loreto, por lo tanto, una visión integral, holística, de la cultura no puede constreñirse al ámbito de la ciudad capital del departamento. Que quienes hayamos asistido vivamos en Iquitos, no es fundamento para excluir la visión de lo que sucede fuera de Iquitos. Una visión centralista de esta naturaleza es la que viene perjudicándonos grandemente.

Eso, por un lado; por otro, Loreto es un departamento pluricultural: 42 Pueblos Originarios vienen, desde miles de años, ocupando sus 368 mil kilómetros cuadrados. Todos ellos constituyen nuestra reserva espiritual, en donde seguro que están invisibles para los mestizos los mecanismos para encontrar las soluciones que requerimos para administrar nuestra región. Unos, en plena efervescencia creadora, generando sus respuestas en sus relaciones con su entorno de acuerdo con sus paradigmas culturales; otros, debilitados por la acción impositiva de la cultura mestiza y, otros, al borde del colapso por la desestructuración de su arquitectura de valores de las que han sido objetos. Allí tenemos a la cultura de la otrora Gran Nación Omagua, la Nación Ikito, etc. que ya son solo un recuerdo, pues para la acción oficial no tienen existencia en nuestra región. ¿Qué se comentó de ello? Pues nada, como si fueran sociedades de otro país. ¿Qué haremos para fortalecer sus respectivos universos culturales? Por cierto que nada, pues ni los tomamos en cuenta como si no fueran parte de nuestra riqueza espiritual. ¿No merecen ser parte de un plan de desarrollo cultural?

Por otro lado, Loreto es un departamento trifronterizo, con casi cuatro mil kilómetros de frontera con Brasil, Colombia y Ecuador, naciones que tienen políticas fronterizas especialmente diseñadas para sus respectivas franjas de límite con nuestro país. ¿Qué se dijo de ello? Pues, nada, absolutamente nada. ¿Cómo vamos a enfrentar las políticas culturales de dichos países si nosotros ignoramos esas zonas? ¿Las olvidamos? ¿Dejamos que dichos países les den el tratamiento que a ellos del conviene?

Otro aspecto que se ha dejado de lado en este pseudoanálisis es la predominante ruralidad de Loreto, que se concreta en una prodigiosa forestalidad que ofrece a las comunidades ribereñas e interiores infinidad de recursos para ser transformados en riqueza social a partir de comportamientos adaptados a su  medio, los mismos que deben ser fortalecidos e innovados para una mejor aprovechamiento. ¿Cómo vamos a afrontar el progresivo deterioro de nuestras áreas rurales puestas al servicio de Iquitos? Es evidente que no se podrá decir nada pues no aparecerá en el plan que ha de elaborarse.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar esta omisión, el aspecto educativo ni fue mencionado. ¿Cómo vamos a formar identidad cultural, conciencia histórica amazónica y peruana mediante un currículo escolar que ignora nuestra diversidad cultural, sin intención de educación intercultural, sin motivar a las nuevas generaciones hacia el afecto a nuestra realidad, sin motivarlos hacia un esfuerzo de lucha por la solución de los problemas socio-forestales, sin capacitarlos para que se incorporen a la búsqueda de mejores niveles de vida en el marco de un proceso de creación continua de productos culturales?

Y es aquí donde entra a tallar el turismo. ¿Qué región estamos construyendo? ¿Es realmente un atractivo para el turista nacional y extranjero? Nuestra mayor riqueza es la cultura, son nuestras culturas. Depende de cómo las fortalezcamos en el marco de nuestra prodigiosa forestalidad para que se transformen en componentes de nuestro desarrollo turístico. De ello solo se hizo mención superficial.

Pues todo esto es lo que tenía que decir en la reunión, pero no se me dio la oportunidad, pese a mi insistencia, pues ya se había cumplido el tiempo previsto para la reunión, según el moderador.

Ojalá que el señor presidente de la Comisión no se quede con lo escuchado por quienes tuvieron la oportunidad de hablar, pues fue parcial, sesgado, discriminatorio, centralista  respecto a la realidad cultural de nuestro departamento de Loreto.  

Si los congresistas y la señora alcaldesa, que estaban en la mesa de honor, no enriquecen su visión de la problemática cultural de nuestra región, no lograremos elaborar el plan de desarrollo cultural que necesitamos en Loreto. 

domingo, 19 de febrero de 2017

PREPARÁNDONOS PARA VOTAR POR NUESTRA AMAZONÍA

Pensando en nuestra región

                                                                            Prof. Gabel Daniel Sotil García




Ha empezado ya el "ruido político", generado en las aspiraciones, legítimas por cierto, de quienes quieren disfrutar de las glorias del poder.

Por la experiencia que venimos teniendo con nuestros representantes en el Congreso de la República, podemos deducir que terminan representado no a nuestros intereses regionales sino los de sus partidos o los intereses personales. Su desconocimiento de nuestra realidad tanto en lo histórico como geográfico, social, cultural, económico, ecológico, etc. impide cualquier gestión en favor de nuestra Amazonía.

Por ello, es bueno que, con el aporte ciudadano, podamos brindar a los actuales aspirantes a políticos, una buena base informativa para que presenten proyectos y luchen por lograrlos en favor de esta parte inmensa del Perú.

He aquí algunas reflexiones para dichos aspirantes, ya declarados o por declararse. 

A pesar de su extensión (63% del territorio nacional), nuestra región aún no entra al imaginario nacional en su real dimensión geográfica, social, cultural, económica, axiológica, bio-ecológica, etc. 

Pese a que siempre la representamos con un intenso color verde en todos nuestros mapas oficinescos y escolares, no logramos verla por más que los miremos, en especial por parte de los gobernantes y quienes tienen poder político.

El énfasis histórico puesto en las regiones de costa y sierra, sea por preponderancia minera, agrícola o política, ha posibilitado una percepción incolora, deslucida de la Amazonía, respecto a los intereses económicos de las clases dominantes.

En la época colonial, los intereses virreinales se centraron en el oro y la plata de la sierra. En la republicana, los grandes terratenientes y hacendados priorizaron la agricultura en los valles costeños. Visiones que aún perduran en detrimento de nuestra inmensa Amazonía.

Es recién, a partir del tercer tercio del siglo XIX, que la selva es vista no como una región poblada por seres humanos, con diversidad de grandiosas culturas, sino como emporio de riqueza material.

Caucho, madera, resinas (palo rosa, sangre de grado), oro, petróleo, peces, café, cacao, sacha inchi, camu camu, etc. todo susceptible de exportación depredando al bosque, ríos, cochas, diversidad biológica.

No solo al bosque, sino también la riqueza espiritual de los Pueblos Originarios, hoy menospreciada por quienes tienen una visión mercantilista, despectiva, “moderna” de nuestras culturas. 

Es así como hoy encontramos a nuestra región agredida para satisfacer los intereses de enriquecimiento de empresas foráneas, que solo quieren aprovechar, a cualquier costo, hasta la destrucción, los recursos naturales que son parte de un circuito de vida, que hacen que la selva tenga un valor para el equilibrio funcional de nuestro planeta.

De los 368,852 km2 de extensión de nuestro Loreto, lo que podríamos llamar áreas urbanas, es ínfimo, aunque en estas se concentra su mayor presencia demográfica.

Iquitos, Yurimaguas, Requena, Contamana, Nauta, Caballo Cocha y San Lorenzo son nombres asociados a medianos centros de concentración poblacional, los más grandes de nuestra región.

Pero, si observamos bien, frente a ellos, chimbando el río en cuyas riberas se asientan estos núcleos, empieza un mundo diferente, tanto cualitativa como cuantitativamente, que se expresa tanto en el entorno ambiental como en la dinámica sociocultural que se da en ellos.
Estamos, entonces, en lo que llamamos área rural, área ribereña, de bosques continuos, de silencios plácidos, de amaneceres canoros, de brisas forestales, de atardeceres anonadantes por su belleza, de lunas esplendentes, de tempestades trepidantes y de olores naturales procedentes de la fronda cercana.

Es decir, de expresión plena de la naturaleza, en donde se siente el respirar telúrico del bosque.

Pero, también, sin ruidos motorizados, sin trepidares mecánicos, aunque a veces sin corriente eléctrica, sin servicios básicos (agua, desagüe, postas), sin sueños interrumpidos…

Habitada por gente tempranera, laboriosa, obsequiosa dentro de su pobreza, amable por naturaleza. Personas dialogantes con las plantas, los animales, el río, la cocha, el cielo, las nubes, las tempestades, los silencios.

Toda una riqueza espiritual que se expresa en el marco de una naturaleza pródiga, dadivosa, que solo espera un gesto, una señal del ribereño para entregarle sus bondades. 
Gestos que deben expresarse en planes de desarrollo, en proyectos de vida superior, de satisfacción mejor de sus necesidades, de respeto a su idiosincrasia cultural, a sus sueños, a sus aspiraciones.

Por todo ello es que debemos ir  preparándonos para ejercer el privilegio de dar nuestro voto a las personas que mejor encarnen nuestras aspiraciones de construir una Amazonía que sea nuestro hogar para todos los que vivimos en ella y la queremos.

Pensemos con toda la antelación posible, a fin de no seguir dando, a través de las ánforas, poder a quienes no valoran esta riqueza espiritual y natural de la que estamos dotados.
Nuestra Amazonía merece ser representada por personas políticas que encarnen los más grandes ideales ético-morales e intereses superiores de nuestra región.

Y es que la historia no es sólo el pasado. Es, también, el camino hacia el presente y éste una trocha hacia el futuro. Trocha que tenemos que construir haciendo un esfuerzo por interpretar nuestra realidad, tratando de entenderla a partir de una lectura crítica desde nuestras actuales circunstancias.

El ejercicio del poder es uno de esos caminos privilegiados que nos llevan a la construcción de nuestro futuro; por ello es que, quienes aspiran a ejercerlo, tienen una inmensa tarea para responder a las necesidades de nuestra región, no solo de sus partidos que, seguramente, ni las toman en cuenta por tratar de mirar al país.














domingo, 5 de febrero de 2017

SOBRE LA EDUCACIÓN RURAL EN NUESTRA REGIÓN

¿PARA CUÁNDO LA EDUCACIÓN RURAL EN NUESTRA REGIÓN?
Escuela de Alto Tapiche


 Prof. Gabel Daniel Sotil García

Espero que las declaraciones de la actual ministra de educación, respecto a que va a dar prioridad a la educación de las áreas rurales de nuestro país se hagan realidad, pues será muy poco lo que se avance en el cambio educativo si es que seguimos mirando sólo desde las áreas urbanas de nuestra selva

Y es que necesitamos aprender a mirar desde la intimidad del bosque, desde donde aún perduran otras formas de ser y actuar en las personas y con el entorno ambiental, para tomar nuevas decisiones, que nos lleven al logro de nuevos resultados.

Nuestro Loreto, conformante de nuestra Amazonía, es un espacio predominantemente rural, salvo pequeñas extensiones en donde se concentra más del ochenta por ciento de la población regional; sin embargo, la educación formal que allí venimos desarrollando, proviene de diseños elaborados para ambientes urbanos de nuestro país, generando muy diversos conflictos por las contradicciones que ello significa, revelándose así la carencia de una política de desarrollo educativo pertinente para estas áreas, tanto en el nivel nacional como regional.
Atardecer, río Putumayo
Foto: E. Rodríguez

Esos conflictos tienen su máxima expresión en la indetenible marcha migratoria del campo a la ciudad, sobre todo del segmento etario joven, que se desplaza en búsqueda de condiciones de vida inducidas por los mensajes de la educación.

Salvo los intentos del Ministerio de Educación, de diseñar programas para atender las áreas rurales de nuestro país, con muy poca pertinencia en nuestro caso, aún carecemos de una política educativa regional para la atención específica con programas coherentes con las características propias y diferenciales de la zona rural, elaborados con la necesaria fundamentación en sus características y necesidades.

En un somero diagnóstico de las acciones educativas que se viene desarrollando en dicha zona de nuestra región, podemos afirmar que:

o      Hasta el presente las preocupaciones referidas a la educación rural amazónica se han agotado en la construcción  de centros educativos con diseños y material de  procedencia urbana, dirigida a aplacar las exigencias comunales,
Escuela de Nuevo Tiwinza
o      El currículo y el deficiente material didáctico con que cuentan estas escuelas son incompatibles con las respuestas que requieren los pueblos rurales,
o      Los locales escolares, los horarios, los calendarios, la dinámica institucional que caracterizan a la actual educación rural, expresan una total incongruencia con el entorno cultural, ecológico, económico, etc.
o      La calidad de la misma no ha merecido una real y auténtica preocupación por parte de nuestras autoridades regionales,
o      Las instituciones educacionales (escuelas) rurales vienen funcionando con roles y finalidades impuestas, razón por la cual no han respondido a las reales necesidades de desarrollo rural de nuestra región, a pesar del proceso de regionalización político administrativa en actual ejecución. Son cajas de resonancia de las decisiones administrativas urbanas.
o      Las normas que las rigen son las mismas que se aplican a las escuelas urbanas, a pesar de las profundas diferencias que hay entre unas y otras,
o      La formación de los profesores para que ejerzan una acción formativa coherente con las características humanas, sociales, culturales y ecológicas aún no se ha asumido en toda su trascendencia; no tiene la prioridad que debería dada su importancia para lograr la pertinencia pedagógica, ecológica y social que se requiere.

Son estas características del funcionamiento de las instituciones educativas del medio rural las que nos han llevado a calificarlas como “escuelas esmeraldas”, por cuanto sólo sirven de adorno a las comunidades, sin ningún significado trascendente para el mejoramiento de la calidad de vida de sus vivientes y la conservación del equilibrio ecológico que se requiere en los actuales momentos de amenazas reales del proceso de cambio climático que nos viene afectando a escala planetaria..

Por lo tanto, se hace indispensable que todas las instituciones concernidas dediquen un especial esfuerzo para diseñar una política educativa diferencial y específica, que posibilite una acción formativa que garantice la calidad de dichos servicios como instrumentos para el logro progresivo de nuestro desarrollo humano regional.

Familia indígena.
Estando a las puertas de un nuevo año escolar, se hace de suma urgencia el brindar la necesaria y pertinente atención a elaborar lineamientos administrativos para desarrollar una acción educacional con mayor pertinencia a nuestro medio rural, cuyas características exigen decisiones compatibles con sus características.


Bueno sería que, aprovechando las promesas de la actual ministra Sra.  Marilú Martens Cortés, se la invitara con su equipo técnico a trabajar nuevos lineamientos para afrontar este gran desafío que significa la educación rural amazónica

jueves, 19 de enero de 2017

CONGRESO LATINAMERICANO DE HUMANIDADES



EDUCACIÓN, CIENCIA Y CULTURA

Coordinadoras
Josefa Alegría Ríos Gil y 
Martha Vergara Fregoso

Fondo Editorial Universitario - UNAP
2016

Prólogo

APORTES A LA REFLEXIÓN  EN NUESTRA AMÉRICA LATINA

Hacer de nuestra América Latina el referente de las preocupaciones  intelectuales para construir un discurso descriptivo, explicativo, reflexivo y propositivo respecto a sus características constitutivas y posibilidades de ser en el tiempo, es una deuda que  aún tenemos pendiente  pues, por la vigencia de esquemas mentales  heredados de las épocas colonial y republicana, por las que hemos transitado todos los países que la conformamos, nuestras preocupaciones han estado  centradas en la asimilación del universo cognoscitivo construido con material y metodología foráneas, extra regionales, de supuesta o aparente similitud, que nos fueran presentados como referentes a imitar.

Es fácil, entonces, colegir que los modelos de acción intelectual han tenido un origen exógeno y se los ha implantado sin mayores preocupaciones por la coherencia con nuestras realidades ecológica, social y cultural, pese a sus particularidades, de las cuales recién estamos tomando conciencia.

El resultado de ello es que no hemos logrado un pleno conocimiento y adecuada comprensión de sus características, lo cual imposibilita la elaboración de planes de desarrollo funcionales con las mismas.

Por lo tanto, durante todo el trayecto hasta hoy caminado en nuestra historia latinoamericana no hemos sino replicado fórmulas de estudio exógenas, profundizando la marginación e ignorancia de nuestras realidades locales, pues debemos tener muy presente que, desde la época colonial, estas diversas realidades nacionales no han sido motivo de preocupación para conocerlas sino de dominación para extraer y aprovechar sus recursos, como lo siguen siendo hasta el presente. Diversos pensadores de nuestro subcontinente nos han puntualizado al respecto, advirtiéndonos de sus peligros e incongruencias.

Por todo ello es que es aleccionador el desarrollo de este CONGRESO LATINOAMERICANO DE HUMANIDADES en el que una pléyade de científicos investigadores del campo de las humanidades ha expuesto el resultado de sus trabajos orientados a hacer la exégesis de nuestras diversas realidades prevalentes en nuestra región, enfatizando la búsqueda del entendimiento de la dimensión humana en cada una de ellas, con el propósito de dar forma a lo que podríamos llamar “humanidad latinoamericana”, que exprese una manera peculiar de ser humanos, dentro del marco situacional de las características y esencias que compartimos milenariamente desde el tiempo en que comenzaran a llegar los primeros grupos humanos a desplazarse por este continente.

En el marco de nuestra prodigiosa heterogeneidad subcontinental, los trabajos aquí expuestos reflejan muy diversos intereses investigativos, obedeciendo a circunstancias propias de cada país y en concordancia con prioridades que surgen de su particular situación respecto a su contribución a la concreción de políticas nacionales.

Emana de lo dicho, el interés de los investigadores tanto para construir un corpus de conocimientos de alcances  supranacionales como para contribuir con la solución de problemas o situaciones propias de cada realidad nacional.

Con ello, el material que conforma este documento sirve tanto para la construcción a futuro de un marco teórico que pudiera expresar las particularidades del conjunto latinoamericano como para proveer elementos de base para la toma de decisiones en cada realidad particular, habida cuenta que la base experiencial sobre la que se asienta cada trabajo se ubica en una realidad concreta y situada, generada por la peculiaridad de la acción socio-cultural a lo largo de su historia particular.  

Diversos son los campos que se ven beneficiados por las investigaciones aquí expuestas; sin embargo, es el educacional el campo hacia donde confluyen la mayoría de ellas, tanto en su nivel fáctico como el teórico, de tal manera que los temas abordados se transforman en un venero inagotable para diseñar políticas educativas en diversas realidades del escenario escudriñado.

En consecuencia, la riquísima temática abordada por sus respectivos autores, intelectuales y dirigentes de instituciones de formación humanística, nos provee de un material que debe ser analizado a la luz del propósito de fortalecer el entendimiento de nuestras diversas realidades que, como países, hemos construido a lo largo de nuestras respectivas rutas históricas, tratando de superar deficiencias y desigualdades socioculturales, políticas y económicas que aún laceran a nuestros países latinoamericanos.


Prof. GABEL DANIEL SOTIL GARCÍA