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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

jueves, 17 de octubre de 2013

TRASCENDENCIA DEL SER MAESTRO


Prof. Gabel Daniel Sotil García

Q

uienes decidimos ser MAESTROS, asumimos, entre otras, una muy seria y trascendente responsabilidad con nuestra REGIÓN AMAZÓNICA: entregarnos a su conocimiento, comprensión  y defensa de sus intereses.

Una región tan heterogénea como la nuestra requiere de
capacidades y conocimientos que posibiliten tomar
decisiones coherentes con dicha condición.
Ser MAESTRO en esta región  significa promover su  más amplio y profundo conocimiento histórico y actual para conocer tanto sus características sustantivas como las causas que les dieron origen. Pero, también, luchar por sus intereses más trascendentales vista ella como una unidad heterogénea, muy diversa, en lo ecológico y socio-cultural. Intereses, éstos, que deben superponerse  a aquellos intereses de grupos, clases sociales, partidos políticos, confesiones religiosas, instituciones de diversa índole, etc., que son los que hoy en día, infelizmente, sirven de referentes para tomar decisiones políticas respecto a nuestra región.

En consecuencia, tanto quienes hoy somos MAESTROS como quienes lo serán, tenemos el deber moral de CONOCERLA.

Querer conocer hoy a nuestra selva implica una doble tarea: la de despojarnos de la pesada carga de prejuicios que ha dejado en nosotros la información fragmentada, incoherente, parcializada y superficial recibida a través de la educación oficial durante nuestra formación en los niveles anteriores (inicial, primaria y secundaria), así como también la de aproximarnos a su realidad haciendo nuestra, mediante la observación y la lectura, la variada e ingente información  científica que se viene recogiendo por el esfuerzo tesonero  de muchos investigadores e instituciones, de sus diversos aspectos.

La primera tarea, por cierto,  requiere de un gran esfuerzo,  autocrítica, reflexión y valentía para aceptar  que, en verdad, la que tenemos de nuestra región es una IMAGEN IDEOLÓGICA mas no una IMAGEN REAL; es decir, que ella es el producto de lo que nos han hecho creer que la Amazonía es, pero no de un contacto objetivo, cierto, racional, científico.

Si los actuales Maestros hurgamos en nuestra interioridad psíquica las imágenes mentales que tenemos relativas a nuestra Selva, de seguro que encontramos un variado y sólido espectro de prejuicios respecto a las culturas indígenas, los idiomas nativos, el bosque, nuestra historia, nuestro rol social, la función de la escuela, nuestra ubicación en el contexto nacional, nuestros recursos naturales, etc.

Parte de nuestra labor tiene que ser la de fortalecer
los lazos afectivos del educando con su entorno
Y son esos prejuicios los que, de una u otra manera, son inducidos en la mente de nuestros alumnos en nuestra labor pedagógica cotidiana, los mismos que condicionarán su actuación social, si antes no son destruidos.

Víctimas de una educación instrumentalizada para el engaño acerca de nuestra región, terminamos engañando a los niños, nuestros educandos. Cerramos así el círculo vicioso que mantiene nuestra actual situación de pobreza social, de subdesarrollo a pesar de tener tanta riqueza natural.

Por lo tanto, es necesario que hagamos el esfuerzo de hacer conscientes tales prejuicios que, actuando desde nuestra interioridad más profunda en cada uno de nosotros, condicionan muchas de nuestras decisiones que, como Maestros y Maestras, tenemos que tomar al momento de nuestro trabajo curricular. Si no los sacamos a la luz de nuestra crítica, seguirán determinando o condicionando nuestro comportamiento personal y profesional.

Este esfuerzo tiene que ser complementado con una búsqueda y apertura hacia la variada información científica. Para ello se necesita mucha modestia. El reconocer nuestras tremendas limitaciones. El aceptar que realmente no conocemos, en los niveles requeridos para una auténtica y pertinente labor docente, a nuestra propia región. Que se nos escapa su realidad histórica. Que somos ajenos a su realidad actual, aun viviendo en ella. Que nos es una gran desconocida.

Pero creemos que no basta con conocer a nuestra selva. Un MAESTRO tiene que ir más allá de la satisfacción de sus meras exigencias intelectuales. Tiene que asumir compromisos con ella. Un MAESTRO no debe ser un profesional frio y egoísta.  Debe, al contrario, ser un profesional entregado a la causa de la defensa de nuestra Amazonía. Con ardor, con convicción. Con amor a esta región  hermosa y rica. Hermosura y riqueza que debemos conservar entregándonos a su defensa.

Los intereses supremos de nuestra región tienen que ser reconocidos en: su patrimonio cultural y lingüístico, su grandioso potencial humano, su riqueza y variedad  ecológica y paisajística, su personalidad histórico-cultural y su descolonización.

Es al servicio de ellos que debemos poner nuestros esfuerzos como MAESTROS, orientando nuestra labor formativa a inducir en nuestra niñez y juventud, la toma de conciencia de ellos y la responsabilidad que tienen en que tales intereses sean los vectores de su propia vida.

Pero esto no será posible si nosotros, Maestros hoy, no damos ejemplo vivencial de nuestra entrega a tales intereses supremos.

La formación de los educandos debe hacerse teniendo en
cuenta los intereses del desarrollo de su personalidad
tanto como los de nuestra región.
Un MAESTRO tiene que luchar por causas trascendentes. Por causas que orienten su actuación en el tiempo y el espacio en que cumple su labor con sus educandos.

Nuestra labor en el aula, en el centro educativo, tiene que estar condicionada por tales causas. Tiene que ser hecha de cara a tales causas. La trascendencia tiene que signar nuestra labor cotidiana de orientación, de estimulación a nuestros educandos.


Si hemos decidido ser MAESTROS, pues seámoslo sirviendo a nuestra Región.  

 

 

viernes, 4 de octubre de 2013

SAY NO TO OIL IN THE AMAZON/ NO AL PETRÓLEO EN EL NANAY”


AVAAZ INICIÓ CAMPAÑA PARA DEFENDER EL NANAY


Un tramo del hermoso río Nanay
Foto: J. Álvarez A.
Iquitos, miércoles 3 de octubre de 2013.- La red de activismo más grande y poderosa del mundo ha iniciado una campaña para defender al Nanay de las actividades de hidrocarburos.

AVAAZ tiene como objetivo movilizar a los ciudadanos del mundo para cerrar la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría de la gente quiere. Esta organización trabaja en todo el planeta, tiene sedes diseminadas en numerosas ciudades, utiliza 16 idiomas y cuenta con más de veinte millones de miembros a nivel mundial.[

Uno de los numerosos caseríos en la ribera del río Nanay.
Comunidad Angusilla
Esta red de activismo ha recogido la solicitud de una ciudadana del Nanay, la Sra. Lidia Vargas Doñe y del Comité de Defensa del Agua de Iquitos para proteger una de las cuencas más biodiversa y vulnerable de la Amazonía peruana, afluente del Rio Amazonas y de una extraordinaria importancia económica para la ciudad de Iquitos.

Además, esta cuenca proporciona el 90% del agua potable a Iquitos, una ciudad de medio millón de personas y la más importante de la Amazonía peruana. Proteger esta cuenca es de interés público, para garantizar el derecho humano al agua y a un medio ambiente adecuado para la vida.

Esplendoroso paisaje en la cuenca del río Nanay.
Foto: J. Álvarez A.
El objetivo de esta campaña es llamar la atención del Gobierno Peruano respecto a las actividades de hidrocarburos desarrolladas en los Lotes 123 y 129, ambos ubicados en cabeceras de cuenca y lugares altamente sensibles, por lo que varias instituciones públicas y privadas, incluido el Gobierno Regional de Loreto, se han pronunciado sobre la necesidad de su intangibilidad.
Esta petición busca que los ciudadanos del todo el mundo se unan a la protesta y digan “NO al petróleo en el Nanay”


Se puede firmar esta petición a través de la página web de AVAAZ, accediendo al siguiente link: 


Agradecemos su difusión

Mayor información:

Jose Manuyama
Vocero del Comité de Defensa del Agua
manuyamaahuite@yahoo.com

Amanda Garrat
Alianza Arkana
amandag@alianzaarkana.org



domingo, 29 de septiembre de 2013

CREACIÓN DE UN CENTRO DE PRODUCCIÓN DE PROPUESTAS EDUCACIONALES

Prof. Gabel Daniel Sotil García
Estimular el procesamiento de las experiencias
de cada docente es fundamental para
la elaboración de propuestas. 

 Mientras el Ministerio de Educación (MINEDU) no reciba propuestas de proyectos educacionales elaborados para responder a nuestra realidad amazónica, no nos quedará sino que acatar o cumplir sus decisiones. Si desde Loreto, que bien sabemos tiene una realidad particular dentro de nuestro país, no hacemos llegar con la debida fundamentación, propuestas pensadas desde dicha particularidad, nos va a ser imposible contribuir con la mejora de la calidad en función a nuestras características y necesidades, teniendo que atenernos a las respuestas que elabore el ministerio desde su particular punto de vista, como lo viene haciendo hasta ahora.  

El MINEDU acaba de informar que habrá un incremento presupuestario para el ejercicio fiscal 2014. Que dichos fondos serán destinados a “entrega de materiales educativos, programas de especialización docente y evaluación a los profesores” (www.educaciónenred.com, 10-09-13).

La elaboración de proyectos educativos regionales exige
el conocimiento integral del niño amazónico. 
Es decir, ya estableció las prioridades en la dinámica educativa nacional, incluyendo, por cierto, a nuestra región; en consecuencia, el próximo año seguiremos recibiendo el material educativo diseñado y elaborado por especialistas y empresas que designe. Sin embargo, conociendo el tipo de material que remite a las regiones, no esperamos mayores cambios en cuanto a las impertinencias del mismo. Las bibliotecas de las instituciones educativas de nuestra ciudad están pletóricas de libros y material informativo con muy poca funcionalidad con los objetivos educacionales que establecen los docentes en cada una de ellas.

¿No sería mejor que la Dirección Regional de Educación de Loreto –DREL, llamara a concurso para conocer propuestas elaboradas por los mismos profesores en los distintos niveles educativos? Así, a la vez que se incentiva la creatividad de los docentes de nuestra región, consolidamos el proceso de regionalización curricular. De otro modo, nunca podremos romper la dependencia pedagógica de la que somos víctimas.

Para el logro de este propósito, se requiere de un cambio de actitud respecto a la conducción de la educación regional. Cambio que podría expresarse en la creación de un CENTRO DE PROPUESTAS EDUCACIONALES, dependiente de la misma DREL, cuya misión sería incentivar, recopilar, procesar y elaborar propuestas educacionales en los diversos aspectos que comprende el accionar educativo en nuestra región. Sería una dependencia con autonomía para trabajar propuestas enriquecedoras de la dinámica pedagógica amazónica.
Tenemos que hacer esfuerzos para interpretar la realidad
sociocultural y psicológica que nos caracteriza como región.

Comprendo que esta idea no será del agrado del MINEDU, pues por “tradición” centralista, esta prerrogativa ha sido suya en forma excluyente; pero, viendo los resultados en nuestra educación regional (hoy que tanto se habla de proyecto por resultados), tenemos que reclamar el derecho que nos asiste de elaborar nuestro propio material educativo y aprender a administrar nuestra propia educación.

Con la creación de este CENTRO, a cargo de profesionales de la educación de la más alta calificación, ajenos a las manipulaciones políticas y con un alto sentido de responsabilidad con la calidad educativa, empezaríamos a concretar el camino de nuestra autonomía decisional en este campo, por cierto que con la necesaria coordinación con el ente rector nacional que, hasta el momento, no demuestra un real interés en la diversificación curricular y la incentivación de la creación de respuestas educacionales pertinentes a nuestra heterogeneidad nacional.

En lo referente a la especialización docente, a la que destinará parte de los fondos de incremento presupuestario del próximo año, sería bueno que la DREL elabore un diagnóstico de necesidades en función a nuestras prioridades regionales, no las que el ministerio decida, pues ya demostró con programas como PRONAFCAP que la homogeneización en acciones de capacitación, no es la mejor respuesta que podemos dar. En el caso de nuestra región considero necesario profundizar el conocimiento del magisterio en la realidad regional en sus aspectos histórico y actual en toda su riqueza, con miras a sentar bases para una urgente diversificación. Igualmente es de la mayor urgencia la especialización  en el campo de la educación rural, de frontera e intercultural.
El auto e interaprendizaje de los docentes es requisito
para la elaboraciòn de proyectos educativos con pertinencia
educacional.

La educación en proyectos productivos que posibilite el pleno uso de nuestros recursos edáficos, acuícolas, agroforestales, etc., es de la mayor urgencia para revertir el extractivismo mercantilista, depredador de nuestros recursos. Así le daríamos a la educación el verdadero significado de instrumento para nuestro desarrollo regional.

En fin, lo expuesto no tiene sino la sana intención de superar aquel dicho: “Si siempre hacemos lo mismo y de la misma forma, obtendremos los mismos resultados”. (*)

(*) Art. publicado en KANATARI, 29-09-13, www.ceta.org.pe/kanatari



CUMBRE REGIONAL POR LA DEFENSA DE LA AMAZONÍA

DECLARACIÓN DE IQUITOS

Los que suscribimos la presente declaración:
Integrantes de organizaciones sociales, comunidades, pueblos indígenas, estudiantes, vecinos de barrios populares, profesionales, representantes de gobiernos locales, congresista de la república, en nuestra condición de ciudadanos y ciudadanas peruanos, reunidos en la ciudad de Iquitos, Loreto;
Al culminar este evento, y luego de una reflexión intensa, problematizadora  y propositiva respecto de los desafíos profundos de la defensa y la afirmación de la vida en la Amazonía;
Queremos compartir nuestro diálogo con el conjunto de pueblos, comunidades e instituciones públicas del país y del mundo, en los términos siguientes:
MOTIVADOS y animados por la pasión y convicción de afirmar la Mega Biodiversidad de la Amazonía y preservarla como riqueza, invalorable desde un punto de vista economicista y mercantil, para nuestros pueblos y la humanidad entera.
PREOCUPADOS e INDIGNADOS por la persistencia y extensión de actividades que producen graves impactos negativos sobre la naturaleza y los pueblos. Actividades tales como la proliferación descontrolada e invasiva de la industria petrolera, los megaproyectos hidroeléctricos, los monocultivos como la palma aceitera, etc. Todos ellos contaminando y usando de modo excluyente y privatizador: el aire, la tierra, el agua, los bosques, etc.
MÁS INDIGNADOS AUN:
Cuando estas actividades se pretenden legitimar mediante normas y procedimientos altamente cuestionables, como los Estudios de Impacto Ambiental incompletos, parcializados y poco transparentes. 
Cuando comprobamos que la institucionalidad estatal que debiera garantizar los derechos de las personas y comunidades opera negligente y/o dolosamente amparados en sistemas deliberadamente débiles y faltos de recursos.
Cuando observamos que los promotores del modelo actual extractivista y primario exportador como las grandes empresas petroleras y minera, ejercen inaceptables prácticas de apropiación de espacios públicos y territorios de pueblos indígenas y originarios, presión y divisionismo de las organizaciones sociales, etc.
Cuando apreciamos que sectores crecientes de comunidades y poblaciones sufren enfermedades provocadas por la presencia de las industrias extractivas. Peor aún, cuando todo esto ocurre bajo decisiones tomadas por funcionarios del Estado, políticos y gobernantes que desprecian la participación de las poblaciones y sus derechos a tomar decisiones sobre medidas que afectan sus vidas. El ejercicio de la consulta previa y otros derechos de los pueblos y comunidades constituyen un desafío y una lucha frente a autoridades y poderes facticos que la obstruyen.
SOMOS CONSCIENTES que salvar la Amazonía nos exige superar el actual modelo de desarrollo entendido solo como crecimiento económico dependiente del extractivismo. Superarlo por considerarlo incompatible con la afirmación de la vida. Es inaceptable que el 45% del territorio nacional esté concesionado para actividades extractivas y el 50% del territorio de las comunidades de Loreto se encuentre en esta misma condición. Las promesas del desarrollo “economicista” y “extractivista”  de más de 40 años de actividad petrolera en la Amazonía contrastan con la situación de contaminación grave ambiental y el sufrimiento que la imposición del modelo genera en peruanos y peruanos asesinados, criminalizados y perseguidos por defender su derecho a vivir según sus sueños y proyectos de vida autónomos.
CONSCIENTES y COMPROMETIDOS con la importancia de unir fuerzas entre la diversidad de sectores y sujetos de las ciudades, del campo y de los pueblos indígenas para construir formas de vida alternativas amigables con nuestra madre tierra, profundamente interculturales y participativas, desplegando nuestra creatividad y recuperando los saberes y conocimientos de nuestros pueblos.  
DECLARAMOS NUESTRA VOLUNTAD de luchar e impulsar procesos y esfuerzos que permitan recuperar nuestro derecho al buen vivir y ser sujetos de derechos. Entre estos procesos fundamentales se encuentran:
a) Impulsar y enriquecer las experiencias y formas de vida alternativas al extractivismo en las ciudades y en las comunidades. Las formas de vida comunitaria, las actividades basadas en el respeto de la biodiversidad como eje del buen vivir, las prácticas culturales e interculturales autónomas de la mercantilización y de la dictadura de los ciclos compulsivos de consumir y producir propios del modelo hegemónico actual.   
b) Reforzar las capacidades y la autonomía de pueblos y comunidades para defender su territorio. Las experiencias de monitoreo ambiental independiente son fundamentales. Su reconocimiento e institucionalización sin perder su autonomía se convierte en una tarea principal.
c) Apoyar los esfuerzos para impulsar procesos de Ordenamiento Territorial participativo de modo tal que queden claramente establecidos con aprobación de las comunidades, los usos posibles y limitaciones para las actividades económicas y productivas.
d) Afirmar las experiencias de reivindicación del territorio integral. Reconocimiento del territorio de las comunidades.
e) Ejercicio del derecho a la consulta previa libre e informada con las garantías necesarias para su realización evitando toda clase de manipulación y remediando pasivos dejados por las empresas extractivas incluidas las del estado peruano. Esto incluye la participación en las comisiones de concesiones ofrecidas por el Estado a las industrias extractivas, y los comités de vigilancia. Asegurando la participación de representantes de la región Loreto.  
f) Exigir  la exclusión de la cuenca del Nanay y de las cabeceras  de cuencas de Loreto de cualquier proceso extractivo que pueda vulnerar la calidad de sus aguas y medio ambiente. Cabeceras de cuencas de Loreto libres del extractivismo. Por eso decimos: ¡Paremos ya la destrucción de la amazonia! 
g) Garantías para todos los peruanos y peruanos a ejercer su legítimo derecho a la defensa de y autodeterminación. Respeto a las libertades ciudadanas de opinión, de organización autónoma y de movilización pacífica y democrática. Fin de la política de criminalización de la justa protesta social.
h) Impulsar procesos de sensibilización, comunicación y educación social y ambiental para compartir nuestro mensaje a los más amplios sectores del país.
Este es momento de la mayor unidad de nuestros pueblos. Estamos aquí para comprometernos para afirmar la vida. Este evento es un hito. Retomamos un camino y vamos juntos. Unidad amplia y fraterna desde las bases de las organizaciones y movimientos sociales. Transformando estilos de participación social y política. Viviendo en cada organización y cada pueblo lo que planteamos para la región y el Perú.
Otra amazonía es posible, otro Perú es posible, otro mundo es posible.
Iquitos 25 de Septiembre del 2013

 MANIFESTACIONES DE LA TRAGEDIA DESTRUCTIVA DE LA QUE ES OBJETO NUESTRA AMAZONÍA


Deforestación para cultivo de palma aceitera en
Shanusi

Deforestaciòn en Tamshiyacu, Iquitos.

Destrozo ambiental para extracción de oro, Madre de Dios.

Contaminación de ríos y cochas por desechos urbanos.

jueves, 26 de septiembre de 2013

UNAP: NECESIDAD DE PRONUNCIARNOS

 Gabel Daniel Sotil García

Frontis del antiguo local de la UNAP, plaza "Serafín Filomeno",
Iquitos.

Una de las premisas que fundamentan la existencia de nuestra universidad es su necesario involucramiento, no adhesivo sino comprometido, en la dinámica de su entorno, en este caso, nuestra Amazonía, pues, si hay una institución, entre otras, con mayores compromisos con los intereses regionales, somos nosotros, la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, pues contamos en nuestro seno, con profesionales de las más altas calificaciones y, por ende, con idoneidad, para conocer y sentir en lo más profundo de su ser, las gravísimas agresiones de las que viene siendo objeto nuestra región por parte de una diversa gama de agentes que han asumido a la Amazonía como botín para satisfacer sus intereses, sin importarles sus consecuencias destructivas.  

Si bien es verdad que por políticas estatales e iniciativas particulares, unas individuales, otras institucionales, nuestra región siempre sufrió el embate depredante de muy diversos agentes, para aprovecharse a cualquier costo de sus riquezas físicogeográficas, ecobiològicas, socioculturales y espirituales, en los actuales momentos de exacerbación de estas acciones se hace incomprensible que una institución que representa el súmmum  intelectual en cuanto a conocimiento y lucidez de sus miembros, permanezca en silencio, indiferente y distante de la tragedia que vienen viviendo los pueblos que han hecho de nuestro maravilloso bosque su tradicional referente de vida individual y social, de la manera más integral que pudiera concebirse.

¿Cuándo esperamos pronunciarnos como corresponde a nuestros deberes y responsabilidades sociales? ¿Cuando ya no haya bosque que talar, cuando el mercurio haya contaminado todos nuestros ríos, cuando las petroleras hayan envenenado ríos y cochas, cuando los buscadores de oro hayan dragado todos los lechos de ríos y quebradas, cuando la siembra de cocales haya devastado nuestra floresta, cuando los sembríos de palma aceitera hayan transformado en desierto nuestro llano amazónico, cuando hayamos alterado todos los hábitats de la prodigiosa biodiversidad que poseemos, cuando a todos los pueblos indígenas se les haya arrebatado sus tierras, cuando nuestros ríos estén colmatados por la erosión, cuando los pueblos indígenas hayan sufrido el total arrebato de sus territorios?

¿No contamos, acaso, con profesionales con idoneidad analítica e interpretativa de nuestra realidad para que nos ilustren de la gravedad de la situación? ¿Esperamos, acaso, pronunciarnos cuando ya no haya remedio para nada?

¿Qué dicen nuestros profesionales biólogos, agrónomos, forestales, abogados, enfermeros, médicos, químicos, docentes, etc.,  sin y con maestría y doctorado? ¿O es que nos hemos insensibilizado ante la tragedia regional? La búsqueda de nuestra acreditación académica no puede ser ajena al logro previo de nuestra acreditación social. Si la colectividad a quien pretendemos servir no se siente interpretada en sus problemas por la universidad cuyo funcionamiento logró con luchas generacionales, careceremos del sustento moral y fáctico para pretender actuar en nombre de ella.
Ámbito de  acción de la UNAP.

Somos nosotros, por nuestras propias características, quienes estamos obligados moralmente a generar corrientes de opinión, actitudes, valores a partir de las expresiones de un pensamiento crítico y colectivo nacido en nuestra interioridad institucional. Si queremos trascender significativamente nuestro rol meramente académico, tenemos la obligación de crear condiciones estimulantes para generar una ciudadanía activa, participante desde  un pensamiento comprometido con nuestros supremos intereses regionales. Tenemos que superar nuestro autismo institucional y dirigir nuestra atención a nuestro entorno. Centrarnos, excluyentemente, en nuestra interioridad institucional no hace sino consolidar una inconcebible actitud solipsista en el marco de una tragedia regional en indetenible y trágico proceso de agravamiento. Teniendo posibilidades de hacer oír nuestra voz de protesta fundamentada, en cuanto foro o circunstancia sea posible, estamos optando por un ominoso y doloroso silencio.

¿No es acaso una responsabilidad social que tenemos todos los profesionales que trabajamos en la UNAP el asumir una posición en defensa de nuestra región? Expresar nuestra protesta institucional, es lo mínimo que podemos hacer, pues nuestro silencio expresa aceptación, complicidad, con los agentes destructores, salvo, lo que sería inconcebible, que no nos hayamos dado cuenta de la gravedad de la situación.

Y este silencio también implica a los estudiantes, quienes, se supone, se están formando para luchar por los intereses de nuestra AMAZONÍA, más allá de lograr su profesionalidad. Y a los trabajadores administrativos pues también son usufructuarios de los bienes y servicios que nos brinda.

Frente a este mutismo multilingüe y multilaboral la colectividad amazónica debe estar preguntándose, ¿entonces, para qué tenemos un centro de estudios superiores? ¿Para qué formamos profesionales?

Urge, pues, que nuestra UNIVERSIDAD exprese y fije su posición jurídica, moral, científica, principista, etc. frente a estos atropellos, oficiales y particulares, que hacen de nosotros, pueblos y personas, simples cosas sin ningún valor frente a las veleidades de quienes tienen los poderes económico y político.


Hagamos respetar nuestra dignidad, que nunca hemos perdido, y hagamos sentir nuestra protesta frente a cada atropello que se infiera a nuestra región amazónica. El silencio ominoso nos descalifica moralmente

jueves, 12 de septiembre de 2013

EN TORNO AL FESTIVAL DEL BOSQUE (2)

Prof. Gabel Daniel Sotil García

El FESTIVAL DEL BOSQUE en nuestra región
expresa el compromiso del magisterio con la creación de
una nueva educación.
De acuerdo a los paradigmas tradicionales, en nuestra región (como en todo el país) en el mes de septiembre se celebraba la llegada de la PRIMAVERA,  estación climática que, en teoría para nosotros, representa el reinicio del ciclo vital de la naturaleza, manifestado en el reflorecimiento (rejuvenecimiento) de las plantas, el alegre cantar de las aves silvestres, la sensación de una nueva vitalidad en el ambiente, etc. Es la expresión de la JUVENTUD, como época de las mayores ganas de vivir la vida. En los centros educativos, todos ellos poblados por niños y jóvenes, a la supuesta llegada de esta estación se le dedicaba especiales actividades, entre las que invariablemente se elegía a la niña o señorita REINA DE LA PRIMAVERA, que presidía todo un programa celebratorio que copaba hasta una semana de festejos en homenaje a dicha estación climática.

Niños aprendiendo a celebrar la hermosa
naturaleza en la que vivimos. 
Pero, en la medida en que los conocimientos científicos acerca de nuestra región se han hecho más extensos y profundos, los maestros y maestras, sobre todo, nos hemos dado cuenta de que en ella no existen las notables diferencias climáticas entre una y otra estación que se dan en otros lugares de nuestro planeta ubicados en determinadas latitudes, dado que las variaciones de la condiciones ambientales son mínimas, distinguiéndose solamente las épocas de vaciante y de creciente, según que disminuya o aumente la frecuencia de las lluvias, de acuerdo a las leyes que gobiernan la dinámica de los fenómenos meteorológicos y, con ello, el incremento o reducción leve del promedio de temperatura. Por lo tanto, se nos ha hecho evidente que la PRIMAVERA es una estación plenamente incompatible con nuestras condiciones climáticas, que a estas alturas de los avances científicos ya no pueden ser ignoradas, por lo que celebrar su presencia constituye un total engaño a nuestros educandos.

A ello se agrega que las nuevas corrientes tanto pedagógicas como ambientalistas, vienen exigiendo de los Maestros y Maestras una mayor atención al entorno inmediato del niño, para que la acción formativa sea cada vez más coherente con las características y condiciones de los componentes de su escenario existencial: lo ecológico y lo sociocultural; lo cual, sin duda repercutirá en un proceso formativo más rico y significativo, tal y como lo plantea la corriente del constructivismo pedagógico, en el cual confluyen los aportes tanto del constructivismo sociológico como los del constructivismo psicológico.

Todo ello ha repercutido en el surgimiento de la necesidad de crear en nuestra región una festividad escolar plenamente coherente con nuestras condiciones ecológicas, en cuyo marco celebratorio se promueva el conocimiento de nuestra realidad ambiental, el establecimiento de relaciones afectivas con sus componentes y se comprometa a las nuevas generaciones a una férrea defensa  de nuestro ambiente. Esa festividad es, precisamente, el denominado FESTIVAL DEL BOSQUE, cuya celebración  tiene una especial trascendencia formativa.

Aprendiendo a expresar compromisos y protestas
 ante las agresiones a nuestro bosque.
La cifras que expresan el avance destructor de nuestro bosque, así como las referidas a la consecuente extinción de especies florísticas y faunísticas en nuestra región, tienen que merecer respuestas sociales dirigidas a morigerar y anular tales efectos, pues no se trata de tragedias causadas por fenómenos naturales, sino por la irreflexiva e irresponsable acción humana, producto de una malformación psicológica, de la que hemos sido víctimas desde que se cambiaran los patrones tradicionales de relación con nuestro entorno ambiental.

Cambio que, no sólo afecta al ambiente físico en el que vivimos, sino, y fundamentalmente, a los Pueblos cuyas culturas tienen raigambre y esencia forestal, quienes hoy vienen sufriendo los embates depredantes de la cultura dominante, regida por patrones contrapuestos a los suyos.

Por cierto que la acción para cambiar estos efectos tiene que, ineludiblemente, involucrar a la EDUCACIÓN FORMAL, es decir, a la acción que se realiza en los Centros Educativos, en los cuales nuestros  niños reciben los mensajes cognoscitivos, intelectuales, actitudinales y axiológicos a partir de los cuales determinan sus relaciones con su universos existencial

Niños asumiendo la caracterización de los seres de su entorno
forestal, así aprenden a quererlos.
Es en la intimidad de estas instituciones en donde los niños y niñas deben ser formados cotidianamente para establecer nuevas relaciones con su ambiente, más aún ahora que las tentaciones  de la artificialidad tienen un carácter agresivo para nuestra juventud, en ambientes en los cuales aprenden cada vez más a alejarse de lo natural, a pesar de tener una naturaleza tan pródiga en todas sus manifestaciones.

Son, justamente, éstos los propósitos de esta creación llamada FESTIVAL DEL BOSQUE que, iniciado en 1989, viene siendo una festividad integrante de la actividad escolar anual en los centros de nuestra región, oficializada por la Dirección Regional de Educación el 22 de junio del 2000, mediante Resolución Directoral N° 02642-2000-CTAR-L-DREL-D.

Debe tenerse en cuenta que esta propuesta tenía por finalidad dar inicio al proceso de diversificación curricular en nuestra región, reconociéndola como una actividad con el mayor potencial formativo, a condición de ir enriqueciéndola progresivamente, para nuestros educandos, pues se inscribe en el marco doctrinal de la EDUCACIÓN AMBIENTAL, que para nosotros es, más estrictamente, EDUCACIÓN FORESTAL, planteada como instrumento para superar nuestro actual subdesarrollo regional.

Aprendiendo a vivir emociones relacionadas con su
riqueza forestal.
De esta manera aseguraremos que este FESTIVAL DEL BOSQUE sea un aporte significativo para la construcción de la educación nueva que requiere nuestra REGIÓN  LORETO que, hoy, con todo derecho y con la participación de todos sus pobladores, debe construir su propia ruta histórica, en el marco de nuestra nacionalidad peruana. 




domingo, 8 de septiembre de 2013

EN TORNO AL FESTIVAL DEL BOSQUE



ACERCA DE LA PRIMAVERA (*)

Gabel Daniel Sotil García

Por características ecológicas, en nuestra Amazonía
no pueden darse las estaciones climáticas de otras
zonas terráqueas.
En nuestro calendario anual existe una fecha de un singular significado: el 23 de setiembre. Con ella se inicia la PRIMAVERA; lo cual es motivo de grandes celebraciones, especialmente a nivel escolar, durante las cuales manifestamos nuestra alegría por su llegada y le rendimos honores por la belleza que ella representa y que se expresa a través del canto de los pajarillos, el florecer del campo, amaneceres más hermosos y en una sublime alegría de la naturaleza que podemos captarla por doquier. En los textos escolares se la describe profusamente y se le dedica varias poesías que los profesores nos esmeramos en hacer que nuestros niños aprendan y luego las reciten en una ceremonia celebratoria que organizamos en nuestros centros educativos presidida, invariablemente por una alumna “Reina de la Primavera”.

A nuestros alumnos les enseñamos que la primavera es la estación más hermosa del año porque, durante los meses que dura, hay algo muy especial en la naturaleza que nos infunde alegría, mayores energías, una mejor disposición de espíritu para afrontar los problemas y, en fin, muchas cosas más. Su significado es mucho más notorio si la comparamos con el Otoño, estación durante la cual , decimos a los niños, la naturaleza se pone triste, tristeza que dura todo el invierno, para luego, trocarse como por encanto, en una explosión de alegría y color en plenitud: es la PRIMAVERA.

En verdad de verdades, todo lo que decimos de la primavera es rigurosamente cierto. No hay nada falso porque, efectivamente, la Primavera como el Otoño, el Invierno, el Verano son cuatro momentos en el ciclo anual terráqueo que se presentan muy distinguiblemente en ciertas zonas  de nuestro planeta. No en todas. Sólo en las zonas intermedias o templadas. Pero no en las zonas polares y, menos, en las tropicales.

En un bosque  húmedo y tropical, es
un contrasentido celebrar la fiesta de la Primaver
a como 

estación climática. 
Foto: Biólogo José Álvarez A.
Nuestro país, por su ubicación geográfica, no tiene primavera. Nuestra región selvática es absolutamente tropical, por tanto, tampoco tiene primavera. Basta hacer un recuento anual de los cambios que se producen en la naturaleza que nos rodea y quedaremos convencidos que en setiembre nada de aquello que hemos descrito se produce. Lo que sí se produce, y a todas luces lo podemos constatar , es un periodo de creciente de los ríos y otro de vaciante, que tienen profundas consecuencias económicas y socio-culturales en nuestra actividad, tanto en el área rural como urbana, en un ciclo repetitivo anual, con fechas de inicio y término bastante precisables.

Entonces, ¿cómo explicamos el especial esmero que ponemos los profesores al celebrar la llegada o el inicio de un fenómeno anual que no tiene lugar en nuestra realidad? ¿Por qué creamos en nuestros niños y jóvenes la percepción de algo que no se da en nuestro medio? ¿Por qué inducimos en ellos una realidad ficticia?

No creemos que basta decir que, como los libros de texto hablan de la primavera, así como de las demás estaciones, la celebremos. Tampoco creemos que sea por disposición de las autoridades educativas, quienes nos obligan a celebrar un fenómeno natural, que no es natural para nosotros.

Creemos que la explicación radica en algo más profundo, sobre lo cual los profesores debemos meditar, también, profundamente. Nos referimos al rol que tradicionalmente viene cumpliendo la educación formal frente a nuestra realidad, rol dentro del cual los profesores tenemos una función muy específica.

Veamos nuestro caso, el caso de la educación en la selva.

Para nadie es un secreto que nuestros niños y jóvenes más conocen la historia de las culturas andinas y costeñas que de las culturas nativas. La palabra Chimú tiene mayor significado que la palabra Asháninka, por ejemplo. Más conocen los niños y jóvenes loretanos del elefante o del león que de la sachavaca o del puma. Los niñitos en los jardines se extasían cantando al “elefante que se balancea sobre la tela de una araña”. Sin embargo, al tuqui-tuqui no le dedican ningún canto, ni una poesía, ni una adivinanza.  Las palabras rey, reina, príncipe, princesa, abundan en los cuentos que relatamos a los niños. ¿Alguien de nosotros ha conocido alguna vez a una princesa?

Sólo son distinguibles las épocas de
vaciante y creciente en nuestra región.
En el proceso educativo de nuestra niñez y juventud, el gran ausente es nuestra realidad natural y sociocultural. Así como no enseñamos nuestra historia regional, nuestras culturas nativas, tampoco promovemos el aprendizaje de nuestra flora y nuestra fauna. En los textos escolares, por ser hechos a nivel nacional, nuestra realidad amazónica es soslayada. Apenas hay referencias vagas, tangenciales, de la realidad selvática. Y nosotros los profesores caemos en el juego de los textos y también ignoramos nuestro contexto circundante y, en vez de promover, dirigir y consolidar un proceso de profundo enraizamiento en nuestra realidad natural y sociocultural  a partir de su conocimiento, lo que hacemos es estimular un profundo enajenamiento de nuestros alumnos respecto a dicha realidad amazónica. Sus adivinanzas deberían referirse a lo nuestro, al igual que las poesías, fábulas, trabalenguas, cuentos, etc.

Todos los medios pedagógicos deberían servir para portar mensajes educativos de nuestro mundo existencial inmediato.

Pero, infelizmente, no es así. En nuestra praxis educativa formamos educandos para otra realidad, realidad ajena, desubicándolos, enajenándolos de la suya. Y con ello los hacemos dependientes y admiradores de otras realidades, otros valores, otras culturas, despreciando lo nuestro. Entonces pues, dentro de este tipo de educación alienante, no es nada raro que celebremos con tanta dedicación y esmero, la fiesta de la primavera. Podríamos decir que, precisamente, tenemos en esta celebración la muestra más contundente de la función alienante que cumplimos los profesores en el proceso formativo de nuestros niños y jóvenes.
¿Por qué no celebramos el inicio de la vaciante de los ríos? ¿O de la creciente? ¿Quién de nosotros ignora la gran importancia que  tienen ambos fenómenos en nuestra vida?

Estos sí son fenómenos naturales que nos afectan  directamente. Son fenómenos que vemos con la contundencia de la realidad. La agricultura, la pesca, la extracción de madera, en fin, toda actividad económica de nuestra región, está signada por tales fenómenos naturales.
Sin embargo, en el devenir de los Jardines, y Escuelas, pasan ignorados tales fenómenos, como si no tuvieran lugar en nuestra realidad. En los Colegios, igualmente.

Bendecidos por la NATURALEZA, debemos aprender y 
enseñar a celebrar las características de las que nos dotó.
No podemos, nosotros los profesores, eximirnos  de la responsabilidad que tenemos en este proceso de alienación. Somos nosotros, en el trabajo curricular diario, quienes generamos, dirigimos y mantenemos este desligamiento de nuestros educandos de su realidad inmediata con la consecuente formación de una personalidad dependiente.

Por ello, creemos, que en algún momento tenemos que iniciar la búsqueda de comportamientos magisteriales más coherentes con nuestra realidad natural y sociocultural. Tenemos que comprometernos en la construcción de una educación acorde con nuestras características, nuestras necesidades, nuestras aspiraciones propias.

El encuentro de una praxis educativa con características regionales, pasa por el abandono de muchos prejuicios que nos hacen conducir un proceso formativo de nuestros niños y jóvenes que sólo acentúa  nuestros problemas sociales antes que contribuir a solucionarlos.

                 
(*)  Artículo publicado por el autor el 11-09-1988, en el semanario KANATARI, pág. 3, para                            fundamentar la propuesta de celebrar un Festival del Bosque en nuestra región, festival                        que fuera aprobado por la Dirección Regional de Educación de Loreto, mediante RD N°                        02642-2000-CTAR-DREL-D, del 22-06-2000.