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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

domingo, 13 de enero de 2013

POLÍTICA NACIONAL DE EDUCACIÓN AMBIENTAL


Prof. Gabel Daniel Sotil García

Conservar su riqueza cultural, su diversidad ecobiológica
y su belleza paisajística debe ser uno de los propósitos
de la educación ambiental en nuestra región.
Foto: IIAP

Mediante Decreto Supremo N° 017-2012-ED, de fecha 29-12-12, el Ministerio de Educación ha establecido los lineamientos de la POLÍTICA NACIONAL DE EDUCACIÓN AMBIENTAL,  que contiene las normas que regirán el desarrollo de este componente de la educación nacional: la educación ambiental.

Aunque en su texto no menciona explícitamente los gravísimos problemas ambientales que hacían necesaria esta norma, se entiende que los mismos son de tal magnitud que nos obligan a hacer la búsqueda de soluciones en forma organizada y participatoriamente y con instrumentos intelectuales, actitudinales y materiales para asegurar el éxito en dicho afronte; es decir, desde la interioridad psicológica de las personas, instalando un equipamiento cognoscitivo y axiológico-actitudinal que garantice el comportamiento individual y colectivo para establecer las mejores relaciones con nuestro entorno ambiental, que es, precisamente, tarea educativa siempre y cuando diseñemos a la Educación con dicho propósito

En lo que sí abunda el documento es en lo referente a las bases legales que sustentan los lineamientos establecidos, procedentes de documentos tanto del ámbito nacional como internacional.

En su primer artículo, este decreto establece que se aprueba la Política Nacional de Educación Ambiental “…como instrumento para desarrollar la educación, cultura y ciudadanía ambiental nacional orientada a la formación de una sociedad peruana sostenible, competitiva inclusiva y con identidad…”

En lo referido a los fundamentos, el documento hace referencia al hecho de que un aspecto de suma importancia de la modernidad sea el establecimiento de “… políticas públicas de salvaguarda de las personas, las sociedades y el ambiente…”, así como responder a los “… nuevos desafíos vinculados principalmente con el cambio climático global, la pérdida de biodiversidad y recursos naturales, la contaminación, la desertificación, el agotamiento de la capa de ozono.”

“Estos retos tienen que ver con algunos valores y estilos de vida que necesitamos reorientar para vivir de modo más armónico con la naturaleza revalorando el derecho a la existencia de otras especies; de vivir de modo más inclusivo y democrático con todas las culturas y sociedades; asumir plenamente la responsabilidad social y ambiental por los impactos ambientales reales o potenciales; ir hacia patrones de vida y consumo más sostenibles y responsables con el ambiente; generalizar la cultura de prevención y construir visiones de futuro con modos de vida más sostenibles para todos.”


Requerimos de una educación claramente
planteada para respetar y armonizar con
nuestro ambiente.
Foto: Cortesía WCS
En este sentido es necesario que tomemos en cuenta que el mejor camino que podemos y debemos recorrer es el de la educación. Es este el instrumento más eficaz para inducir los cambios comportamentales que requerimos instalar en las nuevas generaciones para reconstruir nuestras relaciones con nuestro ambiente, al cual, en la actualidad, hacemos objeto de   infinidad de agresiones, cuyas consecuencias, finalmente, repercutirán en contra de nuestra especie y de todas con las cuales compartimos este hermoso planeta.

Por ello, el documento que comentamos,  expresa:

“En ese reto la educación ambiental tiene un papel fundamental a nivel del sistema educativo como a nivel de la sociedad en general.

Así, el proceso educativo, con enfoque ambiental, de género e intercultural, se orienta hacia la formación de un nuevo tipo de ciudadano o ciudadana, con nuevos valores y sentido de vida basados en:
 
- Respetar y proteger toda forma de vida (principio de equidad biosférica).- Asumir los impactos y costos ambientales de su actividad (principio de responsabilidad).
- Valorar todos los saberes ancestrales que son expresión de una mejor relación ambiental entre el ser humano y la naturaleza (principio de interculturalidad).
- Respetar los estilos de vida de otros grupos sociales y de otras culturas, fomentando aquellos que buscan la armonía con el ambiente (principio de coexistencia).
- Trabajar por el bienestar y seguridad humanos presentes y futuros basados en el respeto de la herencia recibida de las pasadas generaciones (principio de solidaridad intergeneracional).

Por ello, la educación ambiental no es solo un enfoque ético y teórico, sino también una estrategia de gestión operacional de todo el proceso educativo, como de revitalización cultural del conjunto de la sociedad nacional.” 

Nos es urgente priorizar acciones para el
conocimiento y preservación de nuestro
ambiente amazónico.
Foto: Biól. José Álvarez A.
En este sentido, esperamos que tanto las autoridades regionales como sectoriales del ámbito educacional de nuestra región, dispongan un exhaustivo análisis del contenido de este documento y adopten las medidas que sean necesarias para, de una vez por todas, se disponga y propicie la incorporación de contenidos de educación ambiental en el currículo de las instituciones educativas loretanas, así como las disposiciones complementarias que garanticen un eficiente y pertinente proceso formativo, entre las cuales debe, necesariamente, comprenderse las relativas a la elaboración de material didáctico (libros de lectura, cuadernos de trabajo, fichas, etc.) en el marco doctrinal explícito de este reglamento: ambiental, intercultural y sostenible.

Con ello pasaríamos de las simples declaraciones a la ejecución efectiva de programas y  acciones, para lo cual se requerirá del respectivo presupuesto.

Nota: Artículo publicado en semanario KANATARI,  Iquitos, 13-01-13

 

 

 

 
 

 

 




 



 

sábado, 12 de enero de 2013

LIBROS IMPORTANTES PARA EL CONOCIMIENTO DE LA AMAZONÍA


ALGUNOS LIBROS IMPORTANTES PARA EL CONOCIMIENTO DE LA GEOGRAFÍA AMAZÓNICA (*)
Gabel Daniel Sotil García
Introducción
Como consecuencia de la casi total ausencia de mensajes formativos e informativos en el currículo en actual desarrollo en la educación nacional, el conocimiento de la más extensa región de nuestro país, que es la AMAZONÍA, es muy deficiente. Y no porque no existan fuentes escritas acerca de su realidad histórica y actual, sus problemas y características propias, sino porque, simple y llanamente desde el centro del poder político, aún no se ha descubierto, para fines de política cultural, a esta grandiosa región. Por esta razón, en este blog consignaré algunas de las fuentes que nos permiten acercarnos a una mejor comprensión de  la realidad selvática de nuestro país.

LARRABURE I CORREA, Carlos. Colección de leyes, decretos, resoluciones y otros documentos oficiales referentes al Departamento de Loreto. 18 volúmenes. Lima. 1909.

Esta monumental obra de Carlos Larrabure y Correa contiene documentos de carácter histórico, geográfico y político de Loreto que abarca el extenso  periodo que va  desde la Colonia (1770) hasta los primeros años del siglo XX (1908). Los documentos tratan sobre  temas tan diversos como los límites internacionales, estadísticas, jurisdicciones eclesiásticas, geografía política, demarcación jurídica, viajes y exploraciones, inmigración y colonizaciones, obras públicas, caminos terrestres, infraestructura pública, navegación fluvial y explotación de gomales.

Precisamente, dada su importancia, esta colección ha sido comprendida en el proyecto Monumenta Amazónica del Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía – CETA -, habiendo sido publicada en el 2006.

Puede ser consultada en la Biblioteca  Amazónica de Iquitos.

VILLAREJO, Avencio. Así es la Selva. Lima. 1943.

En realidad, cada nueva edición de esta obra ha significado a su vez una nueva obra, no sólo porque se ha ido ampliando el ámbito del estudio (de una a tres provincias de Loreto y de allí a todo el departamento), sino porque la información ha sido sucesivamente actualizada y porque paulatinamente se han incluido nuevos temas y capítulos.

La obra  comienza con una sección introductoria general que indica la ubicación de la región estudiada, rasgos de su geología, características de los suelos , clima, limnología,  régimen de crecientes y vaciantes de los ríos y los fenómenos de la erosión.

Incluye también características geográficas de cada una de las grandes cuencas: Ucayali, Marañón, Amazonas, Napo, Yavarí, Putumayo, Purús y proporciona valiosa información sobre la flora, fauna y población de cada una de ellas.
El CETA (www.ceta.org.pe) publicó la quinta edición en 2002 y la primera reimpresión en 2005.

 (*) Tomado de "El Omagua", suplemento estudiantil de KANATARI, Año I, 28-10-90, N° 2

 

viernes, 11 de enero de 2013

LOS MUCHOS NOMBRES DEL AMAZONAS (*)

Conociendo nuestra región
Gabel Daniel Sotil García
Grandiosa inmensidad que ha servido de inspiración a quienes han tenido la
oportunidad de contemplarla
 Al alba del Año Nuevo de 1500, Vicente Yáñez Pinzón, bordeando la costa oriental de nuestro subcontinente, se encuentra con la desembocadura increíble de un río fabuloso. Lo explora un trecho y, al regresar a España, informa de tal descubrimiento. En virtud de ésto, el Gobierno Español lo designa con el nombre de “Santa María de la Mar Dulce”. Se dirìa que es éste el primer nombre cristiano y occidental del Amazonas.

Sin embargo, con mucha anterioridad, las naciones aborìgenes que poblaban sus orillas, le conocían con los nombres tupí-guaraníes de Paranaguassú, Paranatinga y Tungurahua, que, en buen romance y respectivamente quieren decir “Gran Río”, “Río Blanco” y  “Rey de las Aguas”.

El 12 de febrero de 1542, Dn. Francisco de Orellana, conduciendo un improvisado bergantín con 57 soldados y en busca del “País de los Omagua”, territorio de “El Dorado” y del aurífero lago de Parimé, se dio con un río que parecía mar. Lo llamó Amazonas. A partir de entonces  las poblaciones hispanas le llamaron “Río Mar”, “Mediterráneo que anda” y “Río de Orellana”, conforme da cuenta en “La Amazonía Peruana” el escritor Ricardo Cavero Egúsquiza.

Durante el período de la Colonia se da una inusitada acción  exploradora en la que participan tanto el clero, que la hace dual a su labor evangelizadora, como la soldadesca del Virreynato español en América, ávidos de tesoros y de pueblos de riquezas alucinantes.  Tal penetración, sin embargo, a la gran región del Antisuyo, se vuelve provechosa  en descubrimientos fluviales y así es cómo el ya legendario Amazonas también va convirtiendose en una inagotable fuente de estudios, exploraciones y recorridos a través de su más variada longitud.
La prodigiosa confluencia de miles de afluentes
hace posible la  inmensidad acuática del
Amazonas..

Cuando Juan de Salinas Loyola surca sus aguas en 1557 y descubre el 29 de setiembre de ese mismo año el río Ucayali, al que pone por nombre “San Miguel”, sabe que el nuevo canal tiene que conducirlo a los orígenes del Amazonas. Y cuando en 1559, Lope de Aguirre, integrante de la expediciòn de Pedro de Ursúa, a quien posteriormente asesinó, lo recorre sobre un regero de muertes, no sólo pasa a la historia como el jefe de los marañones; es decir, de haber recorrido y haber estado en el Marañón, que es el nombre con el cual se conocía entonces al Amazonas, sino porque la expedición comandada por Pedro de Ursúa, hizo posible que se rectificara la creencia y el error geográfico de que el río Napo daba origen al Amazonas.

El padre franciscano Narciso Girbal, que trabajó la última década de 1700 para comunicar Sarayacu, del río Ucayali, con el río Cumbaza, en la región del Huallaga, señala que el Amazonas era llamado “Gran Pará”.

El prodigio de su belleza puede ser disfrutado desde
cualquier perspectiva.
En la siguiente década, el Padre Samuel Fritz, que vivió explorando 40 años la Amazonía Peruana y que fue el más firme defensor ante la voracidad portuguesa de nuestra territorialidad, se refería al Amazonas como Marañón.

Por otra parte, los brasileros dan tres nombres al Amazonas: desde el inicio en Perú, hasta Tabatinga, zona fronteriza del Trapecio Amazónico, lo llaman Marañón; desde este lugar hasta la confluencia con el río Negro, Solimoes. A partir de aquí ya lleva la denominación de Amazonas.  

La litertura y el sentimiento popular del pueblo han contribuido por igual a enriquecer los  muchos nombres del Amazonas. El contemporàneo explorador francés Cousteau, que debe haber leído el famoso poema (de homenaje al Brasil), de Carlos G. Amézaga, lo llama “Monarca de los Ríos”;  otros, “Río Mar”, el poeta Thiago de Melo: “Patria del Agua”; Pablo Neruda lo denominó “Camino de Planetas” y nuestro compositor loretano Julio “Chispa” Elgegren: “Majestad Infinita”

Y para no quedarse atrás, los Shipibos: “Parón Euá”: “Madre de los Ríos”, que es lo más sabio y más hermoso que se le ha podido llamar.

(*) Tomado de : EL OMAGUA, suplemento estudiantil de Kanatari, Año I, 28-10-90, No. 2.   

viernes, 28 de diciembre de 2012

LO QUE DECÍAMOS HACE 25 AÑOS (2)


REFLEXIONES DE FIN DE AÑO

NECESIDAD DE UNA NUEVA ESCUELA (*)

Prof. Gabel Daniel Sotil García

Requerimos una escuela que nos enseñe a amar a esta
hermosa región y a usar racionalmente sus recursos.
Comprendemos lo difícil, y hasta doloroso, que es dejar de pensar en una Escuela como la actual y, más aún, aceptar sus deficiencias. Acostumbra­dos como estamos a no dudar de la cultura oficial y dominante, no creemos que seamos capaces de inventar algo mejor. Nos parece que todo lo que hagamos por nuestra cuenta, no tiene ningún valor. Que todo lo que creemos nosotros será siempre inferior.

El fondo de la cuestión es que no tenemos confianza en nuestra creatividad. Como no se nos ha enseñado a crear sino a imitar o hacer lo que se nos diga, hoy  desconfia­mos de que podamos crear. No creemos que seamos capaces de crear. Más fácil nos es aceptar lo que nos viene hecho.

Si hoy no creemos que somos capaces de crear una Escuela diferente es, sencilla y llanamente, porque hemos sido condicionados socialmente para no pensar en otra Escuela que no sea ésta, con todas sus deficiencias que, quizá, ni las vemos.

Esta forma de pensar, que está pasando peligrosamente a constituir nuestra forma de ser, tiene, precisamente, entre otros agentes condicionantes  a la Escuela actual. Es ésta, con su eficacia destructora de todo lo que sea iniciativa, creatividad, imaginación, la que nos ha enseñado a convencernos de que debemos imitar o comprar, tanto productos materiales como conceptuales. Es decir, bienes económicos y cultura en general. Comprar cultura antes que inven­tar cultura. Consumir antes que producir parece ser nuestro lema orientador.

La escuela debe formarnos en la plena confianza
de nuestras potencialidades creativas
Ello explica que los grandes núcleos poblacionales en plena selva sean los lugares en donde la actitud consu­mista de bienes, valores, actitudes, conocimientos, conceptos, etc. es la que predomine. La compra y la imita­ción son las actitudes predomi­nan­tes. Comprar e imitar es lo que vale en estos lugares. Lenta­mente estamos siendo absorbidos por el circuito de consumo. Estamos cayendo, o ya hemos caído, en las redes del mercantilis­mo cultural. Lentamen­te estamos siendo convencidos de que debemos aceptar nuestro rol consu­mista. El rol creador se lo dejamos para los de afue­ra. 
 
Nos gusta lo que nos dicen que debe gustarnos. Creemos lo que nos dicen que debemos creer. Nos divertimos como nos dicen que debemos divertirnos. Nos vestimos como dicen que debemos vestirnos. Usa­mos lo que nos dicen que debe­mos usar. Pensamos lo que nos dicen que debemos pensar. En fin, andamos por donde y hacia donde nos dicen que vayamos.

Estamos despersonalizándonos de tal manera que ya no somos nosotros mismos. Estamos perdiendo nuestra personalidad cultural.

Y es esto, precisamente, lo que hace más necesario que, en un esfuerzo de creatividad colectiva, demos a luz un nuevo tipo de Escuela en la que aprendamos social­mente que el mundo debemos mirarlo desde nuestra perspectiva selvática, a afrontar nuestros problemas desde nuestra interioridad amazónica, para encontrarles solucio­nes propias, coherentes.

Requerimos una Escuela en la cual se desmonte la actitud imitadora que nos está llevando a nuestra despersona­liza­ción cultural y se incentive la creatividad, la actitud creadora en nuestros niños y jóvenes, que los capacite para la búsqueda de soluciones propias en el marco de nuestra propia ruta cultural, que consolide nuestra identidad cultural. El ser nosotros mis­mos.



La relación inteligente y respetuosa con nuestro
entorno debe ser incentivada en la acción
educativa.
Una Escuela que ponga las bases de nuestra propia modernidad, en la cual se encuentre presen­te, en lugar protagónico, el complejo cultu­ral nati­vo, caracterizado, precisamente, por la intensa acción creado­ra, desplegada por nuestros Pueblos Indíge­nas, ignorados hoy, extraofi­ciales en la dinámica regio­nal, cuya creativi­dad ha hecho posible el encuentro de solu­ciones propias y apropiadas a su contexto físico - cultural.

Finalmente, diremos que tal y como vienen sucediendo las cosas, dos serán las víctimas de la actual dinámica social: la cultura nativa y el bosque. Es decir, las dos más grandes riquezas de nuestra región.

Obsesionados como estamos en la adopción total e irreflexiva del modelo cultural que viene evidenciando un carácter depredante de nuestro patrimonio ecológico y cultural, hemos condenado a muerte a lo que constituye nuestro entorno físico y nuestra herencia espiritual.

La Escuela actual no tiene idoneidad funcional y menos teleológica para erigirse en defensora de dicho patrimo­nio. Incentivadora del facilismo a través de la memoriza­ción y la imitación, viene generando también una actitud sensualista entre las nuevas generaciones, actitud que se expresa en el "hacer lo que nos gusta", aunque ello no sirva o vaya en contra del interés social. 

Complementándose perfectamente con los medios de comuni­ca­ción social y el efecto mostrativo del comportamiento de quienes tienen un rol referencial en nuestra sociedad (líderes políticos, autoridades, funcionarios, dirigentes, etc.) viene inducien­do la superficialidad, la intrascenden­cia, el solipsismo y, por lo tanto, no garantiza la ruptura del círculo formado por una serie de factores concatena­dos en secuencia de causalidad circular que tiene que ser roto en alguno de sus eslabones para que nos posibilite avizorar una supera­ción de nuestra actual situación.

El fortalecimiento de nuestras
identidades culturales debe
ser uno de los propósitos
de la escuela. 
Nuestra propuesta es que ese eslabón tiene que ser la Escuela. Transfor­mando o reemplazando a la Escuela actual por una nueva, podremos irradiar desde ella nuevas actitudes para la niñez y la juventud regionales, juventud ésta que hoy termina sus estudios secundarios mirando ilusoria­mente a la Universidad o constatando trágicamente su incapacidad para actuar productivamente en su socie­dad o con impulsos incontrolados para irse de la Región o, simplemente, para incorporarse al contingen­te de los solipsistas, es decir, de aquéllos que viven para sí mismos, que son los que creen que han nacido para vivir su vida y punto.

Una nueva Escuela para la Selva deberá superar el etnocentrismo del cual es agente portador la actual, para que, en consonancia con nuestra pluriculturalidad regional ella sea agente de interculturalidad. En donde capacite­mos integralmente a las nuevas generacio­nes para superar nuestra actual situación desde la perspectiva del respeto  cultural. Dirigida explícitamen­te al desmontaje del hegemonismo de la cultura mestiza, hegemonismo cultural con raíces ideopolíticas.


Enseñarnos a vivir en armonía con nuestro entorno, incentivando
 nuestra  creatividad debe ser labor cotidiana de la escuela  en
nuestra amazonía.

Esta nueva Escuela deberá cultivar nuevos valores, brindar vivencias valorativas superiores, practicar la trascendencia individual, generar un auténtico amor por nuestra Patria, sentimiento que sólo se construirá a partir de un afecto por las realidades vivenciales de cada niño y joven y no por el afecto a abstractos intangibles para la experiencia de los educandos de nuestras Comunidades. El auténtico amor al País nace con el amor al caserío, al pueblo, a la comunidad que constituyen el universo existencial primario de nuestros niños. Y es a partir de este amor por su propia comunidad que cada futuro ciudadano encontrará los motivos y las razones determi­nantes para comprometerse en la lucha por mejorar sus condiciones de vida.


(*) Artículo conformante de “Escuela Árbol, una propuesta de educación para la Selva”

martes, 25 de diciembre de 2012

CONSTRUYENDO UNA ESCUELA AMAZÓNICA DE CALIDAD (7)


“EN NUESTRA ESCUELA APRENDEMOS 
A ORGANIZARNOS”
 Prof. Gabel Daniel Sotil García 
El currículo a ser desarrollado en nuestra región
necesariamente debe comprender la estimulación
de las capacidades organizativas de los niños.
REFLEXIÓN:
         
Muchas de nuestras comunidades, ribereñas (mestizas e indígenas), urbanas y periurbanas, se ven afectadas por la desorganización y los conflictos internos que se dan entre familias y personas, en cuanto al logro de su desarrollo.

Las causas de dichas situaciones son muy diversas. En muchas oportunidades son causadas por incomprensiones, subjetividades sobredimensionadas reales o supuestas, falta capacidades y actitudes para coordinar ideas, etc., pero que impiden las buenas relaciones entre los vivientes o moradores en el interior mismo de las comunidades, provocando distanciamientos entre familias y personas, haciendo que sea imposible la acción conjunta, comunitaria.

El efecto más grave de estos conflictos es que impide  enfrentar y solucionar los problemas comunes, dando como resultado que  la comunidad no mejore en su calidad de vida, permaneciendo como estancada a través del tiempo, atrapada por la muyuna de la inercia y la pobreza, a pesar de tener una enorme cantidad de recursos para mejorar  su vida, los mismos que permanecen como riqueza natural a pesar de que muy bien podrían ser transformados en riqueza social por acción de sus pobladores.

Al contrario, si hubiera armonía entre los vivientes, les resultaría fácil afrontar cualquier problema  para mejorar, dado que  en nuestras comunidades, en especial las rurales, mestizas y nativas, hay un sustrato psicológico latente, vivo, de raigambre ancestral que ha sido el soporte de la acción comunitaria, conocido como LA MINGA, en el cual se fusionan la solidaridad comunal y la ayuda mutua.

Esta capacidad de actuar organizadamente debe ser incentivada y aprovechada para fines de desarrollo comunal desde la acción socio-educativa de la escuela, pues ella se APRENDE.
Las capacidades para organizarse en función
del logro de determinados objetivos sociales
deben ser estimuladas en la escuela.

Y eres tú, colega, quien tiene la responsabilidad de enseñarla a partir de su práctica constante, para que cada comunidad mejore su calidad de vida por acción de sus propios pobladores, en lo que se denomina desarrollo endógeno y participativo, para buscar mejores condiciones de vida. Esta forma de desarrollo es la que debe lograrse en oposición al desarrollo exógeno e impuesto por agentes, sean oficiales o privados, ajenos a los intereses propios de las comunidades, pues responden a  objetivos de instituciones que quieren imponer sus propias concepciones o idearios, sean políticos, religiosos, mercantilistas, etc.

A este respecto quiero exponerte algunas ideas que muy bien pudieran servirte de criterios fundamentadores para  este tipo de acción socio-educativa.

Se entiende por DESARROLLO al proceso de despliegue de las potencialidades propias  que posee una comunidad o persona hacia niveles de mayor calidad en su dinámica de servicio social.

La plena participación de los miembros de una
comunidad sólo se logra desarrollando las
capacidades de organización en el proceso
 educativo.
Tradicionalmente al desarrollo se lo ha entendido, interesadamente por cierto, sólo como CRECIMIENTO ECONÓMICO, priorizándose el incremento cuantitativo de la producción y sus consecuencias en la sociedad. Se ejercía desde el exterior dinamizado por agentes o promotores encargados de “llevar desarrollo a la comunidad”, la misma que actuaba como receptora de los servicios impuestos con carácter asistencialista  y exógeno; por lo tanto, enfatizaba los indicadores de producción, ocupación de la población, la riqueza productiva, etc. de eminente naturaleza cuantitativa.

En la actualidad, desde un NUEVO ENFOQUE, el desarrollo es entendido como DESARROLLO HUMANO, por cuanto prioriza la calidad de vida de los miembros de la comunidad.

En el marco de este nuevo enfoque, el logro de este desarrollo debe ser concretado con determinadas características. 

Algunas de ellas son las siguientes:

Ser participativo: todos los miembros de la comunidad deben verse involucrados en el planteamiento de sus problemas y la búsqueda de soluciones. Se pone en práctica, de esta manera, la democracia participativa.
                   
Ser endógeno: el desarrollo es  buscado desde la particularidad cultural de la comunidad. Se toma en cuenta sus valores, sus creencias, sus formas de vivir. El mejoramiento cualitativo de las condiciones de vida comunal es producto del esfuerzo organizado de cada uno de sus miembros.

En su paso por la escuela el niño debe ser
estimulado para aprender a organizarse.
Ser intercultural: se promueve el respeto a las diferencias culturales entre pueblos. Cada cultura genera su propia forma de mejoramiento de su calidad de vida, la cual es respetada por las demás culturas. Es decir, se reconoce el derecho de cada Pueblo o Cultura a construir su propio desarrollo, desde sus respectivas perspectivas culturales.

Ser sostenible: debe basarse en el uso racional de los recursos comunales para conservar su potencialidad de seguir sirviendo a las nuevas generaciones. Las actuales generaciones deben comprometerse a asegurar  el disfrute de los recursos por las nuevas generaciones en base a un uso inteligente de los mismos  en el presente.
         
Ser integral: comprende la movilización o despliegue de todas las potencialidades de los miembros de la comunidad: social, cultural, económico, psicológico, espiritual, etc.

Es decir, en su logro se enfatiza los aspectos cualitativos.

SUGERENCIAS:

La acción comunal organizada posibilita mejores
logros sociales.
v Trata de dar protagonismo a tus niños y niñas en la organización de sus actividades.
v Que analicen los problemas que afectan al pueblo y que ellos mismos elaboren pequeños proyectos para solucionar un problema.
v Que se ejerciten en la exposición de sus puntos de vista, sus sugerencias, su manera de percibir los fenómenos.
v Que aprendan a escuchar las ideas de sus compañeros y respetarlas.
v Que aprendan a aceptar las discrepancias pero también a buscar consensos para lograr una acción compartida.
v Que hablen con las autoridades para hacerles notar estos problemas y reflexionen en el rol que están teniendo en la persistencia de esta situación (si lo consideras necesario, que un o una alumna haga la explicación).
v Que coordinen  con personas e instituciones que hagan trabajo social a fin de lograr apoyo. Ellos mismos deben plantear un programa de la escuela para intervenir en la búsqueda de las soluciones.
v Trata de estimular el placer del niño participando en la búsqueda de solución a los problemas de su comunidad.
v Trata de dar una imagen actuante, como persona y como profesor, en la solución de los problemas comunales, en forma organizada, con plena participación de los educandos y la comunidad.
v Trata de no marginarte de la dinámica comunal. Incorpórate a ella activamente para que realmente tú y tu escuela sean agentes de desarrollo.
v Pon atención a las actividades agrícolas y los frutos que se están extrayendo.
v Enseña a superar diferencias y a resolver conflictos.
v Trata de rescatar los valores de ayuda mutua,  practicados tradicionalmente por la comunidad o el pueblo ancestral respectivo.
Si los niños son apropiadamente estimulados,
serán capaces de organizarse para muy
diversos propósitos.
v Conversando con los mayores, el apu, “el banco”, el curandero, las autoridades, etc., infórmate de sus prácticas de acción comunitaria, para que las incentives entre tus alumnos, teniendo en cuenta las nuevas circunstancias socioculturales.
v En caso de ser necesario, refuerza tu formación teórica en los aspectos en los que consideres pertinentes, para cumplir mejor tu misión formadora de las nuevas generaciones.








lunes, 24 de diciembre de 2012

NAVIDAD EN LA AMAZONÍA



 

TRAÍDA DESDE LARES MUY LEJANOS
HOY LA NAVIDAD SE HA HECHO NUESTRA,
PUES ENCONTRÓ EN ESTE HERMOSO BOSQUE
EL AMOR COMO NORMA DE EXISTENCIA.






NUTRIÓSE EN LAS COCHAS Y TAHUAMPAS
CON EMBELESOS DE TRINOS Y CANTARES
CUAL MENSAJES DE PAZ Y ARMONÍA
EN CADA PUEBLO DE LA GRAN AMAZONÍA.
            





POR ELLO ADOREMOS A NUESTRO CREADOR
EN EL TRUENO, EL RÍO Y LAS ESTRELLAS
APRENDIENDO QUE TAN SÓLO POR AMOR
HACEMOS LAS COSAS SIEMPRE BELLAS.
              



Y ASÍ, EN EL NUEVO AÑO QUE YA VIENE,
PLETÓRICO DE RETOS Y ESPERANZAS,
RENOVEMOS LA PROMESA CON FERVOR,
DE HACER DEL NUESTRO UN MUNDO SUPERIOR.


                                        
Prof. Gabel D. Sotil García

martes, 18 de diciembre de 2012