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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

martes, 24 de mayo de 2016

Una mirada desde la Amazonía: Día mundial de la diversidad cultural para el diálogo y el desarrollo
http://2.gravatar.com/avatar/e23c47f010a5039920fe00afddfda786?s=38&d=mm&r=g BY PÓLEMOS
22
MAY
2016
Gabel Daniel Sotil García
Egresado de la  Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de Educación con especialidad en Filosofía y Ciencias Sociales. Ex director del Instituto Superior Pedagógico Público “Loreto”. Ex director regional de Educación de Loreto..
 Pólemos
Aunque tardíamente, la humanidad recién está tomando conciencia de algunos aspectos de su esencia como especie. Concretamente, me estoy refiriendo a la diversidad cultural, que le es consustancial. Han tenido que suceder hecatombes de destrucción cultural en todo nuestro mundo, para darnos cuenta de que el etnocidio es un atentado contra la misma humanidad.

Aquí, en nuestra Amazonía, luego de casi medio milenio de un pertinaz proceso de destrucción de nuestra riqueza y diversidad culturales por parte de la cultura oficial y políticamente dominante, hoy subsiste parte de dicha riqueza aunque debilitada en algunos de sus logros.

Por ello es que el contenido doctrinal de documentos normativos tales como el Convenio 169 – OIT (1989), la Resolución sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (1998), la Declaración Universal de la UNESCO sobre diversidad cultural (2001), la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007) y el Informe Mundial de la UNESCO: Invertir en la Diversidad Cultural y el Diálogo Intercultural (2009), adquiere primordial importancia como expresiones de una nueva visión acerca de nuestra especie.

Y es que, nuestra región tiene una característica de la mayor importancia: SU PLURICULTURALIDAD: dicho a grosso modo, doce familias etnolingüísticas, o lenguas madres se vierten en más de sesenta culturas reales, dinámicas, efervescentes, de las cuales más de cuarenta están en Loreto, cuyo legado, hasta el presente, es todo un dechado de creatividad y todo un desafío para quienes pertenecemos a la cultura mestiza.

¿Qué significa esta DIVERSIDAD CULTURAL?

Dejemos que la UNESCO nos lo diga:

“Artículo 1 – La diversidad cultural, patrimonio común de la humanidad
La cultura adquiere formas diversas a través del tiempo y del espacio. Esta diversidad se manifiesta en la originalidad y la pluralidad de las identidades que caracterizan a los grupos y las sociedades que componen la humanidad. Fuente de intercambios, de innovación y de creatividad, la diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos. En este sentido, constituye el patrimonio común de la humanidad y debe ser reconocida y consolidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras”. (Documento fuente: Declaración Universal de la UNESCO sobre Diversidad Cultural, 2-11-2001)

Ocho años después la misma UNESCO elabora un Informe Mundial que denomina “Invertir en la diversidad cultural y el diálogo intercultural” en el cual, luego de insistir en el significado de la diversidad cultural (entre seis mil y siete mil culturas) para la humanidad como especie, nos pone sobre aviso acerca de la globalización o mundialización, favorecida por los espectaculares avances científicos y tecnológicos, e insta a los gobiernos a que desplieguen los más grandes esfuerzos para fortalecer dicha condición promoviendo el denominado diálogo intercultural entre los miembros de las culturas dominantes en cada país y los pueblos originarios, por ser esenciales para el desarrollo y la convivencia pacífica.

Diálogo intercultural que implica respeto y tolerancia que deberían ser objeto de permanente búsqueda y praxis social, acerca de los cuales las autoridades, tanto nacionales como regionales, vienen evidenciando nula vocación, pues sus decisiones no superan el nivel del impacto declaratorio.

En consecuencia, este documento, de tan trascendente importancia para reconstruir nuestra sociedad, debe ser motivo de un profundo y reflexivo análisis en las instancias en que se toman decisiones de política educativa, tanto en el nivel nacional como regional e institucional, habida cuenta que “Las políticas en el ámbito de la educación tienen una repercusión muy importante en el florecimiento o el declive de la diversidad cultural, y deben intentar promover la educación por conducto de la diversidad y en favor de esta. Con ello se garantiza el derecho a la educación, reconociendo al mismo tiempo la diversidad de las necesidades de los educandos (especialmente las de aquellos que pertenecen a grupos minoritarios, indígenas o nómadas) y la variedad de métodos y contenidos conexa. En sociedades multiculturales cada vez más complejas, la educación debe ayudarnos a adquirir las competencias interculturales que nos permitan convivir con nuestras diferencias culturales, y no a pesar de estas. Los cuatro principios de una educación de calidad definidos en el informe de la Comisión Mundial sobre Educación para el siglo XXI (“aprender a ser”, “aprender a saber”, “aprender a hacer” y “aprender a vivir juntos”) sólo pueden aplicarse con éxito si la diversidad cultural es un elemento central de los mismos” (pág. 15), pues, “Si no se tiene en cuenta la diversidad cultural, la educación no puede cumplir su función de enseñar a vivir juntos”. (pág. 32)

Todo este trasfondo normativo internacional que, si bien no tiene un carácter vinculante para nosotros, sin embargo debe ser tenido en cuenta por cuanto representa los consensos supranacionales logrados hasta el presente en beneficio de la humanidad como especie. Es el caso que en nuestra región se vienen produciendo diversidad de situaciones nada favorables  para la preservación de nuestra diversidad cultural. Varios son los factores que contribuyen a esta característica nuestra se vaya debilitando, causando grave deterioro en los diversos pueblos originarios que aún subsisten.

Entre esos factores atentatorios contra nuestra riqueza cultural-espiritual se encuentran la educación misma, que sigue siendo un instrumento de imposición de la cultura mestiza, a través de la cual se imponen mensajes culturales ajenos a los intereses y logros de los Pueblos Indígenas, muy lejos de la necesaria interculturalidad que debería tener tanto en nuestra región como en todo el país. Los medios de comunicación social, predominantemente monolingües y de extracción urbana, sirven de instrumentos de imposición de los patrones comportamentales citadinos, imponiendo el habla castellana y difundiendo el consumismo y demás normas de actuación ajenos a los intereses de los pueblos originarios.

El sistema jurídico que dinamiza criterios de juzgamiento ajenos a los patrones de vida vigentes en el mundo indígena. La dinámica económica, planteada dentro de la perspectiva capitalista, que obliga a los miembros de los pueblos indígenas a someterse a las normas y leyes del mercado. La actividad extractiva de los recursos naturales, que impone mecanismos de interrelación que modifican los patrones tradicionales de los pueblos.

En fin, todos estos factores vienen atentando, con diferente grado de consecuencias, en la estructura y dinámica de los pueblos indígenas de nuestra región amazónica, posibilitando que la diversidad de manifestaciones culturales se vaya debilitando en pro de una homogeneización cultural que, a la larga, se produciría de no mediar una acción decidida del Estado e instituciones civiles para preservar esta riqueza, sustentada en el reconocimiento de que “La diversidad cultural es la riqueza de la humanidad”, tal y como lo declara la UNESCO.

En consecuencia, debemos sentirnos urgidos socialmente a adoptar nuevas estrategias para facilitar el diálogo intercultural, visibilizar con mayor nitidez nuestra riqueza cultural, mejorar la pertinencia de los contenidos de la educación, aplicar políticas lingüísticas para garantizar el multilingüismo, contrarrestar la difusión de estereotipos citadinos en los medios de comunicación e información y propiciar los intercambios de producciones artísticas y la circulación de los artistas, en el entendido de que nuestro país y región requieren conservar su diversidad cultural y propiciar el diálogo intercultural, para no perder nuestra esencia nacional, según lo propone el mencionado Informe Mundial.

Podríamos afirmar, finalmente que, si bien se reconoce la pluriculturalidad de nuestra región y, por ende, su multilingüismo, estas características todavía no son motivo de decisiones políticas de mayor trascendencia para preservarlas, con el énfasis y necesidad que tenemos. Es verdad que  existen diversos documentos, tanto del nivel nacional como internacional estableciendo normas orientadores y reguladoras de la dinámica intercultural, sin embargo, en nuestra Amazonía no se delinean con la claridad que deberían tener para lograr los efectos que, en estos momentos, se requiere para enfrentar con mayor decisión los problemas que afectan a este aspecto de nuestra realidad socio-cultural.

Tenemos, pues, aún una deuda pendiente con el proceso de visibilización de nuestra diversidad cultural amazónica, para ponerla en un primer plano en las decisiones de política, tanto nacionales como regionales.

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sábado, 7 de mayo de 2016

¿DICTAR CLASES?

Más reflexiones sobre la educación

Variados estímulos son utilizados en
las diversas estrategias para educar por
parte de los profesores.
Gabel Daniel Sotil García
  
En los ambientes educacionales, y también en los sociales en general, se ha consolidado una expresión que pretende traducir la labor que realizamos los Maestros en relación a los educandos en nuestras aulas o salones de clase.

Me estoy refiriendo a esa frase, muy frecuentemente utilizada para referirse a nuestra labor de educadores, como es la de “dictar clase”.

Pareciera que con ella hacemos referencia y expresamos a  plenitud la labor que cotidianamente  realizamos los profesores en nuestras aulas de clase.

Esta frase no traduce sino una tradicional forma de percibir la acción de los docentes de todos los niveles: inicial, primaria, secundaria y superior, que consiste en que el maestro, cuando hace su clase, recurre al dictado; es decir, parado frente a sus alumnos no hace sino transferir oralmente (dicta) o escribe en la pizarra, lo que él sabe para que lo aprenda el alumno, por repetición, luego de tomar nota minuciosa de cuanto haya sido expresado por el profesor respecto a un determinado tema.

Las explicaciones demostrativas son
un recurso frecuente de los profesores
para educar a sus alumnos.
En verdad, esta estrategia didáctica fue predominante en la conducción de las clases hace mucho tiempo, en el marco de lo que se denomina la “educación tradicional”, la misma que ya viene siendo superada por la recurrencia, por parte de los docentes, a muy diversas formas de incentivar el aprendizaje de los educandos, recursos que tienen mejores efectos formativos en ellos, sobre todo ahora que tenemos a disposición los adelantos de las tecnologías para educar, que son muy variadas y de mucho mayor eficacia que la simple transmisión del conocimiento a través del “dictado”, por sus efectos de estimulación integral.

En un actuar moderno, los educadores no dictamos clases: hacemos o desarrollamos nuestras clases.

Para ello planificamos un curso de acción para el logro que esperamos obtener y lo desarrollamos paso a paso despertando, estimulando las capacidades de nuestros alumnos, con la menor injerencia del docente, propiciando el autodescubrimiento del “nuevo” saber por parte del alumno.

Y es que dictar es un acto mecánico que consiste en transferir maquinalmente conocimientos del maestro a los alumnos, sin mayor movilización de las capacidades del educando, quienes constriñen su participación a un simple “tomar nota” de lo que dice el profesor. Es decir, no forma, mecaniza, automatiza, no activa las potencialidades biopsicológicas de los alumnos: su capacidad de observar, analizar, comparar, imaginar, expresar, relacionarse, actuar, valorar, decidir, proponer, enfrentarse a situaciones, proyectarse a su futuro, etc.
La interrogación, el diálogo, el análisis son
caminos propicios para la formación de la
personalidad de los alumnos.

Todo ello queda aletargado cuando se recurre al dictado.

¿Se acuerdan de la educación bancaria? (Paulo Freire)

Pues ésta se fundamentaba en el dictado, considerando que el alumno no era sino el gran receptáculo en donde el maestro le depositaba, le transfería, su saber, a un ser pasivo, receptivo, mecanizado, apto para reproducir el mundo y la cultura de su profesor, que era la del estatus quo.

Entonces, en los actuales momentos, el “dictado” es una obsolescencia pedagógica. Un arcaísmo didáctico.

Y, por lo tanto, los Maestros no recurrimos a esta estrategia, pues lo que queremos es educar, es decir, formar la personalidad del educando estimulando, motivando, orientando, analizando, recreando, valorando, etc., para brindarles y movilizar mecanismos de actuación racional, inteligente en el mundo que les toque vivir, para que sean agentes en permanente búsqueda de mejores condiciones de vida en su sociedad y contribuyan a una incansable ruta de humanización de nuestra especie.

La lectura, el trabajo grupal
eximen al profesor del
obsoleto dictado.
Decir entonces, en las actuales circunstancias, que los Maestros “dictamos clases”, expresa una profunda desubicación espacio temporal, histórica, una incoherencia psicocultural, pues ello implicaría que todo el universo de retos socioculturales y espirituales que hoy tenemos en el mundo moderno, no podríamos enfrentarlo, pues, recurriendo al obsoleto “dictado de clases”, no tenemos ninguna posibilidad por cuanto  los futuros ciudadanos no serían sino repetidores de las circunstancias en que hicieron su vida.

Por todo ello,  esperamos que en los ambientes escolares y, en especial, universitarios, en donde aún es frecuente esta expresión de “yo dicto clases en….”, sea superada para adentrarnos en la búsqueda de nuevas formas de relacionarnos con nuestros alumnos para contribuir con la formación de una personalidad pletórica de posibilidades de desarrollo, que deberán activarse cuando enfrenten las nuevas circunstancias que su futuro les depara. No olvidemos que nuestra labor formativa tiene como destino el futuro de los que hoy son nuestros educandos.


jueves, 21 de abril de 2016

MADRE TIERRA UN SISTEMA VIVIENTE

Bolivia crea una ley que considera a la Madre Tierra un sistema viviente


El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó una ley marco que crea la Defensoría de la Madre Tierra.
La cual detalla cómo se debe vivir en armonía y equilibrio con la naturaleza, según el mandatario. 
La nueva ley considera que la Madre Tierra es “sagrada” y un “sistema viviente dinámico”.
La Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral crea la Defensoría de la Madre Tierra, la cual tiene la obligación de proteger los derechos de la Tierra, aunque todas las autoridades del Estado deben hacerlo. La ley no aclara cuándo entrará en funciones la Defensoría.
La norma también incluye el concepto de “justicia climática” para reconocer el derecho a reclamar un desarrollo integral del pueblo boliviano y de las personas afectadas por el cambio climático.
Además crea un Fondo Plurinacional de la Madre Tierra y otro de Justicia Climática para conseguir y administrar recursos económicos estatales y extranjeros para impulsar acciones de mitigación del cambio climático.
 También establece que las “tierras fiscales serán dotadas, distribuidas y redistribuidas de manera equitativa con prioridad a las mujeres, pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas que no las posean”.
También establece la regulación y el control de “extranjerización en la propiedad”, así como el acceso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra, y Considera que las actividades económicas como la minera y la petrolera se deben encargar en esta ley.
Quienes causen daños de forma accidental o premeditada a la Madre Tierra o sus “sistemas de vida” deben garantizar la rehabilitación de las áreas, al margen de someterse a otras responsabilidades legales.
La nueva ley declara que los delitos relacionados con la Madre Tierra son “imprescriptibles”, que no se aplicará en ellos el beneficio de la suspensión condicional de la pena y los reincidentes tendrán sanciones más graves.


¿SABE USTED QUE LA TIERRA TIENE SU CARTA?

DÍA DE LA TIERRA: 22 de abril

Gabel Daniel Sotil García

En marzo del 2000, reunidos en París, los miembros de la UNESCO aprobaron el documento denominado “LA CARTA DE LA TIERRA”, para expresar el reconocimiento de la humanidad de los deberes que, como especie, asumimos al ser parte de la prodigiosa diversidad de seres que disfrutamos de las bondades que nos brinda este planeta, navegante incansable de los espacios siderales, que nos aúpa cual pasajeros eternamente temporales.

“La Carta de la Tierra es una declaración de principios fundamentales que tiene el propósito de formar una sociedad justa, sustentable y pacífica en el siglo 21. Busca inspirar en los pueblos un nuevo sentido de interdependencia y responsabilidad compartida para el bien de la humanidad y las demás especies que habitan la Tierra. Es una expresión de esperanza así como un llamado de ayuda para crear una sociedad global en un momento crítico en la historia”.

Recordar este instrumento, cuyo contenido debería ser motivo de más de una reflexión, es un deber moral de quienes hemos asumido compromisos con la preservación de nuestro planeta, como única morada para nuestra especie.

“La  humanidad es parte de un vasto universo evolutivo. La Tierra, nuestro hogar, está viva con una comunidad singular de vida. La fuerza de la naturaleza promueve a que la existencia sea una aventura exigente e incierta, pero la Tierra ha brindado las condiciones esenciales para la evolución de la vida. La capacidad de recuperación de la comunidad de vida y el bienestar de la humanidad dependen de la preservación de una biosfera saludable, con todos sus sistemas ecológicos, una rica variedad de plantas y animales, tierras fértiles, aguas puras y aire limpio. El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común para todos los pueblos. La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es un deber sagrado”.

Por eso es que “En la Carta de la Tierra se le da un énfasis especial a los retos ambientales mundiales. Sin embargo, la visión ética inclusiva del documento reconoce que la protección ambiental, los derechos humanos, el desarrollo humano sustentable y la paz son interdependientes e indivisibles. Provee un nuevo marco de trabajo para pensar y referirse a estos temas. El resultado es una concepción fresca y amplia de lo que significan comunidad sustentable y desarrollo sustentable”.

Estamos en un momento en donde se necesitan cambios con respecto a cómo pensamos y vivimos, la Carta de la Tierra nos reta a pensar acerca de nuestros valores y elegir un mejor camino. Nos hace un llamado para que busquemos un terreno común en medio de nuestra diversidad y para que acojamos una nueva visión ética que está siendo compartida por una cantidad creciente de personas en muchas naciones y culturas alrededor del mundo”.

Ella surge como consecuencia de los aportes de “… la ciencia contemporánea, el derecho internacional, la sabiduría de las grandes tradiciones filosóficas y religiosas del mundo, las declaraciones y reportes de las siete conferencias de las Naciones Unidas llevadas a cabo en los noventas, el movimiento ético mundial, gran número de declaraciones gubernamentales y tratados de los pueblos que salieron a la luz pública durante los últimos treinta años, así como los mejores ejemplos prácticos para crear comunidades sustentables”.

Este cuerpo ético-normativo, sin tener un carácter vinculante, sin embargo nos orienta tanto en la dimensión del comportamiento individual como organizacional para que asumamos su mensaje en cuanto a valores y criterios de acción en nuestras actividades.

El contenido doctrinal de la CARTA se hace más perentorio en cuanto a su aplicación, por cuanto “Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo destruidas. Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La injusticia, la pobreza, la ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables”.

En consecuencia, la conmemoración de este DIA DE LA TIERRA debe estar signado por el análisis y profunda reflexión acerca del contenido de la CARTA DE LA TIERRA, más aun considerando que es nuestra región la parte de nuestro país en donde se viene produciendo graves conflictos, que debemos superar recurriendo a la difusión y aplicación de su mensaje esencial, en especial, en las instituciones educativas, en donde debería ser motivo de conocimiento, análisis, reflexiones y propuestas  de aplicación de sus principios.

¡FELIZ DÍA PLANETA PRODIGIOSO!  ¡FELIZ DÍA MADRE TIERRA! ¡FELIZ DÍA PACHA MAMA!   


  

sábado, 16 de abril de 2016

CRECEN LAS BRECHAS DE INEQUIDAD EDUCATIVA EN EL PERÚ
MARIELLA SAUSA
Sábado 16 de abril del 2016 | 07:12 – Perú 21, 16 -04 -16
Aunque el aprendizaje en nuestro país mejoró en primaria, fue a costa del crecimiento de la desigualdad entre la educación urbana y la rural.

Crecen las brechas de inequidad educativa en el Perú. (USI)
Hace unas semanas, el Ministerio de Educación dio a conocer los resultados de la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) 2015. Aunque los logros obtenidos por los estudiantes de segundo grado de primaria mejoraron, pues casi el 50% comprende lo que lee y el 27% tiene un desempeño óptimo en matemática, la prueba reveló el desastroso estado de los aprendizajes en la educación secundaria, ya que apenas un 15% de los estudiantes de segundo grado alcanzó una nota aprobatoria en lectura y un alarmante 10%, en matemática.

Sin embargo, lo más preocupante del informe no fue eso. Según las cifras del ministerio, la brecha de los aprendizajes entre las escuelas rurales y urbanas en lectura se incrementó de 15.4% a 36.6% y en matemática de 4% a 16.8%. Esto quiere decir que, mientras en las ciudades la educación mejora, en el campo cada vez es de menor calidad.

De acuerdo con una investigación hecha el año pasado por el argentino Axel Rivas, el Perú ocupa el primer lugar en inequidad educativa en América Latina, pues es el único país que ha logrado mejorar los resultados de calidad a costa de aumentar la desigualdad.

El experto en temas educativos Idel Vexler lamentó la situación y recordó que aunque al inicio del gobierno de Ollanta Humala hubo un discurso a favor de la educación rural e intercultural e incluso se destinó un presupuesto para este sector y se ofreció construir 550 escuelas rurales dignas, casi al final de su gestión todo ha quedado en nada. “El dinero se devolvió al erario nacional por falta de gestión y una adecuada planificación y, mientras tanto, la brecha sigue creciendo”, comentó.

Hugo Díaz, presidente del Consejo Nacional de Educación (CNE), dijo que, aunque muchos de los factores que han permitido que se ensanche la brecha entre la educación urbana y la rural tienen relación con aspectos socioeconómicos, como la pobreza o la desnutrición, también hay variables que dependen del Estado.

Una de ellas es la falta de profesores especializados. En el país solo el 9% de las escuelas primarias de zonas rurales son polidocentes. Es decir que hay casi 10,000 escuelas rurales unidocentes, donde un solo profesor enseña a alumnos de diferentes grados educativos en una misma aula. Lo peor es que estos maestros no reciben una capacitación adecuada.

FALTAN ESCUELAS BILINGÜES

Pero esa no es la única dificultad. Los resultados de la ECE 2015 también dan cuenta de que en la selva el rendimiento de los escolares con el castellano como segunda lengua es mínimo y dramático. “Y eso es porque también hay mucha insuficiencia de maestros bilingües, maestros que conozcan el idioma local”, acotó Díaz.


En las zonas rurales aún es significativa la cantidad de profesores que enseñan en castellano a niños que no lo dominan. “Allí los chicos tienen un castellano tan insuficiente que no entienden a los maestros. Ese es un conflicto por superar y solo se logrará con mayor formación de maestros bilingües y con mayores incentivos para que los profesores vayan a trabajar a esas zonas alejadas”, manifestó.

Además, para Díaz, un tema importante es racionalizar la red de escuelas del Perú. En el país existen al menos 110,000 escuelas y poco más de 9’000,000 de estudiantes, mientras que Chile, por ejemplo, solo cuenta con la mitad de estudiantes que el Perú y tiene 20,000 escuelas. Lo mismo Colombia, que tiene 2’000,000 de alumnos y solo 30,000 escuelas.

“En el Perú, tener escuelas tan pequeñas hace que el número de alumnos por profesor sea muy bajo, pero además el esfuerzo de las autoridades por supervisar las escuelas, distribuir materiales y acompañar a los profesores se multiplica mucho y es costoso. Por eso hay escuelas donde nunca llega un profesor”, refirió.

TAMBIÉN EL CURRÍCULO

Pero como si no hubiera suficientes barreras para superar las brechas entre la educación urbana y rural, la falta de un currículo moderno que refuerce el desarrollo integral de los estudiantes también dificulta los procesos de aprendizaje. Idel Vexler refirió que en los últimos años el currículo ha tenido hasta 15 cambios, acentuando el atraso escolar.


De otro lado, el especialista consideró que hay programas focalizados a los cuales se les está dando mucho protagonismo, pero que no incluyen a la mayoría de estudiantes. Por ejemplo, mencionó los Colegios de Alto Rendimiento (COAR), en los cuales se invierten S/28,000 por alumno y se beneficia a unos 4,350 estudiantes. Empero, en la educación secundaria pública hay un 1’900,000 escolares en los cuales se invierten solo S/3,300 por alumno.

“El problema de la calidad educativa también pasa por analizar estas cifras educativas. Si bien estos programas están bien y deben continuar, los esfuerzos deben concentrarse en llegar a todos los estudiantes”, apuntó Vexler.

María Amelia Palacios, vicerrectora de la Facultad de Educación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, sostuvo que para mejorar en la calidad educativa es fundamental invertir en infraestructura y materiales educativos, pero sobre todo en la capacitación de los docentes.
“Si una escuela no tiene buenos docentes, no puede avanzar. Por ello, es fundamental que el Estado trabaje para motivar al maestro frente al bajo sueldo y las malas condiciones en las que labora”, dijo.

En ese contexto, los expertos señalaron que el reto del próximo gobierno será elaborar un plan articulado de calidad educativa que permita mejorar la inversión y la intervención escolar, teniendo en cuenta el mejoramiento del currículo, los aprendizajes y la formación integral, así como la profundización y ampliación de la reforma magisterial.

TENGA EN CUENTA



Entre 1990 y el 2015 el Perú ha tenido 21 ministros de Educación, casi uno por año, lo que ha implicado cambios en la política pública del sector que han impactado en la calidad de la educación peruana.
·        Según la ECE 2015, las regiones con peores resultados son Loreto, Ucayali, Huánuco y Huancavelica, justo donde hay menor inversión educativa. Diversos especialistas de organizaciones públicas y privadas que trabajan en educación participaron en el Primer Congreso Educativo Nacional organizado por Ediciones Corefo para capacitar a los maestros en calidad educativa.
·        El segundo encuentro será el 26 de mayo en Chiclayo, donde se tratará la revalorización y el empoderamiento del docente.



viernes, 8 de abril de 2016

LA UNAP FRENTE A SU RESPONSABILIDAD SOCIAL

Reflexiones en torno a nuestra institución

Prof. Gabel Daniel Sotil García
Instancia desde donde debe promoverse
la más amplia participación reflexiva de la
comunidad unapense.

 Estando a las puertas del inicio de un nuevo año académico, y aun cuando no hemos logrado condiciones que garanticen un normal funcionamiento institucional en el presente ciclo, es necesario no dejar de lado la reflexión, para seguir buscando las mejores soluciones a las situaciones deficitarias o conflictivas que tengamos que afrontar en nuestra dinámica.

Tengo la impresión, y lo digo con absoluta franqueza, que no hemos sabido aprovechar la entrada en vigencia de la nueva ley universitaria, Ley 30220, cuyo propósito fundamental es la búsqueda y concreción de la calidad, según lo expresado en su Art. 01: “Promueve el mejoramiento continuo de la calidad educativa de las instituciones universitarias como entes fundamentales del desarrollo nacional, de la investigación y de la cultura.” Es decir, no la garantiza, la promueve y quienes tienen que buscarla, somos nosotros adoptando las decisiones pertinentes.

El cambio de un instrumento normativo por otro y su entrada en vigencia debió haber sido precedido por un amplio proceso evaluativo de nuestro accionar en estos primeros cincuenta años de existencia. Nos era indispensable tener un diagnóstico integral para determinar nuestros logros, omisiones, deficiencias, tergiversaciones, frustraciones, potencialidades, posibilidades y necesidades concordantes con las nuevas condiciones mundiales, nacionales y regionales.

No lo hicimos pese a tener un equipo de profesionales con el más alto nivel académico (doctores y magísteres) y tuvimos que adoptar la política del parche, mirando solo las roturas aisladas sin tener en cuenta el contexto.

Ámbito privilegiado de nuestra
acción institucional
Equívoco que nos va a costar muy caro en cuanto a que no sabemos críticamente  cómo hemos funcionado en este medio siglo, tiempo en el cual todo ha cambiado, desde lo ideológico a lo social, cultural, psicológico, etc. respecto a nuestras condiciones anteriores y, por lo tanto, estamos sujetos a la posibilidad de la comisión de los mismos errores y, si tenemos aciertos, serán productos de las probabilidades no de una búsqueda intencionada, como lo implica la ley.

Que necesitamos hacer cambios en los currículos formativos de las Facultades es innegable; pero, ¿cómo hacerlos sin tener un documento normativo de la  institución que dé unidad fundamentadora y direccional respecto a lo que nuestra UNAP aspira para devenir en institución trascendente para el desarrollo de nuestra región?

Diversidad de recursos que deben
fundamentar nuestro desarrollo sostenible.
Que nos es necesario plantearnos, nosotros mismos como unidad institucional, un camino de acción para enfrentar nuestro futuro, pero, ¿cómo hacerlo sin tener un documento normativo que oriente y nos ubique como parte de un conjunto de organismos que tienen una meta común, compartida, es decir, si no tenemos un Plan de Desarrollo Regional al cual servir?

En verdad, tenemos que preguntarnos hacia dónde nos dirigimos, qué queremos en el tiempo, a qué futuro contribuimos. Una necesaria, inevitable, auscultación institucional.

Nuestro accionar no tiene un norte consensuado con nadie. Estamos actuando en la más absoluta orfandad respecto a nuestro entorno social, cultural, económico, geográfico, ecológico, etc. Como si de nosotros nomás dependiera el avance sociocultural, económico, científico, tecnológico, etc. de nuestra región.
Escenario que también debe servir
como ámbito de reflexión.

Y si miramos nuestro interior, cada Facultad está en las mismas condiciones. ¿Qué nos unifica?, ¿Cómo nos complementamos? ¿Cómo sabemos que no nos estamos interfiriendo, duplicando funciones, gastos, esfuerzos, etc.? ¿Cómo sabemos que estamos caminando hacia donde queremos ir? ¿Y cómo sabemos si  este caminar es hacia donde debemos ir? Ni siquiera podemos saber la contribución de cada Facultad al logro institucional y menos a la sociedad.

¿Y con la sociedad? ¿Cuál es nuestra contribución? ¿Cuánto la tenemos en cuenta en nuestros planes de desarrollo? ¿Cómo nos perciben los pueblos a los que creemos servir? ¿Cómo nos evalúan en nuestro actuar respecto a ellos? ¿Cómo nos ven respecto a la satisfacción de sus demandas: el desarrollo, la defensa de nuestros recursos, el fortalecimiento de nuestras potencialidades, etc.? La verdad, no lo sabemos con certeza científica.

Dado que somos una institución que no existe para servirse a sí misma sino a la sociedad, tenemos que tener en cuenta las características de esta percepción.

Finalmente, existimos para servir a nuestro entorno.

No debemos olvidar el efecto destructivo de la deforestación, de la contaminación de nuestras aguas, del arrebato de los territorios indígenas, de la pérdida de nuestra riqueza lingüística, de la pérdida de nuestra biodiversidad, del debilitamiento de nuestra etnodiversidad, de la degradación de nuestro suelo selvático, del racismo, de la desnutrición infantil, etc. ¿Qué estamos haciendo por enfrentarlos y evitarlos? ¿Cómo estamos preparando a nuestros egresados para afrontar dichos fenómenos?

Tengo la impresión que esta es una de nuestras mayores deficiencias, pues una universidad debe contribuir con la calidad de vida de la sociedad: un conocer mejor, un pensar mejor, un actuar mejor, un uso superior de los recursos que posee, la creación de una actitud optimista  frente a su futuro, una predisposición para la creación coherente no destructiva de su entorno material y espiritual, una mejor comunicación con los pueblos de su entorno, una mejor relación intra e intercultural, etc. En suma, la defensa de nuestra integridad regional.

En fin, creo que tenemos que hacer un especial esfuerzo institucional para replantear nuestra orientación y dinámica. Pero, este esfuerzo tiene que ser colectivo: un acto de toma de conciencia de nuestras responsabilidades y de cómo las estamos cumpliendo frente al encargo que la sociedad nos ha encomendado. Un involucramiento total de toda la comunidad unapense.
Centro bibliográfico central para la
formación de actitudes investigativas.

No debemos seguir haciendo cambios parciales sin mirar el contexto institucional, regional,  nacional y mundial. La mirada holística, integral, del todo, debe preceder a las medidas puntuales. La actitud crítica y reflexiva, con la mayor estrictez, tenemos que dirigirla y aplicarla a nosotros mismos, si es que realmente tenemos un auténtico compromiso con los destinos superiores de nuestra UNAP.

viernes, 1 de abril de 2016

MASHO Y EL PÁJARO PONXI

(Relato Kandozi)
Edward Rodríguez Reátegui (*)

CUENTAN LOS ancianos de nuestro pueblo que antiguamente Ponxi (el pájaro picaflor) cantaba lindas canciones. Su canto era muy sonoro y se escuchaba a través de la lejanía de la Selva.


Foto de Edward Rodriguez Reategui.
Ponxi 
Cierto día, hace ya mucho tiempo, Ponxi cantaba alegremente cerca de una quebrada, mientras iba y venía chupando el néctar de las flores. Masho (el pájaro paujil) que se encontraba sentado sobre una rama en lo alto de un árbol, al escucharlo se preguntó intrigado: “¿Qué animal será ése que canta tan fuerte y tan lindo? Me iré a ver quién es. 


Y al instante, Masho se fue volando en busca del que así cantaba.

Al rato se acercó al lugar de donde procedían las alegres melodías, pero miraba y miraba por todas partes y no conseguía ver a nadie, ya que Ponxi es un ave bien chiquita.

Siguió buscando Masho hasta que, finalmente, lo encontró revoloteando entre flores multicolores, Y quedó muy admirado de que un pájaro tan pequeño pudiese cantar tan fuerte. Y le rogó a Ponxi diciéndole:
—Amigo, préstame tu canto. Yo también quiero cantar como tú, aunque sea sólo una vez.
Pero Ponxi (el pájaro picaflor), que estaba enamorado de su canto, no quería prestárselo.
Por eso, Masho (el pájaro paujil) se amargó y amenazó matar a Ponxi. Entonces éste, por miedo a Masho que le hiciera algún daño, debido a que es un pájaro bien grandazo con un tremendo pico 

rojo le prestó su canto.

Y Masho, agarrando el canto de Ponxi, se marchó volando muy lejos y ya nunca más se lo quiso devolver. Y Ponxi se quedó muy triste sin sus lindas canciones.


Es por esto que ahora Masho (el pájaro paujil) canta bien fuerte y su llamativo canto se escucha a la distancia. En tanto que el diminuto Ponxi (el pájaro picaflor) se pasa el tiempo chupando el néctar de las florecillas de la Selva y desde aquella ocasión ya no canta más.
Foto de Edward Rodriguez Reategui.
Masho

Nota: Esta narración ha sido proporcionada por el amigo Edward. 
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