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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

sábado, 11 de febrero de 2012

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL: INSTRUMENTO PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE (*)


Prof. GABEL DANIEL SOTIL GARCÍA, FCEH - UNAP

Típico caserío amazónico con abundancia de recursos
que debemos aprender a apovechar racionalmente
Después de casi cinco siglos de una práctica depredatoria de nuestros recursos naturales y de una sistemática destrucción de nuestras riquezas espirituales, adecuadamente justificadas por los mitos ideológicos que fueran creados con dicho fin, ya tenemos suficientes evidencias de que el modelo extractivo-mercantilista, de carácter exportador, que nos fuera impuesto para lograr nuestro desarrollo regional, es absolutamente negativo para nuestros intereses regionales.

Los mejores productos que de dicho modelo hemos obtenido son:
-        la sobre-explotación de algunos recursos forestales,
-        la deforestación y la consiguiente degradación de nuestro suelo,
-        la contaminación de ríos, quebradas y cochas,
-        la extinción de algunas especies faunísticas,
-        la degradación de algunos ecosistemas particulares.
-        Etc.

Estos, en lo ecológico.

En lo social, sus consecuencias son:
-          la lenta, pero indetenible, destrucción de nuestra grandiosa riqueza espiritual constituida por la diversidad étnica y lingüística,
-          la malnutrición, que en nuestra niñez avanza como un monstruo devorador, dejando terribles secuelas, orgánicas y psíquicas,
-          la morbimortalidad materno-infantil, que se sigue incrementando,
-          en general, la pobreza que, en una especie de círculo vicioso, es causa de mayor pobreza.

Estas consecuencias no son sino el producto natural de la lógica cultural que ha venido imponiéndose en nuestra región en dicho lapso.

La acuicuiltura debe ser promovida aprovechando
nuestros ingentes recursos hídricos
Lógica dentro de la cual el bosque, y cuanto recurso provenga de él, es pasible de extracción y exportación. Es ésta, precisamente, la práctica predominante y característica de estos cinco siglos.

Sin embargo, es interesante notar que esta práctica exportadora y destructiva de nuestro ambiente ha venido siendo adecuadamente encubierta ante los ojos de quienes vivimos en esta región, creándonos una falsa imagen de ella, mediante la difusión de una serie de mitos ideológicos, que han generado diversas relaciones tergiversadas con nuestra región.

Por todo ello es que se hace impostergable la vigencia de un nuevo modelo de desarrollo: el desarrollo sustentable, que tiene que ser el fruto de una nueva ética que se ponga en vigencia en las relaciones con nuestro bosque.

En el marco de este nuevo modelo, inspirado en lo más lúcido de la creación indígena, el énfasis tiene que ser puesto en el valor de nuestras fuerzas psicosociales internas, cuya movilización tiene que ser promovida para buscar mejores condiciones de vida social.

En este nuevo modelo de desarrollo, deberemos enfatizar el rol del hombre, como individuo y como grupo organizado, en cuyas fuerzas psicosociales radican las posibilidades de lograr mejores niveles de satisfacción de nuestras necesidades.

Es a esto lo que llamamos autodesarrollo, en cuyo marco conceptual la ayuda externa, el capital foráneo y transnacional, no es la condición sine qua non para lograr nuestros propósitos sociales.

Con la vigencia del modelo de desarrollo sustentable o sostenible, será posible:
-        el uso racional de nuestros recursos naturales,
-        la protección de nuestro ambiente ecológico,
El aprovechamiento de nuestros recursos debe hacerse
con criterios de sustentabilidad
- el respeto a nuestros Pueblos y Culturas Indígenas y Mestizas,
- el fortalecimiento de nuestra identidad cultural,
-  la práctica del diálogo intercultural,
-   nuestro protagonismo en las decisiones y acciones de trascendencia social,
- el fortalecimiento de nuestras fuerzas psicosociales,
-        etc.

Pero, poner en vigencia este modelo de desarrollo  requiere no sólo de buenas intenciones, como las que expresamos en este documento, sino, fundamentalmente, acertadas decisiones que, a nuestro entender, tienen que comenzar en el campo educacional.

Y tienen que comenzar, precisamente, con una educación ambiental bien planteada.

Y una educación ambiental bien planteada significa educarnos para aprovechar nuestra diversidad ecológica y paisajística, sin destruirla. Educarnos para el uso racional de nuestros recursos naturales. Educarnos para tener un profundo conocimiento de nuestro entorno. Educarnos para preservar nuestra pluriculturalidad.

Artesanía: aprovechamiento racional
de nuestros recursos.
En el marco de una educación con estos fines, nuestros centros educativos tienen que dejar su indiferencia y transformarse en agencias de formación de la estructura psíquica básica para que en nuestros niños germinen la sensibilidad, el deseo de conocimiento y el compromiso con nuestro entorno ambiental.
Y la destrucción de los mitos ideológicos.

Allí tienen que aprender nuestros niños a apreciar la naturaleza, a disfrutar de sus manifestaciones vitales, a respetar sus leyes, a protegerla de la agresiones. Allí tienen que comenzar, como consecuencia de actividades convenientemente programadas, a comprometerse con la defensa de su ambiente. A tener conciencia de que ellos son parte conformante del mismo y que las condiciones de su ambiente repercuten sobre su salud personal y grupal.

Allí tienen que comenzar a descubrir las leyes que rigen la dinámica de nuestro bosque. Sus componentes, sus interrelaciones, su significado trascendente.

Allí tienen que aprender que es necesaria una relación armoniosa. Y que esa relación armoniosa tiene que expresarse en comportamientos individuales y sociales coherentes. Comportamientos de aprecio y defensa de cuanta manifestación de la naturaleza existe. Que una avecilla, una mariposa no existen para perseguirlas y destruirlas.

Pero, allí también los niños deben aprender a mirar y descubrir los problemas que afectan a nuestro ambiente, problemas que no son originados en las leyes propias que lo gobiernan, sino en comportamientos inadecuados vigentes en nuestra actual sociedad, de donde ellos los aprenden en forma espontánea, por efecto de mostración social.

En el marco de la educación formal, nuestros educandos deben formarse en el análisis de tales comportamientos, que son los que causan la contaminación de las aguas de ríos y cochas, la tala indiscriminada de nuestros árboles, la defertilización de nuestro suelo, el irracional uso de nuestros recursos naturales, etc.

Esta toma de conciencia posibilitará que ellos se incorporen a los agentes entre quienes radica la solución de tales problemas. Es decir, que asuma responsabilidades individuales y sociales en la conservación de un ambiente propicio para nuestro desarrollo social.

Sensibilizar a nuestra niñez y juventud en la problemática ambiental, debe ser componente fundamental de su formación como parte de la estrategia para que devengan en activos promotores de la conservación de su ambiente, a partir de la práctica de comportamientos positivos para tal fin.

Balsa en el río Marañón
En consecuencia, podemos afirmar que:

Ø  Muchos de los problemas ambientales, los más graves en nuestra región, tienen su causa en el modelo de desarrollo extractivo-mercantilista de carácter exportador, impuesto a nuestra región para servir intereses de las castas dominantes.
Ø  En la vigencia de este modelo, la educación  desempeñó y viene desempeñando un rol de primerísima importancia.
Ø  Para superar estos graves problemas es necesario reemplazar dicho modelo por el del desarrollo sostenible.
Ø  La puesta en vigencia de este nuevo modelo de desarrollo, por lo tanto, requiere de la intervención de la educación, pero no de la actual, sino de una nueva educación.
Ø  Para ello será necesario hacer de la educación un instrumento para crear las condiciones psíquicas que posibiliten la vigencia del desarrollo sustentable.
Ø  Por lo tanto, la educación ambiental tiene que ser concebida como un instrumento para servir los intereses amazónicos más trascendentes:
§  Preservación de su riqueza ecológica y paisajística,
§  Defensa de su patrimonio cultural y lingüístico,
§  Fortalecimiento de su identidad pluricultural, y
§  Su descolonización político-ideológica y psicológica.


 (*) Artículo tomado de :"EL HOMBRE Y EL BOSQUE, lecturas para la educación ambiental amazónica".
                                      Imp. gráfica Daniela. Iquitos. 2001.
                                      Libro del autor.




sábado, 4 de febrero de 2012

CARTA DE AMOR Y PROTESTA


Escrita por un colega docente con el dolor ante la muerte de su madre y las agresiones de las que es objeto su pueblo étnico (kukama-kukamiria). Para compartir su dolor.
Prof. Gabel Sotil 

Lloran las madres del Río por los hijos de las profundidades…

Una mañana de setiembre del 2003 encontré a Doña Irene de pie, inclinado el cuerpo hacia el río. Lloraba sin lágrimas. Era el cuarto día que esperaba a su hijo atropellado por las lanchas de las petroleras en el Marañón cuando regresaba de la pesca. Han pasado diez años desde aquella fecha. Doña Irene  quebraba el espinazo esperando a su hijo, pescador en el puerto de Nauta. De mi mente no se ha borrado su imagen, sus ojos secos sin más lágrimas para llorar. Una “barcaza” de las petroleras que operan en el Marañón le quitaba a su hijo para siempre. Sus gritos desesperados de justicia y sus llantos, sus tantas noches sin dormir, sus sueños y pesadillas, no fueron para nada importantes; nadie la escuchó excepto su anciano marido de 94 años, también víctima y sobreviviente de la esclavitud y explotación de la época del caucho. 

Diez años han pasado, nadie más ha tocado el tema. Hoy la encuentro postrada en una cama agonizando con cáncer a la piel. Me hago muchas preguntas entonces ¿De quién es culpa? ¿De Doña Irene? ¿De su marido que no hace otra cosa que llorar cuando recuerda los dolorosos castigos de los patrones en la época del caucho? o ¿De las petroleras y del Estado peruano? Los diarios de circulación nacional y regional estos días dicen que las petroleras son buenas, que no contaminan; entonces digo: debe ser verdad, porque también lo dicen los ministros, los medios de comunicación, el fiscal, el alcalde, el presidente regional, que ahora debería tirarse al rio como lo hizo cuando el Amazonas, por desgracia para nosotros los indígenas, se convirtió en una de las siete maravillas del mundo. La gente del Marañón pensamos distinto.

28 de diciembre del 2011. Nos sorprende un derrame de crudo en Saramurillo. Unos días después, Pluspetrol se lava las manos, y los salvajes y mentirosos somos, nuevamente para la opinión nacional, los indígenas kukamas. Nuestra gente se muere, los peces se mueren, el hijo de Doña Irene, que vive dentro del Río, se muere nuevamente. Doña Irene agoniza con cáncer. Tanto dolor que no es tenido en cuenta. Seguridad, Policías, Estado Peruano, sí, pero para cuidar los intereses de las petroleras y para desvirtuar o tapar la información que podría mostrar la realidad que se vive en el Marañón. Entonces, la inocencia y bondad de las petroleras en boca del Estado peruano y de muchos medios de comunicación, podemos traducirla en una relación de enamoramiento feliz donde la novia es el Estado Peruano y el novio, que la engríe a costa del sufrimiento de otros, son las petroleras, como en la época del aprismo, hoy con el humalismo. De niño, en la primaria, un maestro de Educación Cívica me reprobó el examen por afirmar que los indígenas no representamos el Estado peruano para los gobernantes peruanos. 28 años después, estoy convencido de eso. La inclusión social es una esquizofrenia del “capitán Carlos” en este tiempo.

La tercera semana del mes de enero 2012 nos sorprende con otro derrame. Doña Irene nos cuenta sobre su sueño mientras sigue agonizando de dolor; su hijo le ha dicho que siente que se está quemando su cuerpo y que se está muriendo. Para mucha gente es difícil de comprender que una persona pueda vivir dentro del río después de ahogado, también les es difícil comprender que exista una relación íntima de vida entre nuestras familias y el río. ¿Y su tan presumida inteligencia? Estas cosas tan sencillas para nosotros los indígenas no pueden ni quieren ser comprendidas en otros espacios. Bueno, no nos culpen de eso.

Los derrames de petróleo en territorio indígena se han convertido también en una noticia cualquiera dentro y fuera de la región, se olvidan rápido de lo que aquí pasa. Doña Irene y otras víctimas de las lanchas de las petroleras jamás lo han olvidado, no han olvidado a sus hijos, pero, tampoco a las petroleras. Nadie ha dado con los procesos de dolor que van más allá del día del derrame o las muertes en el río. El crecimiento económico es más importante, la vida de los indígenas Kukamas, Urarinas y Ashuar parece no serlo.

24 de enero, 6:45 p.m. Un minuto de silencio, por muchos años de dolor. Doña Irene ha fallecido. Con ella se queda la esperanza de que un día llegue la justicia para la gente que sufre.

Por: Leonardo Tello Imaina
ayaymama_@hotmail.com
Radio UCAMARA

domingo, 29 de enero de 2012

LUNA BONITA


LUNA BONITA

Prof. Gabel Daniel Sotil García


      HA SALIDO BONITA LA LUNA ESTA NOCHE, 
     LA LUNA DE SIEMPRE QUE INVITA A SOÑAR;
    MIRANDO SU ROSTRO QUE LUCE TAN BELLO,
EL TUYO MÁS LINDO QUISIERA BESAR.

RECUERDO LOS DÍAS QUE FUIMOS FELICES,
RECUERDO TU VOZ, TU DULCE MIRAR;
RECUERDO TU RISA, TUS MANOS, TUS LABIOS,
RECUERDO TU PELO, RECUERDO TU ANDAR.

AL IRTE MURIERON MIS ANSIAS, MIS SUEÑOS,
CONTIGO SE FUERON MIS TIEMPOS MEJORES;
PERDIERON SU ENCANTO LOS RÍOS, EL BOSQUE,
PERDIERON BELLEZA LAS AVES, LAS FLORES.

SE FUERON LAS HORAS DE ENCANTOS SUBLIMES,
SE FUERON LAS NUBES QUE TE HACÍAN SOÑAR;
SE FUERON LOS CAMPOS QUE JUNTOS PASEAMOS,
SE FUERON LAS LLUVIAS QUE SOLÍAS GOZAR.

ME QUEDAN RECUERDOS DEL AMOR QUE VIVIMOS,
ME QUEDA LA LUNA QUE GUSTABAS MIRAR;
POR ESO ESTA NOCHE, DE LÍMPIDO CIELO,
MIRANDO LA LUNA, QUISIERA LLORAR.




viernes, 27 de enero de 2012

REGIONALISMOS LINGÜÍSTICOS AMAZÓNICOS (4)

 Prof. Gabel Daniel Sotil García, FCEH - UNAP
Venta de JUANE en mercado
Ishpingo: (Amburana cearensis) Árbol de madera muy valiosa
Juane: Comida típica de la cultura mestiza de la selva que se prepara principalmente para la Fiesta de San Juan.
Locrero: (Crotophaga major) Ave de color negro azulado. Sus colonias son bulliciosas y están integradas por numerosos individuos.
Lupuna:(Chorisia integrifolia) Árbol, de forma muy especial, que alcanza dimensiones gigantescas, de cuya madera se elabora el triplay y otros laminados. Algunos pueblos indígenas le atribuyen propiedades especiales, por lo que lo consideran un árbol sagrado.
Charapas MASHEANDO
Mashear: Solearse. Las boas, los lagartos, las charapas salen a disfrutar del calor solar a determinadas horas del día; es decir, mashean. Término de uso frecuente en el medio rural.
Madre: Concepto propio de la cosmovisión indígena amazónica que hace referencia a una fuerza protectora o defensora de un lugar, árbol, etc. Las cochas con “madre” son aquellas en las cuales mora la YACUMAMA (madre del agua).
Majás: (Agouti paca) Roedor silvestre de carne muy sabrosa. Paca
MAJÁS
Manatí:(Trichechus inunguis) Mamífero acuático de nuestra región. También se le conoce como vaca marina. Está en peligro de extinción, razón por la cual debemos educarnos para protegerlo.
  Manchal: Lugar en el que hay presencia de gran cantidad de árboles de la misma especie.
    Manguaré: Instrumento de percusión hecho del tronco de ciertos árboles en base a una técnica especial. Sirve para transmitir mensajes. Se los confecciona hembra y macho para combinar sus sonidos al momento de ser tocados.
Manshaco: (Mycteria americana) Variedad de garza, de tamaño grande. Vive en pequeños grupos, generalmente. Realiza migraciones anuales dentro de la región amazónica.
Mariquiña: (Dendrocygna autumnalis) Variedad de pato silvestre,
Macana: (fam. Gymnotidae y otras)Pez ornamental y comestible de nuestros ríos y cochas.
Mijano: Cardumen. Conjunto de peces que se desplazan en nuestros ríos en ciertas épocas del año, para migrar y  volver a sus lugares de origen.
MIJANO. Foto WCS
Motelo o tortuga terrestre
Mitayero: Montaraz. Persona  que caza en el 
monte para llevar alimento o mitayo a su 
comunidad  o familia.
Moena: Otra de las variedades de madera de 
nuestra región.
Motelo: (Geochelone denticulata)Tortuga terrestre. Es una variedad de los quelonios de la selva.
Mojarra: Variedad de pez de nuestros ríos. 
Pequeño y con escamas pero de carne muy 
agradable asado en hojas.
NUTRIAS o Lobos de río. Foto WCS
      Muyuna: Remolino que se forma en los ríos, generalmente en las entradas o ensenadas que se producen  en su curso. A veces adquieren grandes dimensiones  que pueden causar naufragios.
      Nutria: (Pteronura brasiliensis) Lobo de río, de fina piel por lo que está al borde de la extinción, lo cual no debemos permitir,  educándonos para valorarlo.

LA EDUCACIÓN RURAL EN LA AMAZONÍA


 Prof. Gabel Daniel Sotil García, FCEH - UNAP

UNA APROXIMACIÓN DIAGNÓSTICA

Nuestra Amazonía es una región de predominancia rural, indiscutiblemente.

Poblado ribereño al inicio de la
vaciante
Por lo tanto, el entendimiento y aceptación de esta condición tiene que ser requisito indispensable para el diseño de una educación con pertinencia social, psicocultural, ecológica y económica en nuestra Amazonía. Por ello, es indispensable que hagamos cuanto intento sea necesario para la comprensión de las características actuales de la educación rural  a partir de un enfoque multidimensional, que nos provea de los criterios necesarios para plantear su rediseño que garantice su efectividad  en el logro de su desarrollo con las características que hoy son deseables: sustentable, endógeno, intercultural.

Es, precisamente, el objetivo de este escrito el aportar (en realidad, reiterar) un acercamiento analítico, crítico y  reflexivo sobre uno de los componentes de la educación amazónica, que requiere un enfoque muy particular, tanto como lo es la propia realidad en donde se concreta.

Condiciones  ambientales en que se desarrolla
la actividad escolar rural
Comenzaremos diciendo que desde el punto de vista sociológico-cultural, la escuela en nuestra región es producto de la lógica cultural de las sociedades europeas. Es decir, la escuela llega a este mundo selvático como una institución artificial y, por lo tanto, tuvo que ser impuesta, pues en la dinámica social de las comunidades tradicionales no fue necesaria, dado que la educación natural y espontánea brindada en cada comunidad garantizaba el comportamiento esperado, en cuanto a valores, conocimientos y destrezas, de cada uno de los miembros de la sociedad. En consecuencia, al haber sido impuesta como institución, también fueron impuestos su rol y finalidad. Su concepción  fue y es aún extraña al medio rural amazónico. Rígida, artificial y ajena, nunca logró responder a su entorno propio, sino al de procedencia de quienes la organizan y administran hasta este momento. Fue y sigue siendo impertinente, pues aún ni el Ministerio de Educación, ente rector nacional ni las sucesivas administraciones regionales le han dedicado reales y eficaces esfuerzos por cambiar esta situación. Es decir, todavía no hemos creado una escuela rural que responda a nuestra condición rural.

Desde el punto de vista político, se puede afirmar que, a  partir de la década de los 50s se produjo un crecimiento sostenido y progresivo de la creación de escuelas en las áreas rurales de nuestra región pero sólo como respuesta política para amainar los reclamos de las poblaciones, sin poner mayor atención a los  criterios de calidad de los servicios. Esta respuesta se vio favorecida por la bonanza económica  que vivió nuestro país en dichos años  como consecuencia de la guerra de Corea, por lo que el gobierno de entonces inicia una política agresiva de creación de centros educativos en todo el territorio nacional, aprovechando dicha bonanza generada en el incremento de nuestras exportaciones de materias primas.

Pero, la preocupación se agota en tal creación sin llegar a los aspectos cualitativos de la educación. Interesaba, entonces, sólo el dotar al pueblo con locales que, finalmente, contribuyeron a la masificación educacional, sin  mayores consecuencias en los aspectos de la calidad de los servicios.

El área rural se ve, entonces, favorecida por esta política y es así cómo se produce un auge de locales para atender masivamente a los niños y jóvenes que pugnaban  por alcanzar, supuestamente, mejores niveles de calidad de vida que sus progenitores, aunque, de hecho, nunca lo lograrían por las características de la educación en ellos desarrollada.

Local escolar en las comunidades ribereñas
Es así como la educación rural es utilizada como salida política coyuntural, es decir, sólo para aplacar las exigencias populares, situación que hasta hoy subsiste en nuestra región.
Ahora bien, desde el punto de vista ideológico tenemos que decir que a partir del prejuicio racista de la superioridad de la cultura europea que se instaló en nuestra región desde 1542, a cuya consolidación se destinó la educación (la labor de la escuela), ésta ha sido utilizada para lograr el hegemonismo cultural, homogeneización política – ideológica y cultural y la defensa del estatus de privilegio de los grupos dominantes y castas empresariales, todas pertenecientes a la cultura dominante, deviniendo en instrumento al servicio de dichos grupos, lo que implicaba la destrucción de las riquezas culturales nativas. Es decir,  que la escuela, no sólo la rural, por cierto, deviene en instrumento para formar a las nuevas generaciones con determinadas características intelectuales, actitudinales,  axiológicas, etc. ajenas a las culturas en donde funciona.

Como consecuencia de todo lo anteriormente expresado, tenemos que en estos momentos la educación rural se caracteriza por:
·         Carecer de prioridad en las acciones de política educativa regional, pues es percibida sólo como una prolongación del área urbana. No existen lineamientos de política educativa diferenciales y pertinentes para el desarrollo de las actividades educacionales en dicho ámbito. El centralismo ciego es el que rige las decisiones que establece el Ministerio de Educación y que se expresa en las Directivas que cada año se esmera en imponer y que nunca tienen réplica cuestionadora por parte de nuestras autoridades regionales y locales
Escuela y caserío inundados en la época de
creciente
·         Como consecuencia de lo anterior, sus peculiaridades ecológicas, socioculturales, económicas, psicoculturales, etc. son ignoradas o no tenidas en cuenta tanto en el tratamiento curricular como en el aspecto administrativo. Las disposiciones son únicas para toda la región, lo cual viene afectando los niveles de logros de los esfuerzos que hace el magisterio regional.
·         Salvo en lo declarativo respecto al aspecto cultural (etnodiversidad), en los demás aspectos: ecológico, económico, político, etc. se ignora su heterogeneidad, lo cual se puede constatar en la construcción de los locales escolares, el uso del  material didáctico (los mismos libros del área urbana, etc.) los contenidos curriculares, las características de formación de los docentes, las disposiciones administrativas, la organización institucional, etc. Es decir, el área rural es percibida como un espacio homogéneo.
·         En suma, podemos decir que, por una parte, la educación en el área rural se  ejecuta sólo por un compromiso administrativo: para dar cumplimiento a las normas nacionales, y no como un instrumento para la búsqueda de soluciones a los múltiples problemas que la afectan: ecológicos, socioculturales, políticos, psicológicos, organizacionales, demográficos, etc. Tal y como está planteada en términos generales carece de toda trascendencia social.
·         Pero,  por otra parte, su ejecución se realiza sin ninguna articulación a un plan que le dé sentido. Las acciones que allí se desarrollan carecen de un marco justificatorio, que posibilite comprender su orientación. Carece de un Proyecto Político-social en el cual se consignen los propósitos que deseamos lograr en nuestra región.

Las consecuencias de una educación rural enfocada y realizada con los criterios anteriormente expuestos necesariamente tienen que ser:

Local escolar en caserío ribereño
·        Su disfuncionalidad con toda posibilidad de transformarse en instrumento de desarrollo, en el sentido de elevación de la calidad de vida de los pobladores de dicho sector,
·        Su pleno servicio a la destrucción del entorno ambiental de las comunidades en donde funciona la escuela, así como el desmontaje de las riquezas espirituales de dichas comunidades (indígenas y mestizas), pues a través de ella se introducen conocimientos, valores y actitudes de extracción urbana (y costeña) que, por cierto, repercuten en el indetenible proceso de migración rural – urbano y la acentuación del proceso de empobrecimiento que hoy podemos observar.

Por todo lo dicho y entendiendo que lo que debemos hacer es superar esta situación, consideramos necesario:

·        Priorizar la elaboración de un Proyecto Político-social en el cual se puntualicen los propósitos que nos planteamos socialmente respecto al área rural, como integrante de nuestra región, más aún en estos momentos en que el Desarrollo Sostenible (Agenda 21) es un objetivo prioritario en la política mundial y los efectos del Cambio Climático se hacen cada vez más evidentes en nuestra región, por lo que resulta nada inteligente continuar con la práctica del mercantilismo extractivista, destructor de nuestras riquezas materiales (por cierto que, también, con graves consecuencias culturales).
Típico local escolar en el área rural
·        En el marco de dicho proyecto, diseñar una política educativa específicamente dirigida a orientar las acciones educativas  en el medio rural amazónico en concordancia con sus características  propias y diferenciales. No debemos seguir aplicando ciega y acríticamente las disposiciones que emanan del Ministerio de Educación en cuanto a currículo, formación y capacitación magisterial, elaboración de material didáctico, normas administrativas, etc.
·        Sistematizar las diversas experiencias que se han venido desarrollando en instituciones del medio rural amazónico (indígenas y mestizas), para aprovechar sus logros y experiencias. Como bien sabemos, muchas de ellas han obedecido a iniciativas individuales e institucionales, sin contar con el apoyo oficial.
·        Priorizar las acciones de diversificación curricular con las respectivas acciones de capacitación del magisterio regional.

jueves, 26 de enero de 2012

"LA GOTA QUE CAMINA", REVISTA PEDAGÓGICA

Prof. Gabel Daniel Sotil García, FCEH – UNAP

Y dice la historia…

Carátula de 25º edición
Pero no la historia extensa de la región o del país. Lo dice la historia de una institución pequeña en sus dimensiones físicas, en el espacio que ocupa, en la cantidad de personas que laboran en ella, pero grande en sus logros.

Dice que hace quince años empezó su vida social como un proyecto de propuestas educativas, para formar a la infancia con nuevos principios pedagógicos, movilizando una nueva didáctica, activando nuevas estrategias de enseñanza y aprendizaje; es decir, un nuevo universo formativo con criterios teóricos bien fundamentados, por ahora, provenientes de afuera; pronto, serán los que se originen en su propia praxis pedagógica cotidiana, pues hay compromiso reflexivo y aportante en la comunidad educativa, la misma que viene anunciándonos su pronta formulación dado que ya hay sistematización de sus experiencias en el nivel interno, lo que, ineludiblemente se concretará en los respectivos productos teóricos pertinentes, nacidos aquí en esta región.

Estoy hablando de la Institución de Educación Inicial “MARÍA REICHE”, cuya dirección se encuentra a cargo de la Lic. Josefa Alegría Ríos Gil, institución ésta que viene demostrando una profunda vocación para desarrollar  y profundizar su carácter  experimental en concordancia con los fundamentos de su creación como institución dependiente de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana. Es eso, precisamente, lo que viene evidenciando la IEI “MARÍA REICHE”, a cuya mentora espiritual, dicho sea de paso, tuve el honor de conocer allá en mis años de estudios primarios en mi tierra natal, aunque, en ese entonces no pudiera yo comprender la trascendencia de su obra, por lo cual ya le pedí disculpas. La revaloración de los geoglifos de Nasca es su obra.
Niñitos de la I.E.I. "MARÍA REICHE"
Y lo viene evidenciando no en el nivel declarativo solamente, sino en el de las concreciones a través de programas de atención de las múltiples necesidades formativas de los niñitos a quienes atiende, como producto de su compromiso con la educación inicial. Programas que, a no dudarlo, seguirán incrementándose en cantidad y calidad, en la medida en que se fortalezca su sistematización, Quienes quisieran constatar su dinámica, docentes y no docentes, seguro que serán bien recibidos y tendrán la oportunidad de constatar cómo, cuando en una institución saben actuar en armonía, consensuando sus acuerdos, compartiendo sus logros y comprometiéndose con la búsqueda de nuevas formas de ser institución, se avanza en el aporte, en la propuesta, más allá de los conflictos que pudieran surgir en su actuar interno.

Y, también, por ello vienen manteniendo, como conjunto humano conformado por quienes desempeñan los diferentes cargos que requiere su estructura y dinámica, la publicación de un órgano de difusión tanto de sus logros internos como de la producción intelectual de otros profesionales interesados en la construcción de un pensar autónomo y pertinente en nuestra región, concordante con sus características.

Ambiente educativo de la E.I.E. "MARÍA REICHE"
Me estoy refiriendo a “LA GOTA QUE CAMINA”, revista “…destinada a la difusión de temas educativos, investigación pedagógica, asuntos relacionados a la práctica educativa y a la enseñanza universitaria”, cuya 25ª edición ha sido presentada el viernes 13 del presente mes.

Ejemplo de regularidad y responsabilidad en su publicación, la revista ha devenido en uno de los pocos  medios idóneos a través de los cuales podemos hacer llegar a la comunidad los frutos de nuestro  procesamiento profesional.

Así, quienes hemos asumido el compromiso de procesar nuestras experiencias profesionales y convertirlas en producción intelectual, tanto como aporte a las nuevas generaciones de docentes como para incentivar la ruptura de nuestras diversas dependencias que tenemos respecto a los aportes foráneos, contamos con un medio de expresión y difusión entre la comunidad académica y social. Es toda una riqueza bibliográfica para la consulta, la lectura reflexiva y la autoestimulación hacia mejores logros profesionales.

Actividad lúdico-pedagógica en la E.I.E. "MARÍA REICHE"
Auguro una larga vida a esta revista y a la comunidad gestora, que nos viene dando el vivo ejemplo de cómo debe ser una institución que aprende de su propia experiencia y nos da una muestra suprema de poner en práctica una alta  dosis de inteligencia emocional colectiva.

“LA GOTA QUE CAMINA” está llamada a continuar constituyéndose en la muestra cabal de que es posible generar una propuesta pedagógica que responda a nuestra esencial forestalidad y raigal pluriculturalidad.

Nuestros parabienes a sus gestoras. 

domingo, 22 de enero de 2012

EN TORNO A LA EDUCACIÓN TURÍSTICA (*)


Prof. Gabel Daniel Sotil García, FCEH - UNAP

Colectivo de pasajeros en río Amazonas.
Foto del autor
Una de las consecuencias de las recientes conquistas que vienen haciendo las riquezas naturales de las que estamos dotados en nuestra región a nivel mundial (declaratoria como una de las siete Maravillas Naturales y destino turístico privilegiado) es que debemos comprometernos socialmente a superar la tradicional formación que vienen desarrollando las instituciones educativas, caracterizada por la casi nula conexión con las necesidades del entorno ecológico y sociocultural inmediato.

En los actuales momentos tenemos que asumir la responsabilidad de rediseñar la educación formal (la que se desarrolla en las instituciones educativas) para ponerla al servicio, tanto del desarrollo de las potencialidades del educando  como de las necesidades sociales de las condiciones de vida comunal en el sentido práctico de elevar las condiciones de su satisfacción.

Uno de los aspectos en los que hay consenso pleno en la sociedad regional es en las grandes posibilidades de uso de nuestras potencialidades naturales y socioculturales para promover un desarrollo sustentable de nuestros pueblos.

Caserío ribereño en la amazonía. Foto del autor
Pero, consideramos que esto no será posible si no incorporamos a la educación como instrumento para este propósito (como lo es para otros). Es decir, tenemos que incorporar al currículo del sistema educativo que opera en nuestra región lo que se denomina Formación o Educación Turística.   

¿Qué significa “educación o formación turística”?

Para nadie de nosotros pasan desapercibidos los continuos y permanentes maltratos a los turistas, las descortesías  que tenemos con ellos, el ver en ellos vulgares presas aprovechables, los engaños y burlas de los que los hacemos objetos, los innúmeros peligros que los acechan en sus desplazamientos, el asedio inmisericorde del que son víctimas desde su llegada a nuestra ciudad, etc.,

Pues, todo ello evidencia nuestra falta  de educación o formación turística.

Entonces, hablemos de ella.

Flor silvestre. Foto Prof. Julio Trigoso
En lo que denominamos educación turística podemos distinguir dos dimensiones: la dimensión individual y la dimensión social.

En la dimensión individual nos referimos a lo que llamaríamos la formación de la actitud turística; es decir, la predisposición para transformarnos y asumir la responsabilidad de devenir  consciente y comprometidamente en agentes promotores de turismo, para lo cual se requiere de un trabajo educativo sistemático para instalar en nuestros educandos mensajes cognoscitivos, valorativos, actitudinales y habilidades pertinentes.

En este sentido, es necesario que tengamos en cuenta que la atmósfera educativa en la que nos hemos formado tradicionalmente, generada por una praxis pedagógica que tomó como referente sólo al educando, desligado de su entorno, nos ha inducido sólo mensajes cognoscitivos, actitudinales, valorativos que  han contribuido a tener falsas, erróneas percepciones y relaciones con nuestro entorno ecológico y, por lo tanto, nos ha incapacitado para percibir y valorar  nuestras grandiosas potencialidades turísticas regionales, frente a las cuales hoy somos indiferentes e ignorantes.
Sector de Belén en río Itaya. Foto del autor

El habernos educado tomando como referencias  las características y necesidades de otras realidades y no la nuestra, nos ha perjudicado grandemente. Hoy, quienes egresan del sistema educativo, en cualquiera de sus niveles carecen de las predisposiciones básicas para actuar transformadoramente en su propio entorno vivencial.

Pareja de pihuichos. Foto del autor
El transplante  a ojos cerrados, en forma acrítica, sin la necesaria reflexión, de modelos educacionales generados en otros contextos, en los que seguramente eran  exitosos, ha tenido como principal fruto el formarnos sin raíces en nuestro entorno y, por lo tanto, ignorantes de  sus peculiaridades.

Nuestro potencial turístico es grandioso. Tenemos diversidad ecológica y belleza paisajística maravillosas. Pero, también tenemos diversidad cultural y lingüística incomparable. Es decir, tenemos una potencial oferta integral: ecológica y cultural.

Sin embargo, somos nosotros mismos quienes más las desconocemos. No somos conscientes de esas riquezas y, por lo tanto, las desperdiciamos. Vivimos rodeados de ellas y tan sólo nos exigen que las cuidemos para que nos brinden sus frutos indefinidamente, pero, no hemos aprendido a conocerlas y valorarlas.

Niños a quienes debemos formar en la valoración de
nuestras riquezas. Foto del autor
Si revisáramos el universo de contenidos que desarrollamos en cada una de las áreas que comprende el actual currículo en las escuelas, nos daremos cuenta de que es muy poco lo que se refiere a nuestra diversidad ecológica, biológica, social y cultural. Ni siquiera el acontecer histórico de nuestros pueblos regionales está presente, como si no existiera una Historia Amazónica particular.

¿En esas condiciones queremos  hacer del turismo un agente de soporte de nuestro desarrollo sustentable?

Entonces, necesitamos tomar decisiones sociales para hacer realidad nuestro anhelo de ser destino turístico privilegiado. No cometamos la irresponsabilidad de dejar que las soluciones nos vengan de afuera. Que así será si es que nosotros no asumimos la tarea de construirlas.

(*) Artículo publicado en semanario KANATARI, 22 -01-12, www.ceta.org.pe/kanatari