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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

lunes, 2 de marzo de 2020

REFLEXIONES EN EL CANTO DE LA COCHA - INTRODUCCIÓN



REFLEXIONES EN EL CANTO DE LA COCHA  (*)

INTRODUCCIÓN 

Las actuales generaciones amazónicas tenemos la gran responsabilidad social de encarar reflexivamente nuestra realidad, en sus características y sus problemas. Reflexiones que deben hacerse a partir de su más profundo conocimiento, en la medida en que vayamos corriendo los velos que impiden vernos tal y como somos.

No nos parece responsable hacer este encaramiento como si fuera una trocha ya hecha, que sólo tenemos que recorrer. Sería una tremenda irresponsabilidad afrontarla en actitud ingenua, pasiva, de conformismo, milagrista y de resignación. De ser así, sólo nos quedará replicar el rol que hemos cumplido en estos últimos quinientos años: esperar que las soluciones nos vengan de afuera.

Y por cierto que nunca llegaron, ni tampoco llegarán.

Entonces, ante una evidencia tan contundente como es la que nos proporciona la historia de este último medio milenio, debemos cambiar de actitud, a partir de una profunda autocrítica, la misma que debemos también dirigir a los problemas que nos afectan y cuya proyección claramente nos indica que continuarán agravándose.

Análisis, crítica, reflexión sobre nuestros problemas para construir las soluciones pertinentes, a partir de una visión integral, tanto en tiempo como en espacio, más allá de nuestras experiencias inmediatas, para crear caminos socio – cultural, política y ecológicamente viables, para hacer que el tercer milenio en nuestra región tenga el libreto que nosotros escribamos.

Esta obra, que expresa, estrictamente, la visión personal del autor, está conformada por artículos de reciente construcción al calor de algunos de los problemas que nos afectan y quiere ser un aporte para esa reflexión regional, con la intención de contribuir con la creación de nuestra propia ruta cultural, en cuanto a búsqueda de soluciones.

Búsqueda que todos, personas e instituciones, debemos emprender, pues la persistencia y agravamiento de nuestros problemas, debe ser motivo más que suficiente para abocarnos a la construcción de un futuro propio, original y que sea el producto de nuestro esfuerzo colectivo. 

Única manera de aprender a reflexionar socialmente para crear nuestras propias soluciones, como una particularidad dentro de nuestro país.

De lo contrario, en nuestra dinámica seguiremos dependiendo exclusivamente del aporte foráneo.

                                                                Prof. Gabel Daniel Sotil García

 (*) Libro de pronta presentación en nuestra ciudad. 



viernes, 14 de febrero de 2020

LA AMAZONÍA RECLAMA SUS DERECHOS


 A propósito de un parque

LA AMAZONÍA RECLAMA SUS DERECHOS

Gabel Daniel Sotil García

¿Cuánto tiempo somos capaces de seguir escuchando y obedeciendo como región lo que otros deciden sobre nosotros?

Desde hace algún tiempo, en varios medios de comunicación de nuestra ciudad, se viene hablando de un PARQUE, el cual sería denominado BICENTENARIO, no sé por voluntad o decisión de quién. Pero, el hecho es que ya, muy subliminalmente, se nos viene acondicionando psicológicamente, para que los loretanos aceptemos dicha denominación, sin habernos consultado; es decir, sin el más mínimo respeto por nuestros derechos culturales.

¿Por qué dar esa denominación de BICENTENARIO a una obra (el parque) que debería expresar mejores significados simbólicos relacionados con nuestra cultura, o nuestra gesta histórica, o nuestras características geoecológicas, etc.?

Al parecer, los mismos mecanismos que siempre nos marginaron en diversos aspectos de nuestra dinámica  sociocultural y política, se vienen movilizando para que, una vez más, aceptemos lo que se decide sobre nosotros. Este suceso no expresa sino una larga historia en que a los loretanos se nos ha venido despojando de un elemental derecho a decidir, haciéndonos simples objetos o destinatarios de decisiones que se toman muy lejos de nosotros, por gente que apenas conoce y peor ama a nuestra Amazonía.

Veamos, si no, esta pequeña historia: Ya en 1542, don Francisco de Orellana se ha de encontrar con una inmensidad acuática, cuyo nombre era Paraguanasú, Paranatinga, Tungurahua, Parón Ewá, de acuerdo al sector de su recorrido, frecuentado milenariamente por los indígenas. Como ninguno de esos nombres fue del agrado de los españoles, pues le pusieron el nombre que quisieron: Amazonas. Es decir, ninguno de los anteriores.

Es así que, durante toda la época colonial, los topónimos (nombres de los lugares) a donde llegaban los conquistadores, fueron cambiados, eliminando los originarios y puestos bajo la advocación de un símbolo cultural (político, religioso, etc.). Ya en el periodo republicano, bajo un sistema centralista férreo, la tónica siguió el mismo patrón de comportamiento respecto a nuestra Amazonía. Era Lima de donde procedía la iconografía nominativa para monumentos, calles, plazas, lugares, etc.

Hasta hoy, ese es un comportamiento consolidado: yo decido por ti y tú acatas.

Así se han definido los roles, por cierto que con la complacencia de quienes tienen el poder político-administrativo y económico

El caso actual, que analizamos, se refiere al denominado PARQUE BICENTENARIO, cuya denominación se nos quiere imponer y sobre lo que ya se viene trabajando subliminalmente para que aceptemos tal decisión, con lo cual se nos arrebata, una vez más, un elemental derecho: el de decidir sobre el nombre que deseamos darle a nuestros símbolos culturales.

Por ello es que debemos preguntarnos, quienes vivimos y amamos a esta región, y tenemos el deber moral de defenderla, ¿qué significado tiene para nosotros el BICENTENARIO, no como palabra sino como lapso histórico?

Por lo menos hagamos un recuento de los sucesos de mayor trascendencia para nuestra región acaecidos en el periodo que va del 1821 proyectándonos al 2021 (El Bicentenario), para ver si efectivamente merece que alguna expresión material o inmaterial de nuestra región tenga dicha denominación. Y que no sea solo para complacer al poder central.

Empecemos por el aspecto territorial: hacia 1810, al término de la época colonial y ad portas de la época republicana, nuestro país tenía una extensión algo mayor a dos millones de km²; sin embargo, en los actuales momentos nuestra extensión es de 1 285 215 km², habiendo perdido, en estos doscientos años, en mesas diplomáticas, más de 633 721 km², quedando reducida nuestra extensión selvática a 775 000 km², con la complacencia del centralismo limeño.

Además de ello, desde la declaratoria de la Independencia, nuestra región no mereció sino el olvido, la indiferencia de la clase gobernante, a tal punto que fue Dn. Ramón  Castilla, cuarenta años después, que se dio cuenta de nuestra falta de presencia en los ríos amazónicos, por lo que ordenó la construcción de los barcos que empezarían a llegar a partir de 1864.

Luego, el olvido nuevamente, la distancia, hasta la llegada, en  la década de los ochenta del Siglo XIX, de la denominada época del caucho, periodo durante el cual se debilitan aún más los nexos con el resto del Perú, pasando la selva a ser una colonia abastecedora de Europa para satisfacer las demandas inglesas de caucho (Hevea brasilensis).

Reforzada la “foraneidad” de nuestra región respecto al resto del país, el Perú dejó que, durante casi cuarenta años (1880-1915), tuviera como eje de referencia para todo efecto a Europa, manteniendo una relación formal de mínima influencia, que luego continuaría durante todo el periodo de reforzamiento del extractivismo, periodo durante el cual la selva, nuestra selva, sería mirada con ojos despectivos, como si estuviera habitada por gente de ínfima categoría, incapaz de decidir por sí misma, carente de los criterios para tomar decisiones, pero sí con inmerecidos grandiosos recursos naturales. Como hasta ahora se la percibe.

Concepciones que no expresaban sino los prejuicios heredados de la época colonial.

El palo rosa y resinas, las maderas, las pieles, los peces ornamentales, las aves silvestres, el oro, el gas, el petróleo, etc., tendrían sus respectivas épocas de auge en lo que va hasta el presente, pero todo al servicio de los intereses foráneos y sin mayor respeto por los intereses de los pueblos regionales, cuyos territorios quedaban depredados hasta el agotamiento.

Hoy, en estos momentos, sigue en pleno auge el proceso destructivo de nuestra integridad. Las aguas de los ríos y cochas siguen convirtiéndose en veneno para todo ser viviente, incluidas las comunidades ribereñas. En el tratamiento de las enfermedades, los pueblos amazónicos tienen la última prioridad, pues los servicios de salud llegan tarde o nunca. Las condiciones físico-sanitarias de los núcleos demográficos no garantizan la salud de sus habitantes, etc.

Miremos, entonces, el panorama selvático y nos daremos cuenta de la vacuidad del término BICENTENARIO para nosotros como periodo histórico.

¿Qué hemos ganado en estos dos siglos?: tala ilegal, narcotráfico, extracción depredante  de oro, degradación del suelo, cambio de uso del suelo, expoliaciones de territorios indígenas, epidemias y pandemias en las comunidades indígenas, carencias de servicios de salud, locales escolares mayoritariamente deficientes, etc.; todos ellos no son sino las lacras inferidas bajo la complacencia de la clase con poder económico y político del poder central.

Esa ha sido la tónica de siempre: decidir afuera e imponer adentro.

Es decir, nuestra región siempre como destinataria de acuerdos o decisiones, tomados por personas con muy poco interés por velar por su integridad, sin mayores lazos afectivos con su ser esencial, solo con lazos burocráticos y mercantiles.

El BICENTENARIO es, pues, para nosotros, una palabra hueca, un sinsentido, pues en estos dos siglos solo hemos sido objetos de la indiferencia, aunque sí la despensa pletórica de recursos para ofrecer al mercantilismo internacional.

Ha sido y es una palabra plena de un significado peyorativo por el trato que sufrimos en todos los aspectos por parte de nuestro país.

¿Qué podemos rescatar de este lapso?: Solo nuestro gran e incomprendido amor a la nación que, apenas si nos prodiga obligaciones múltiples, expoliaciones dolorosas, dado que, tanto pobladores originarios como mestizos, vemos el flujo imparable de nuestros recursos que salen en un viaje sin retorno, dejándonos un territorio maltrecho, dolorosamente reconocido como nuestro.

¿Es eso lo que queremos celebrar, con orgullo de pueblo castigado, marginado, minusvalorado, bajo la designación de PARQUE BICENTENARIO?

En este sentido, pido a las organizaciones sociales, sindicales, deportivas, de gobierno, etc., que hagamos algo para detener este atropello a nuestra dignidad de región multicultural, región de elevados niveles de espiritualidad alcanzados por los pueblos originarios. Busquemos, en nuestras creaciones cultural-espirituales, una denominación que debería tener dicho parque, que exprese nuestras intenciones, nuestros propósitos, nuestra idiosincrasia.

Planteemos esta celebración  como un conjunto orgánico de proyectos a desarrollar en nuestro futuro colectivo a corto, mediano y largo plazo, para  tener rutas tentativas que nos orienten en el NUEVO CENTENARIO QUE DEBEMOS DAR INICIO EN 2021.

De una vez por todas, hagámonos respetar.

Hagamos saber a nuestro país que en esta región vivimos también personas, que no solo hay recursos naturales.

Digamos a nuestro país que merecemos respeto de personas pensantes.

Digámosle, finalmente, que la palabra BICENTENARIO no nos dice nada, que no tiene ninguna trascendencia significativa, pues en ese lapso histórico hemos sido, y seguimos siéndolo, una región injustamente minusvalorada y en proceso de destrucción a causa de una política de gobierno que aún no tiene conciencia de su presencia en el territorio nacional.


viernes, 18 de octubre de 2019

REFLEXIONES EN TORNO A LA GLOBALIZACIÓN

Un ensayo interpretativo
 Gabel Daniel Sotil García
EL GRAN COSMOS, la casa grande
de nuestro planeta


La TIERRA es el planeta en el cual vivimos, compartiéndolo con las demás especies y  ocupando el tercer lugar dentro de nuestro  Sistema Solar. Según los cálculos científicos, actualmente vigentes, su formación habría comenzado hace unos 5 000 millones de años, pero la vida comenzó a germinar en ella hace unos 3 500 millones. Se estima que en estos momentos existen unos 6 millones de especies distintas, de las cuales un millón corresponden al denominado reino animal, dentro del cual se ubica la especie humana, cuyo proceso de formación se habría iniciado, según últimos estimados, hace unos seis a siete millones de años, en sus formas más  primitivas (homínidos), razón por la que podemos afirmar que somos una especie apenas nacida.

Pero, nuestro planeta no es homogéneo y nos ofrece diversidad de ambientes o ecosistemas particulares (ya identificados y clasificados), que han generado, también, diversas especies vivientes, que hoy son agrupadas en cinco grandes reinos.

La nuestra, la ESPECIE HUMANA, a diferencia de las demás especies, está distribuida en todo el planeta: desde las zonas más cálidas a las más frías, desde las más húmedas a las más secas, conservando siempre sus características básicas; en cambio, las demás especies  tienen hábitats específicos con los cuales establecen relaciones determinantes de sus características, a tal punto que fuera de ellos  disminuyen grandemente sus posibilidades de supervivencia.

Sin embargo, nuestra especie no tiene estas limitaciones, pues frente a la diversidad de ambientes que nos ofrece nuestro planeta responde  creando CULTURAS diferentes, que es su manera de adaptarse creativamente al entorno particular, generando así, lo que se llama  la DIVERSIDAD CULTURAL, pero conservando su unidad como especie. Las CULTURAS son el resultado de la interacción de los GRUPOS HUMANOS  con ambientes específicos, razón por la cual son diferentes entre sí. En estos momentos se estima que existen cerca de tres mil culturas en todo nuestro planeta, con diferentes cantidades de integrantes; unas con millones y otras con apenas decenas o centenares de miembros; culturas que diferencian a un grupo humano de otro, pero teniendo el mismo valor. La CULTURA no jerarquiza ni a las personas ni a los Pueblos.

Ahora bien, cada GRUPO HUMANO está integrado por personas o individuos que comparten la base común que  les brinda la cultura de su respectivo grupo, pero que se construyen en forma peculiar, propia. Se estima que en estos momentos existen unos seis mil millones de seres humanos conformantes de los diversos grupos humanos en que se ha dividido  nuestra especie.

Con lo dicho hasta aquí, podemos afirmar sustentadamente que el proceso de diferenciación  cultural e individual de NUESTRA ESPECIE es consustancial a ella. Es una de sus vocaciones dominantes. Es esta diferenciación la respuesta que nuestra especie da a la diversidad de ambientes que conforman nuestro planeta. Pero, ratificamos, con esta diferenciación o diversificación no se pierde lo esencial de nuestra especie: al contrario, se reafirma. Pero, este proceso de diferenciación de ninguna manera implica jerarquización de la PERSONAS y los PUEBLOS, pues conservamos nuestra esencial naturaleza, demostrada con la presencia única de la carga genética (Genoma Humano), en cualquier persona, independientemente de su raza, cultura y proceso de construcción individual.

Pero, la ESPECIE HUMANA ha dado otro paso hacia su diferenciación, que se concreta con la aparición de los PAÍSES, que en estos momentos se estima que existen en una cantidad cercana a los doscientos. En la mayoría de ellos coexisten diversas naciones, como en el caso peruano, conformando un país plurinacional (por su diversidad de culturas), entre las cuales se establecen diversos tipos  de relaciones, infelizmente no siempre armónicas, como es nuestro caso. Además, internamente en cada país se generan estratos sociales, económicos, religiosos, políticos, etc. y diversas formas de diferenciación jerarquizante, que son fuentes permanentes de conflictos y enfrentamientos que afecta la calidad de vida social y, externamente, se han establecido y se vienen estableciendo relaciones sumamente irracionales, injustas, de explotación de  unos países sobre otros, que profundizan los conflictos dentro de nuestra especie; que, por lo demás, es la única que los tiene.

Aupados en este bólido, los humanos 
recorremos el espacio inconmensurable.
Este proceso de diferenciación en países ha llevado a que cada uno adquiera su propia dinámica de desenvolvimiento, haciendo que surjan diversidad de intereses, con lo cual, también, han hecho su aparición los conflictos de intereses de un país respecto a otro, lo cual ha propiciado el surgimiento de la actitud imperialista en lo político, económico, militar, ideológico, científico, etc., expresión máxima de la irracionalidad de nuestras relaciones internacionales (realmente, interpaíses). Sin embargo,  es innegable que, a pesar de este marco conflictivo de relaciones entre países, venimos tomando, cada vez con mayor claridad, conciencia de nuestra interdependencia. Es decir, que todos necesitamos de todos para el logro de nuestros propósitos sociales como sociedad, en una u otra medida y en uno u otro aspecto de nuestro complejo universo de necesidades. Se viene consolidando, de esta manera, la necesaria mutua dependencia.

Es esta toma progresiva de conciencia de nuestra interdependencia, por parte de la humanidad, el marco circunstancial  dentro del que se consolida la GLOBALIZACIÓN, proceso que indudablemente se ha iniciado ante la constatación de la natural diversidad cultural de nuestra especie y la existencia de diversos intereses en el desarrollo de cada país,  que han generado innumerables experiencias traumáticas por los conflictos de tales intereses y la constatación de las irracionales relaciones entre las sociedades humanas, que deseamos superar. Pero, fundamentalmente, así lo consideramos, a partir del reconocimiento de la superioridad de los intereses de la especie humana respecto a los intereses de países, naciones, grupos, clases, empresas, etc.

De esta manera, la GLOBALIZACIÓN deviene en una respuesta racional, inteligente, que da la humanidad a su propio proceso de diferenciación consustancial a ella misma, transformándose en el mecanismo de nuestra especie para buscar el entendimiento entre Pueblos. Es, por lo tanto, un estado superior de su desarrollo, que no implica la desaparición de nuestra diversidad, sino, al contrario, el reconocimiento pleno de la vocación natural de nuestra especie hacia su  diferenciación cultural e individual.

Históricamente hablando, consideramos que la GLOBALIZACIÓN es un proceso que se encuentra en uno de los estadíos de su desarrollo, proceso que comenzó, evidentemente, hace ya mucho tiempo, pero del cual hace poco nos hemos dado cuenta. Sin embargo, nos es evidente también, que existe un claro propósito de los países y sociedades hegemónicas para tergiversarlo y manipularlo a favor de sus intereses, particulares y subalternos,  de dominio mundial: económico, político, militar, ideológico, financiero, etc.
A nuestro entender, el proceso de GLOBALIZACIÓN, actualmente en curso, implica, por un lado, un profundo cuestionamiento a nuestra actual manera de  interrelacionarnos entre países y naciones; es decir, cuestiona  nuestra actual manera de actuar como humanos; cuestiona la irracionalidad de  nuestras relaciones, etc., pero, por otro, entraña un profundo optimismo respecto a nosotros mismos, pues implica que se reconoce la existencia  de una gran potencialidad de ser mejores humanos aún no desarrollada plenamente por nuestra especie y que podríamos poner a caminar con la GLOBALIZACIÓN.

La burbuja en la que hacemos nuestra vida
Reafirmaríamos, finalmente, que la  GLOBALIZACIÓN es un proceso en plena construcción por nosotros los seres humanos, que significa un avance cualitativo hacia la concertación para lograr, en forma conjunta, mejores niveles de calidad de vida humana: para que la humanidad se haga más humana. Por lo tanto, es un desafío para construirla en beneficio de toda la humanidad, no sólo de los países dominantes, para lo cual debemos superar el carácter economicista que se le quiere dar interesadamente, con lo cual se lo tergiversa totalmente, pues ello nos llevaría a una homogeneización cultural, contraria a la vocación de la humanidad, que es su diversificación.

En el marco de este proceso, tenemos que asumir responsabilidades individuales y sociales, tales como la de contribuir a consolidar su significado de mecanismo al servicio de toda la humanidad, pues está en pleno proceso de concreción (no es algo ya acabado); concebirla como debe ser: un instrumento para la búsqueda de la equidad entre las  sociedades humanas. No permitir que se transforme en un arma imperialista en manos de los países hoy poderosos,   para imponernos condiciones a través  de sus instituciones, empresas transnacionales y fuerzas armadas, con lo cual estaremos luchando para superar la irracionalidad delas actuales relaciones entre países, naciones y culturas. No permitir que se la utilice para destruir nuestras respectivas culturas, pues ella debe estar al servicio del ser humano, los pueblos y las culturas.

En resumen, a la GLOBALIZACIÓN debemos entenderla y asumirla como el proceso para hacer de nuestra TIERRA un PLANETA  para el pleno desarrollo con equidad de todos los PUEBLOS con quienes lo compartimos.


domingo, 13 de octubre de 2019

HUMANOS, ¿HACIA DÓNDE VAMOS?


Reflexiones para una educación planetaria

                                                                                Prof. Gabel Daniel Sotil García

Por lo que sabemos, hasta este momento el único planeta que puede ser nuestro hogar, como humanos en el cosmos, es LA TIERRA. Aún no hemos ubicado otro cuerpo sideral que reúna  todas las condiciones para sustentar nuestra vida tal y como la vivimos.

Ya sabemos hoy que ella se construyó como si hubiera sido plenamente consciente de nuestra llegada en algún meandro de su futuro. Como que así fue y hoy disfrutamos, después de un largo camino evolutivo, de todos los dones que nos preparara en su devenir multimilenario, guiada por fuerzas que aún desconocemos, pero a cuya comprensión estamos tratando de abrir nuestra mente como especie.

Sin embargo, usufructuarios conscientes de todas sus riquezas para satisfacer nuestras crecientes necesidades, los humanos hemos devenido una especie voraz, autodestructiva de nuestro propio hábitat. No toda, por cierto, pero sí un segmento que, haciéndose del poder en sus formas más inicuas, viene haciendo lo imposible para hacer que nuestro planeta se ponga al servicio de sus intereses más  protervos.

A diferencia de las demás especies, con las que compartimos este bólido sideral, hace tiempo que un sector minoritario, pero con mucho poder político-económico, dio inicio a un proceso de consumo exacerbado, ostentoso y dilapidador de las riquezas  terráqueas, que hoy, y en los próximos años será más acentuado si se lo permitimos, viene evidenciando un estado patológico que se viene imponiendo a nivel mundial, mediante múltiples mecanismos,

Muy a contracorriente y a despecho de la experiencia de las diversas culturas que entendieron que nuestro rol como especie debe ser el contribuir con la conservación y mejoramiento cualitativo de nuestros respectivos entornos ambientales, este segmento se esfuerza por imponer su absurda ambición, al margen de las capacidades de las que nos dotó la propia naturaleza, so pretexto de promover el “desarrollo” de la humanidad.

Embarcado como está dicho pequeñísimo sector en una actitud de suicidio colectivo, al que viene intentando arrastrar a países y culturas, se ha hecho dueño de los centros de poder mundial, desde donde manipula y pretende imponer sus efímeros intereses de lujos y consumismo, con irracional convicción de la justeza de sus mezquindades.

Aquí, en nuestra región, como en nuestro país, los efectos desastrosos de dicha actitud, hace buen tiempo que se vienen evidenciando en el desconocimiento de derechos ancestrales, arrebato de propiedades culturales, agotamiento de los recursos naturales, afectación de ambientes particulares, desmontaje de cosmovisiones originarias y todo cuanto signifique destrucción de formas propias de expresión cultural diferente.

Entre otros, el calentamiento global y el consecuente cambio climático ya tienen manifestaciones contundentes en esta parte de nuestro país (como en todo  él), fenómenos ambos, de alcances planetarios que,  dada la vulnerabilidad de nuestra región (y país) respecto a sus consecuencias, representan hoy todo un desafío a nuestra capacidad organizativa de defensa, que nos exige respuestas de tal magnitud.

A estar por la información recopilada por los estudiosos de estos temas, la situación es de tal perentoria gravedad, que ya tenemos que desplegar más decisivos esfuerzos conjuntos para revertir los efectos de este irracional comportamiento que, de no ser detenido, en verdad nos va a poner en mayúsculos problemas de supervivencia como especie.

Es, entonces, hora de  hacernos preguntas incómodas pero inevitables ¿Por qué dejar que se nos escape de las manos la oportunidad de construir nuestro futuro? ¿Por qué condenarnos a ser una especie sin futuro en esta esplendorosa maravilla que es el cosmos, al que recién estamos comenzando a conocer y comprender? ¿Por qué no darnos la oportunidad de seguir conquistando racionalmente nuestro mundo exterior a la vez que vamos conquistando nuestro mundo interior?
Hoy, con mejor equipamiento psico-espiritual, estamos en condiciones de evaluarnos y elaborar razonamientos superiores que nos permitan visualizarnos en cuanto a la calidad de actuación como especie.

Es hora de pensarnos como especie, superando nuestras propias  limitaciones pues capacidad reflexiva no nos falta. Debemos dinamizar nuestra inteligencia emocional y diseñarnos una estrategia de autojuzgamiento para vencer las ambiciones del poder político-económico que nos está llevando al holocausto.

No debemos permitir que la codicia y los bajos instintos guíen nuestra actuación sobre la faz de la Tierra, que hoy tiene que soportar nuestros caprichos en vez de disfrutarnos como la expresión más sublime de su creación.

Finalmente, quien debe triunfar es nuestra especie. La Historia ya nos ha demostrado que no hay imperio que se sobreponga a los intereses de la especie. Que todos fueron pasajeros, con brillantez efímera y aunque tuvieran apariencia de eternidad, sucumbieron a sus propias limitaciones, sólo que ahora, contando con un sofisticado equipamiento científico-tecnológico,  esta subespecie viene causando gravísimo daño a nuestra morada, depredación que debemos detener para darnos una nueva oportunidad de vivir en armonía y excelso amor con nuestra Madre Tierra, sentimiento que debemos construir en las nuevas generaciones desde una nueva educación planetaria.




martes, 13 de agosto de 2019


FIESTA PATRONAL DE LA
PROVINCIA DE PALPA
HOMENAJE
14- 08- 2019

RESUMEN HISTÓRICO DE PALPA (Ica) (*)
Profesor: GABEL DANIEL SOTIL GARCÍA  (autor de la nota)

Iglesia Matriz, en la plaza principal de Palpa
La ciudad de Palpa es elevada a la categoría de Provincia el 27 de diciembre del año 1963, siendo Presidente Constitucional de la República el Arquitecto Fernando Belaúnde Terry por Ley Nº 14779. En ese entonces Alcalde del Distrito de Palpa el Ing. Jorge Rebagliatti García.

La Proclamación como provincia fue el 23 de Marzo de 1964, con un ceremonia especial de la cual se guardan gratos recuerdos. Se tuvo la presencia de la Guardia de Honor de Palacio de Gobierno:
La naranja: producción característica
La NARANJA, SÍMBOLO característico de Palpa

La Proclamación como provincia fue el 23 de Marzo de 1964, con una ceremonia especial de la cual se guardan gratos recuerdos. Se tuvo la presencia de la Guardia de Honor de Palacio de Gobierno: Los Húsares de Junín, el paso rasante de aviones de la Fuerza Aérea. Era Alcalde Provincial Don Cesar A. Luna Neyra. Como Regidores estuvieron los señores Hernán Cevasco, Marcos González. Elsa Calvera y Juan Farfán.

Recordando la historia se tiene como datos que Palpa, fue creada en época Colonial y es así como de 1581 a 1583, por orden del VI Virrey del Perú don Martín Enríquez, Palpa es elevado a la categoría de villa.

El 02 de Enero de 1857, época de la Emancipación , se crea el distrito de Palpa conjuntamente con San Juan Bautista, Yauca del Rosario, Humay Pisco y Nasca.
Prof. Gabel Daniel  SOTIL GARCÍA, autor de la nota.
Nacido en San Jacinto, distrito de Río Grande
Palpa es cuna de las culturas más importantes del departamento. Es necesario recordar que los antiguos pobladores habitaron las estribaciones andinas que se encuentran a lo largo del valle. Los estudiosos opinan que posiblemente vivían allí para protegerse del invasor, ubicando sus viviendas en lugares estratégicos, como la ciudad de Piedra de Huayurí, en Santa Cruz, la Ciudadela de Santa Rosa y Pinchango en Río Grande, la zona de Carapo hasta Chichictara, vestigio que dan a conocer las diferentes culturas que se desarrollaron y que posteriormente han ido desapareciendo con la formación del Gran Imperio Inca.


La Palabra Palpa deriva de la voz quechua; PALKA que significa Horqueta, por la forma de la quebrada.

  UBICACIÓN GEOGRAFICA

Parte de la Plaza principal de Palpa
Se encuentra ubicada en la costa central del Perú y situada hacia el punto sur-este del Departamento de Ica.
Extensión.
La superficie es de 1,224.24 (5.8% de la superficie del departamento de Ica.
Relieve:
Accidentado, con la presencia de los valles de Santa Cruz, Tibillo, Río Grande, Palpa y Vizcas, estrechas quebradas rodeadas de cadenas de cerros de considerable altura que en dirección de este a oeste van descendiendo las elevaciones a medida que se acercan a la costa.
Se observan acumulaciones fluviales que forman terrazas elevadas profundamente desecadas.
Altura
Su altura es de 347 mts. sobre el nivel del mar.
Clima
Cuenta con clima cálido y seco, la temperatura promedia anual es de 21.4 grados centígrados.
Población.
Según datos del último censo de 1993 cuenta con una población de 13,427 habitantes, actualmente se prevé que esta haya crecido hasta los  17,000 mil habitantes.
Vías de Comunicación.
Río Grande, al fondo  el cerro PINCHANGO
Se comunica a la capital de la República por medio de la carretera Panamericana Sur, recorriendo 385 Km . hacia el norte, también se comunica por medio del servicio telefónico a través de la vía telefónica de las fibras ópticas a nivel Nacional e Internacional, como también a través de la red de Internet.
División Política.
La Provincia de Palpa, su Capital Palpa, cuenta con cinco (05) distritos: Llipata, Palpa, Santa Cruz, Río Grande y Tibillo.

 (*) El artículo fue bajado de INTERNET, sin nombre del autor. En caso de conocerlo, favor comunicar. Las fotos son del Prof. Sotil, nacido en el caserío de San Jacinto, Río 
Grande. San Jacinto queda en una de las laderas de Pinchango.
 TIERRA DE MIS MEJORES RECUERDOS.

domingo, 28 de julio de 2019

FELICES FIESTAS PATRIAS



198° ANIVERSARIO NACIONAL 
- Aprendiendo y enseñando Peruanidad -

Prof. Gabel Daniel Sotil García

En una de las pocas oportunidades en que podemos ver a  NUESTRA BANDERA flamear con el impulso de nuestra inspiración patriótica es esta celebración de un aniversario más de nuestra independencia política.

Oportunidad en la que venimos aprendiendo y ensayando, tanto en el hogar como en la escuela, a sentir y expresar un especial afecto por esta entidad,  real y abstracta, a la vez, que nos han dicho que se llama PERÚ.

Y así lo sentimos como el suelo por donde caminamos hacia nuestras metas, el aire que nos vivifica, el horizonte que nos desafía y el cosmos que nos insufla esperanzas de mundos superiores, adonde llegaremos, algún día como especie, que va superando sus deficiencias, propósito con el que todos debemos contribuir.

Este ANIVERSARIO es, pues, una oportunidad que debemos aprovechar colectivamente, desde nuestra diversidad sociolingüística y ambiental, para fortalecer este sentimiento llamado PERUANIDAD y  buscarle canales de expresión en la realidad cotidiana de nuestro permanente actuar. Canales de expresión que pueden ser elevados, por nuestra propia voluntad nacional, como símbolos que traduzcan la puridad de dicho sentimiento.

A nuestra BANDERA le hemos encargado esa simbolización.  En ella hemos concentrado la expresión concreta de dichos sentimientos para expresarlos, no con exhaustividad sino como simbolización, en determinadas circunstancias.

Por lo tanto, simbólica como realmente, nuestra BANDERA, no es un objeto que podríamos llamar “cualquiera”, en el sentido de que ante él podemos adoptar cualquier comportamiento, sino aquellos que hemos decidido por consenso nacional, expresivos de esos especiales afectos que le tenemos a nuestro PERÚ.

Por ello es que es muy lamentable que en muchos hogares no se le haya dado el sitial que, en circunstancias como estas, le está reservado. Hemos podido constatar un significativo número de hogares sin la BANDERA en su frontis.

Debemos tener presente que las generaciones adultas tenemos esas obligaciones morales para con los niños y jóvenes: debemos ser formadores de las actitudes, de los valores, de las predisposiciones de quienes nos han de suceder. Es ese el encargo de nuestra especie, para que lo enseñemos, pues no viene en nuestro ADN. 

Sin embargo, nos preguntamos: ¿Es tan dificultoso poner una BANDERA en su ASTA, para mostrarla a la vecindad como símbolo de compromiso y orgullo con LO PERUANO? ¿Con nosotros mismos?

Dejadez, indiferencia, conformismo. ¿Ya no es necesario decir ni enseñar que somos peruanos?

No debemos olvidar que se trata de formar actitudes. Y cuanto más frecuentes sean estos intentos, tendrán mejores efectos.

No olvidemos que mucho de la corrupción que hoy nos flagela se incuba en el caldo de cultivo que   se genera en la falta de valores, de compromisos, de responsabilidad social.

Cuanta mayor prioridad le brindemos a la construcción de nuestra PERUANIDAD, tendremos un país con menos lacras como las que estamos viendo y viviendo  en estos momentos.

¡Enseñemos a nuestros  hijos y alumnos a respetar nuestros símbolos patrios!

¡Enseñemos a amar a nuestra BANDERA!

¡Padre de familia: no sea indiferente: enseñe PATRIOTISMO! ¡Después no se queje cuando alguien se apropie de lo que no le corresponde!

jueves, 18 de julio de 2019

CONDECORACIÓN CON PREMIO A LA EXCELENCIA EDUCATIVA REGIONAL



GOBIERNO REGIONAL DE LORETO
DIRECCIÓN REGIONAL DE EDUCACIÓN
CONDECORACIÓN CON EL PREMIO A LA EXCELENCIA EDUCATIVA REGIONAL
OTORGAMIENTO DE PREMIOS
IQUITOS, 05 - 07 - 2019

CONDECORACIÓN OTORGADA MEDIANTE LA RDR 001986 - 04-07 2029