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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

viernes, 5 de septiembre de 2008

EL FESTIVAL DEL BOSQUE Y NUESTRA FORESTALIDAD


Gabel Daniel Sotil García

Una de las características de nuestra región, que hasta hoy no es asumida como real por la colectividad regional, a pesar de su contundencia, es su forestalidad.

Salvo su empleo utilitario para extraer sus recursos, todavía no nos hemos planteado el propósito de asumirla, de aceptarla, como su esencia misma, sin la cual nuestra región dejaría de ser lo que es. Por lo tanto, la actuación social predominante, tanto individual como institucionalmente, tiene el signo común de buscar su destrucción de las muchas formas en que los humanos somos capaces de destruir lo que no queremos.

Seguimos percibiendo a nuestra región como se nos condicionó para verla desde hace siglos. Es decir, una región sin bosque; en todo caso, para tratar de hacerlo desaparecer a la brevedad posible.

Nuestros afanes colectivos, los nacidos en los pueblos mestizos, han tenido esa finalidad.

Hoy en día, si bien podemos decir que algo está cambiando en nuestras actitudes sociales respecto a la percepción de nuestra región en cuanto a su forestalidad, consideramos que estos cambios son demasiado lentos como para asegurar que habrá un cambio radical o significativo antes de que se haya destruido irremediablemente nuestro bosque.

Por esta razón es que debemos realizar intensos esfuerzos, desde las instituciones estratégicas socialmente, para acelerar esos cambios, antes de que sea demasiado tarde, pues los reportes de que disponemos en cuanto a afectación de nuestra riqueza forestal, en sus diversos aspectos, revelan graves problemas de depredación, sobre-explotación, contaminación, deforestación, erosión, extinción, etc., con sus respectivas consecuencias climáticas, edáficas, biológicas y socio-culturales.

Una de esas respuestas que podemos dar, y que de hecho ya venimos dando a esta amenaza regional, es el FESTIVAL DEL BOSQUE, felizmente asumido hoy por las instituciones educativas como una de las circunstancias más propicias para incentivar el conocimiento y el afecto por nuestro bosque por parte de nuestros estudiantes. Para que nuestros educando asuman a nuestro bosque como una opción valorativa consustancial a su amazoneidad.

Festival con cuya celebración debemos consolidar
la construcción de nuestro Proyecto Educativo Regional, el mismo que debe ser la expresión cabal y plena de una respuesta social inteligentemente forestal.

jueves, 4 de septiembre de 2008

IRAPAY


Gabel Daniel Sotil García

¡IRAPAY! ¡IRAPAY!

PALMERITA PRODIGIOSA

PALMERITA BONDADOSA

HIJA DEL VERDOR.

CRECES EN LOS BOSQUES

CON LLUVIAS Y CALOR

EMBELLECES LA MALEZA

CON PRÓDIGO PRIMOR.

TUS HOJAS GENEROSAS

SON REFUGIO PROTECTOR

EN HORAS TEMPESTUOSAS

EN HORAS DE SOPOR.

IRAPAY DE LA RESTINGA

IRAPAY DEL MATORRAL

PROTEGES MI PUEBLITO

Y ADORNAS MI TAMBITO.




domingo, 31 de agosto de 2008

MIS PENAS FORESTALES

I
¿Y dónde estarán las avecillas silvestres
Deleitosas y de mil colores?
¿Adónde habrán ido
Con sus trinos y cantares?

Ellas ya se fueron
Ya no están en la ciudad.
No supimos retenerlas
Y hoy su ausencia es un vacío
Que lacera nuestras almas.

¿Cómo decirles que regresen
Si ruidos y humos las ahuyentan?
¿Cómo van a retornar
Si los niños las agreden?

¿Cómo pedirles eso
Si hemos derribado sus árboles
En donde suelen anidar?

Hace tiempo que se fueron
Hace tiempo que no están
Hace falta su presencia
Y su canto forestal
Pues sus vuelos ondulantes
Que orlaban el espacio
Se hacen extrañar.


Digámosles que regresen
Supliquémosles que vuelvan
Su ausencia es un castigo
Que debemos terminar.

Enseñemos a los niños
Que no las hieran,
Que no las maten.
Que respeten sus nidos y sus crías
Y su derecho a subsistir.

Sembrémosles más árboles
Que protejan su vivir
Limpiemos nuestras calles
Y toda la ciudad.

Recién entonces volverán
Cantarán cada mañana
Y en cada atardecer
Nos darán sus melodías
Y también su amistad
II

¿Y los arroyos refrescantes?
¿Hacia qué extraños mundos corren hoy?
Pues sus aguas cristalinas
Que calmaban nuestra sed
Ya no fluyen como antaño
Asomándose a la vida
De lo profundo del matorral.

Sus cauces que eran firmes
Hoy lucen cenagosos
Sus bordes que eran fuertes
Hoy lucen derruidos
Y las flores que adornaban sus orillas
Marchitas claman su fluir.

Hoy no quedan manantiales
De rumoroso discurrir
Ni se oye en la floresta
El vuelo susurrante
De las aves que bebían
De sus aguas jugueteando
Con su imagen reflejada
En el fondo de cristal.

Mariposas, chinchilejos
Paucares y sui suis
Hoy miran asombrados
A los árboles caídos
Marchitarse lentamente
O arder entre sollozos
En humeante quirumal.

Es esta nuestra obra
De ceguera maquinal
Que destruye lentamente
La riqueza forestal.

III

¿Dónde están los árboles añosos
De verde fronda prodigiosa
Que adornaban orgullosos
El paisaje forestal?

¿Dónde están su sombra fresca,
Las voces cantarinas
Escondidas en el follaje
En horas de hermoso atardecer?

Hoy en trágicos silencios
De paisajes mustios
Por horrenda destrucción
Están siendo convertidos
Por ignorancia y ambición

IV

Las aguas límpidas y frescas
Que fluían lentamente
Por ríos y quebradas
Han perdido su color.

Antes eran vida
Hoy letal calamidad
Antes fecundas esperanzas
Hoy mortales asechanzas.

Las brisas refrescantes
Son fuentes de calor
Las lluvias anheladas
Causas de terrible destrucción

V

Entonces
¿Para qué la inteligencia
Si vamos a ceder
Al peor impulso destructor?

¿Para qué los sentimientos
Si no son para defender
Nuestro ambiente protector?

Es tiempo de aprender
Que nuestra insensatez
Sólo nos ha de traer
¡Más tragedia y sordidez!

Gabel Daniel Sotil García

sábado, 19 de julio de 2008

GESTIÓN AL FRENTE DEL MINISTERIO DEL AMBIENTE



Gabel D. Sotil García (*)

La creación del Ministerio del Ambiente, con haber sido necesaria, ha sido seriamente objetada desde diferentes ángulos. Por la abundancia y diversidad de los argumentos ya expuestos, válidos o no, considero reiterativo insistir en ellos, para cambiar de perspectiva y centrarme en la persona designada para desempeñar tan difícil cargo y la labor que tiene al frente, pues es una obligación moral que tenemos todos los peruanos coadyuvar a una gestión exitosa en un campo de tanta trascendencia para bien de todos.

En el Dr. Antonio Brack Egg ha recaído la responsabilidad de ponerse al frente de tan ciclópea tarea, pues en nuestro país y región el ambiente viene siendo maltratado de mil formas, cada una más destructiva que la otra. Es, precisamente, esta capacidad destructiva que hemos adquirido los peruanos en los últimos siglos de nuestra historia, muy a despecho de nuestras raíces culturales (amazónicas, andinas y costeñas), el factor de mayor importancia, a largo plazo, que debe ser priorizado por este novísimo Ministerio, pues, como bien sabemos, la actuación en nuestro entorno ambiental es el producto de una serie de factores condicionantes, entre los cuales, es la educación el más importante, pues la personas y los pueblos actuamos desde nuestra interioridad psicosocial, en consonancia con nuestros conocimientos, valores y actitudes conformantes de nuestra estructura mental.

Para mal nuestro, en nuestro país nunca dimos importancia a una educación que nos forme conocedores y respetuosos de nuestro maravilloso ambiente, dejando que prevalezcan intereses mercantiles respecto a nuestros ingentes recursos, que se encuentran sometidos a un proceso depredatorio cada vez más desastroso.

En lo que a nuestra región respecta, no hemos aprendido a percibirla como lo que es: un espacio esencialmente forestal, habitado milenariamente por poblaciones que manejan criterios muy propios, con enormes potencialidades ecológicas y socioculturales, diferentes al resto del país, por lo que requiere una política promotora especial, coherente con sus características.

Las consecuencias de dicha omisión las estamos pagando todos, personas y pueblos, que vemos que la sujeción a los intereses de las grandes empresas viene destruyendo nuestro bosque en todas sus manifestaciones.

Por todo ello es que damos la bienvenida a la creación del Ministerio del Ambiente, pues no es hora de hacer objeciones sino de contribuir a una gestión ambiental que, progresivamente, debe ir mejorando y cubriendo, por exigencias sociales, presiones internacionales, gravedad de los problemas, etc. ámbitos aún no incorporados por su ley de creación, pero que consideramos necesarios y vitales para la defensa de nuestro entorno ambiental. Pensemos que con este Ministerio estamos pagando una deuda social, secularmente acumulada.

Y, damos también, la bienvenida al Dr. Brack, pues conocemos de su sapiencia, dinamismo y compromiso con nuestro ambiente. Es él una de las pocas personas que ha expresado sus puntos de vista, críticas, reflexiones y sus propuestas a través de libros, artículos periodísticos, programas televisivos, etc. desde hace mucho tiempo, promoviendo una conciencia ambientalista, que progresivamente viene consolidándose en nuestro país y región. Sabemos que con el calor del clima amazónico en su sangre y los conocimientos que posee acerca de nuestro país en forma integral, sabrá orientarse hacia el logro de los propósitos de defensa de nuestro ambiente nacional y, en especial, selvático, respondiendo con altura y coherencia a las exigencias de sus responsabilidades, imprimiendo a su gestión los necesarios criterios de sustentabilidad.

Esperamos que en las esferas gubernamentales, dejando de lado mezquindades endémicas, se le brinde el apoyo que requieren las exigencias de las tareas, augurando, para nuestra región, una gestión concordante con la complejidad y urgencias de las agresiones que venimos infiriendo a nuestro ambiente y a la importancia que tiene la Amazonía en la dinámica social y político-ecológica mundial.

(*) Publicado en revista MI TIERRA AMAZÓNICA, N° 26, Iquitos, 15 -07 -08
FOTO J.C. BARTRA


domingo, 1 de junio de 2008

EL CONOCIMIENTO DE NUESTRA REGIÓN COMO BASE Y REQUISITO PARA PROMOVER SU DESARROLLO SOSTENIBLE


A PROPÓSITO DEL PLAN LECTOR
Gabel Daniel Sotil García

Un aspecto de suma trascendencia para los intereses del desarrollo sostenible de nuestra región, ideal cuya concreción debe merecer la máxima prioridad, está referido al tipo y calidad de conocimientos y actitudes de quienes vivimos en ella.

Ahora bien, dicho tipo y calidad se definen en dos escenarios fundamentales, de los que, en los actuales momentos, no escapamos la mayoría de personas: la sociedad en general y las instituciones educativas. Es en el marco de ambos escenarios que adquirimos los conocimientos y las informaciones que nos permiten acercarnos a la comprensión de nuestro mundo, las destrezas psicofísicas para actuar sobre dicha realidad respondiendo a sus retos y las actitudes y valores con los que definimos el sentido de nuestras percepciones y actuaciones. Es a partir de estas adquisiciones que construimos, en nuestro interior, los significados que tiene, para cada uno de nosotros, la realidad circundante.

Es decir, la calidad de actuación tanto individual como social en nuestro entorno ecológico y sociocultural, nuestro ambiente en suma, depende de la calidad de dicho equipamiento, el mismo que vamos conformando a lo largo de nuestra vida en las diversas circunstancias a las que nos enfrentamos en la dinámica social, sea en el proceso de socialización (educación informal), sea en el proceso educativo formal (el que se realiza en las instituciones educativas).

Evidentemente, ambos escenarios y procesos poseen su propia diversidad y riqueza, así como también ejercen sus propias influencias, positivas o negativas, en la definición de la personalidad de los miembros de la comunidad. Es decir, cada uno de ellos propicia determinados conocimientos, habilidades, destrezas, informaciones, actitudes, valores, etc., que cada individuo procesa de una manera peculiar para su actuación en el entorno social.

A estar por los efectos que individual y colectivamente venimos causando en este grandioso escenario existencial que es la Selva para nosotros, podemos afirmar que no estamos equipados convenientemente para desarrollar una dinámica social positiva respecto a su conservación, al mantenimiento de sus potencialidades, a la defensa de sus intereses, para que siga siendo una región forestal generadora de diversidad biológica, social, cultural.

La actuación destructiva de los últimos siglos, desplegada por quienes pertenecemos a la cultura mestiza, en toda su diversidad, evidencia que lo que hemos aprendido de ella no es lo que deberíamos haber aprendido; que lo que sabemos de ella, en toda su complejidad, no corresponde a su realidad.

Más aún hoy, en que nos es indispensable pensar nuestro futuro colectivamente (no por unos cuantos) y diseñar nuestro desarrollo para beneficio de todos los pueblos y personas que habitamos esta región (no para unos cuantos), nos encontramos con que carecemos de los conocimientos básicos, de los valores y actitudes indispensables, de las destrezas intelectuales apropiadas para abordar tan trascendente tarea social.

En verdad, aprendemos mucho en las instituciones educativas, sabemos bastante, casi enciclopédicamente; pero, lo que hemos aprendido y sabemos no nos es útil, en estas circunstancias, para pensar y pensarnos de manera distinta, único camino para superar nuestra pobreza, nuestro subdesarrollo, los graves problemas que nos afectan socialmente, ambientalmente y culturalmente. Y es que casi todo lo que hemos aprendido y venimos aprendiendo no tiene como referente a nuestra realidad; con ello, no nos capacitamos ni para conocerla y menos para transformarla constructivamente.

Entonces, es hoy cuando debemos, en actitud de gran valor autocrítico, dedicarnos a conocer en profundidad y certeramente, a este hermoso escenario para aprender a quererlo, a defenderlo de las insanas agresiones de que es objeto de las cuales nosotros mismos seremos víctimas. Para que seamos capaces de tomar las decisiones pertinentes, en su beneficio.

Y, para ello, tanto las autoridades como el magisterio regional, debemos hacer todos los esfuerzos que sean necesarios para formar a las nuevas generaciones con dichos fines, aprovechando la disposición dada por el Ministerio de Educación, que es el Plan Lector, en cuyo marco el Gobierno Regional, los Gobiernos Locales y las diversas instituciones comprometidas con la defensa de nuestra región (en lo ambiental, en lo cultural, en lo educacional, en lo social, en lo político, etc.) deberían posibilitar la elaboración, impresión y distribución del material bibliográfico cuyo contenido se refiera a nuestra realidad, en sus diversos aspectos.

Hasta el momento, el Ministerio de Educación viene elaborando y distribuyendo, excluyentemente, un material que responde a su visión homogeneizadora a nivel nacional (el mismo material para todos), en el cual las referencias a nuestra región son escasas o tergiversadas, que no permiten que los educandos de todo el país, y menos los de nuestra región, tengan apropiados conocimientos, en calidad y diversidad, y desarrollen actitudes positivas respecto a la Amazonía.

Ello a pesar de que en nuestra propia región hay ya una vasta producción bibliográfica, tanto científica como literaria, referida a ella en sus diversos aspectos que es minusvalorada por dicho Ministerio, y que, adecuadamente procesada, muy podría responder a las exigencias pedagógicas para formar de manera cualitativamente distinta a nuestras nuevas generaciones.

Desde estas páginas hago una ferviente invocación para que dichas autoridades expresen, más allá de las declaraciones retóricas, su compromiso con nuestra región, destinando recursos financieros en concordancia con la trascendencia de la obra, pues de ella dependerá, a largo plazo, que los proyectos de desarrollo alcancen sus objetivos, pues la calidad de acción de las personas y pueblos es una consecuencia directa de su educación.

No olvidemos que la defensa de nuestra región es una opción que tomamos libremente, opción que en las instituciones educativas debería ser predominante, tanto en docentes como en directivos.


lunes, 26 de mayo de 2008

LA EDUCACIÓN INICIAL EN NUESTRA REGIÓN


25 DE MAYO: DIA DE LA EDUCACIÓN INICIAL
Gabel Daniel Sotil García
Cada 25 de mayo, conmemorando la creación del Primer Jardín de la Infancia en dicha fecha del año 1931, se celebra el DÍA DE LA EDUCACIÓN INICIAL, para consolidar la presencia de este nivel educativo en el sistema de la educación peruana, que fuera incorporado gracias a los esfuerzos y convicciones de las hermanas Emilia y Victoria Barcia Boniffatti, en cuyo honor se ha nominado el principal centro de educación inicial de nuestra ciudad.

La justificación de este nivel se encuentra en los hallazgos científicos que se vienen haciendo y que demuestran la trascendente importancia que tienen los primeros tiempos y las primeras experiencias en la conformación de la personalidad de todos los seres humanos, edad en la que debe haber una intervención educativa altamente especializada para que las influencias que se ejerzan sobre el niño y niña, sean constructivas en el sentido de tener un efecto estimulante en sus potencialidades psicológicas y biológicas.

Es decir que, cuanto más temprano se haga presente la acción formativa especializada, mayores posibilidades existen de conformar niños y niñas con personalidades pletóricas de posibilidades de desarrollar una vida de calidad para sí mismos y para su sociedad, con trascendencia para la dinámica de la colectividad.

Es esto lo que hace que la EDUCACIÓN INICIAL merezca una atención especial en cuanto a profesoras, locales, equipamiento que, infelizmente, no es lo que se viene observando, pues el segmento etario de 0 a 2 años sigue en manos de las denominadas promotoras comunales, cuyos conocimientos y actitudes, por más buena voluntad que tengan, no son los requeridos para cumplir tan delicada e importante labor, afectando de muy diversas maneras la conformación de la personalidad de niños y niñas, no siempre de forma positiva. A ello se agrega la carencia casi absoluta de material, ambientes y condiciones adecuadas para ejercer su labor en los llamados programas no escolarizados, en sus diversas modalidades.

El otro segmento etario, que cae bajo la acción de este nivel, el de 3 a 5 años, no alcanza cuantitativamente a cubrir ni el 50 % de las verdaderas necesidades, siendo este el nivel con menor cobertura, pues en el área rural es casi inexistente. Su equipamiento e infraestructura vienen adoleciendo de muy graves deficiencias, evidenciando que aún no hemos tomado conciencia de su trascendencia, pues nuestras autoridades prefieren destinar los dineros del Estado a otros rubros de menor significado social.

Sin embargo, el personal responsable en las instituciones educativas, generalmente femenino, abriga férreas esperanzas de que algún día se le dé el merecido reconocimiento que le venimos adeudando.

Mientras tanto, niños, niñas, padres, madres, profesoras y auxiliares hacen todos los esfuerzos para decirle a la colectividad que, aún con grandes carencias, su alegría de celebrar esta fecha no tiene límites y la muestran en ceremonias tanto internas como en pasacalles, en cuyas pancartas nos hacen recordar que ser niños no es un accidente de nuestras vidas, sino una etapa de la mayor trascendencia, del ejercicio pleno, sincero, alegre y tierno de nuestra humanidad.


viernes, 23 de mayo de 2008

EDUCACIÓN INTERCULTURAL: PARA EL CONOCIMIENTO Y RESPETO ENTRE CULTURAS

GABEL DANIEL SOTIL GARCÍA

Nuestro país tiene el privilegio de ser pluricultural. Lo cual quiere decir, sencilla y llanamente que, en el ámbito territorial de nuestro país, existen diversas culturas. Que cada una de ellas es un mundo diferente, peculiar, pero no opuesto o contradictorio, respecto de las otras culturas. Que cada una de ellas ha construido su propia manera de hacer su vida, y que, por lo tanto, las personas que las conforman tienen sus propias alegrías y, también, sus propias maneras de alegrarse; sus propias tristezas y, también, sus propias maneras de expresar esas tristezas; sus propios sueños…; en fin, todo cuanto un Pueblo y una persona pueden tener de peculiar, dentro de las posibilidades de variación de la esencia humana.

Por ello es que constituimos, como país, una muestra evidente de cuan diversos podemos ser los hombres y mujeres, a causa de nuestras culturas, siendo esencialmente humanos. Tiene la especie humana en nosotros una muestra de cuan variadas pueden ser sus manifestaciones concretas en los espacios de este hermoso planeta. Constituimos una evidencia contundente de su vocación natural: la diversidad cultural.

Por cierto que, en lo que atañe a nuestro país, este camino hacia la diversidad cultural se inició hace muchos miles de años. Los estudios científicos sólo han permitido tener aproximaciones a esta cantidad de años. Quince mil, veinte mil o treinta mil años atrás, por la confluencia de diversos factores, los grupos humanos que sucesiva o simultáneamente se asentaron en estas latitudes de lo que hoy es nuestro territorio nacional, iniciaron la construcción de su propia manera de ser pueblos y personas.

Durante ese largo lapso, en conjunto desarrollaron una dinámica propia de interrelaciones e interinfluencias en diversos aspectos de su vida. Intercambios religiosos, lingüísticos, comerciales, artísticos, etc. y… enfrentamientos en defensa de lo que ellos consideraron que debería defenderse, de acuerdo a su propia escala de valores.

Este panorama de relaciones entre las culturas de este país, por razones históricas, se alteró hace cinco siglos.

Intereses propios de una cultura que irrumpe en un panorama ajeno, rompen el equilibrio y dan inicio a nuevas formas de relación entre una y otra cultura, alterando los patrones tradicionales de interrelaciones e intercambio cultural.

Con la irrupción de la cultura europea occidental, aparecen la jerarquización en las relaciones entre las culturas, y la discriminación de las personas por causa de su origen o extracción cultural. Esta cultura se auto percibe como superior a las otras y las miradas despectivas empiezan a herir al otro que no es y por no ser de esta cultura.

Se hacen presentes el hegemonismo político y la exclusión en el disfrute del poder. Y, en concordancia con los intereses de perpetuación de esta situación, la sociedad toda es organizada para que la propicie y asegure. Se genera una atmósfera psicológica y espiritual, que nutrirá y asegurará las relaciones discriminantes y violentistas que hoy signan y cruzan todo el espectro de nuestra dinámica socio-cultural.

En esta atmósfera de etnocentrismo generalizado, a la educación, conjuntamente con otros agentes sociales, se le encarga el rol difusor de los mensajes que constituirán la argamasa que dará solidez y perdurabilidad a esta situación de incomunicación y falta de respeto entre las
culturas de nuestro país.

Es a partir de allí que aprendemos a ver a nuestra diversidad cultural y lingüística como un problema. Es desde esta perspectiva que la homogeneización cultural en nuestro país es buscada como ideal social tratando de hacer desaparecer a las culturas nativas mediante el proceso de mestizaje. La unidad lingüística, la unidad religiosa, la unidad artística, etc., es decir, la unidad cultural, son ideales que encubren el propósito homogeneizador partiendo de la premisa de que nuestro gran problema es la diversidad cultural y, por lo tanto, no será posible que logremos nuestro desarrollo nacional mientras exista esta diversidad.

El cholo, el indio pasaron, entonces, a ser los símbolos representativos de lo que no debería seguir existiendo en nuestro país. De lo que tenía que desaparecer para que no haya frenos para nuestro desarrollo. Mientras ellos no se civilizaran, es decir, mientras ellos no dejaran de ser como eran, seguiríamos siendo presas del subdesarrollo.

Es decir, racionalización del racismo. Encubrimiento del más férreo e inicuo etnocentrismo instaurado en nuestro Perú.

Felizmente, las cosas han comenzado a cambiar para bien. Desde hace algunos años, estos paradigmas conceptuales han comenzado a desmoronarse y una distinta atmósfera axiológica empieza a regir las relaciones entre culturas, entre Pueblos, con formas de ser distintas, aun cuando subsiste ese marco de férrea jerarquización e imposición de una cultura sobre las demás, fundamentado en el tejido conceptual de la globalización que se pretende justificadora de los nuevos hegemonismos mundiales y encubridora de los nuevos imperialismos.

Este germen de replanteamiento de las relaciones entre los Pueblos que se da hoy, es el fruto de la acción y reflexión tanto de los mismos pueblos, víctimas seculares de la discriminación y la jerarquización, como de instituciones y personas procedentes de los pueblos dominantes, quienes han tomado conciencia de la necesidad de una nueva ética relacional entre culturas, como requisito indispensable para construir una sociedad auténticamente democrática, regida por los principios de paz y equidad, no sólo entre las personas sino entre las culturas que conforman nuestro país, ahora considerado multinacional.

Y aquí es en donde, nuevamente, aparece la educación como el instrumento más idóneo para cumplir esta difícil pero necesaria misión ético-social. Esa educación que en un momento histórico le encargamos la ingrata tarea de ser instrumento de imposición cultural, de difundir una ideología encubridora de los intereses de la clase dominante; esa misma educación instrumentada para la fracturación cultural, etc. es a ella a la que tenemos que recurrir, replanteándola, por cierto, para que cumpla un nuevo rol, una función que hasta hoy no le habíamos encargado.

Es en la educación, este instrumento maravilloso, en donde volvemos a poner nuestros ojos para encargarle, optimistamente, este rol de generar la atmósfera psicológico-espiritual dentro de la cual deben germinar y hacerse realidades nuevos ideales de relaciones armónicas entre las culturas de nuestro rico país, nuevos valores de respeto mutuo, nuevos mecanismos de disfrute del poder, y cuanto sea necesario para aprender a ver a nuestra diversidad cultural no como un problema, sino como la llave de nuestro desarrollo armónico, sin exclusiones, sin protagonismos excluyentes, sin mezquindades raciales, sociales, culturales, etc.

Es a ésta a la que llamamos EDUCACIÓN INTERCULTURAL, una educación para establecer lazos de comunicación entre las culturas que conformamos nuestro país, en un marco de mutuo respeto por la propia manera de ser de cada una.