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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento Ica, Provincia Palpa, Distrito Río Grande, Caserío "San Jacinto", 1941. Egresado de la UNM "SAN MARCOS", Facultad Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL LIT. INFANTIL, ÁREA EXPR. POÉTICAS, MED •RECONOCIMIENTO MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS", UNAP (2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Ger. Prom. Cultural, GORE LORETO., Condecorado con orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín (24-09-2016). Palmas Magisteriales en grado AMAUTA (06-07-17) MINEDU. DIPLOMA DE HONOR, por Congreso de la República. 21-03-2019

viernes, 8 de agosto de 2014

LOS MUCHOS NOMBRES DEL AMAZONAS (*)


Gabel Daniel Sotil García

Paranaguassú, Paranatinga, Tungurahua
nombres ancestrales del hoy conocido como
río Amazonas. 
Al alba del Año Nuevo de 1500, Vicente Yáñez Pinzón, bordeando la costa oriental de nuestro subcontinente, se encuentra con la desembocadura increíble de un río fabuloso. Lo explora un trecho y, al regresar a España, informa de tal descubrimiento. En virtud de esto, el Gobierno Español lo designa con el nombre de “Santa María de la Mar Dulce”. Se diría que es éste el primer nombre cristiano y occidental del Amazonas.

Sin embargo, con mucha anterioridad, las naciones aborígenes que poblaban sus orillas, le conocían con los nombres tupí-guaraníes de Paranaguassú, Paranatinga y Tungurahua, que, en buen romance y respectivamente quieren decir “Gran Río”, “Río Blanco” y  “Rey de las Aguas”.

El 12 de febrero de 1542, Dn. Francisco de Orellana, conduciendo un improvisado bergantín con 57 soldados y en busca del “País de los Omagua”, territorio de “El Dorado” y del aurífero lago de Parimé, se dio con un río que parecía mar. Años después sería llamado el río de las Amazonas. A partir de entonces  las poblaciones hispanas le llamaron “Río Mar”, “Mediterráneo que anda” y “Río de Orellana”, conforme da cuenta en “La Amazonía Peruana” el escritor Ricardo Cavero Egúsquiza.

Durante el período de la Colonia se da una inusitada acción  exploradora en la que participan tanto el clero  como la soldadesca del Virreynato español en América, ávidos de tesoros y de pueblos de riquezas alucinantes.  Tal penetración, sin embargo, a la gran región del Antisuyo, se vuelve provechosa  en descubrimientos fluviales y así es cómo el ya legendario Amazonas también va convirtiéndose en una inagotable fuente de estudios, exploraciones y recorridos a través de su más variada longitud.

Majestad infinita, Monarca de los ríos, epítetos
atribuidos al gran Amazonas. 
Cuando Juan de Salinas Loyola surca sus aguas en 1557 y descubre el 29 de setiembre de ese mismo año el río Ucayali, al que pone por nombre “San Miguel”, sabe que el nuevo canal tiene que conducirlo a los orígenes del Amazonas. Y cuando en 1559, Lope de Aguirre, integrante de la expedición de Pedro de Ursúa, a quien posteriormente asesinó, lo recorre sobre un reguero de muertes, no sólo pasa a la historia como el jefe de los marañones; es decir, de haber recorrido y haber estado en el Marañón, que es el nombre con el cual se conocía entonces al Amazonas, sino porque la expedición comandada por Pedro de Ursúa, hizo posible que se rectificara la creencia y el error geográfico de que el río Napo daba origen al Amazonas.

El padre franciscano Narciso Girbal, que trabajó la última década de 1700 para comunicar Sarayacu, del río Ucayali, con el río Cumbaza, en la región del Huallaga, señala que el Amazonas era llamado “Gran Pará”.

En la siguiente década, el Padre Samuel Fritz, que vivió explorando 40 años la Amazonía Peruana y que fue el más firme defensor ante la voracidad portuguesa de nuestra territorialidad, se refería al Amazonas como Marañón.

Por otra parte, los brasileros dan tres nombres al Amazonas: desde el inicio en Perú, hasta Tabatinga, zona fronteriza del Trapecio Amazónico, lo llaman Marañón; desde este lugar hasta la confluencia con el río Negro, Solimoes. A partir de aquí ya lleva la denominación de Amazonas. 

El Parón Euá, madre de los ríos, nombre con que los
shipibos conocían al Amazonas.
La literatura y el sentimiento popular del pueblo han contribuido por igual a enriquecer los  muchos nombres del Amazonas. El contemporáneo explorador francés Cousteau, que debe haber leído el famoso poema (de homenaje al Brasil), de Carlos G. Amézaga, lo llama “Monarca de los Ríos”;  otros, “Río Mar”, el poeta Thiago de Melo: “Patria del Agua”; Pablo Neruda lo denominó “Camino de Planetas” y nuestro compositor loretano Julio “Chispa” Elgegren: “Majestad Infinita”

Y para no quedarse atrás, los Shipibos: “Parón Euá”: “Madre de los Ríos”, que es lo más sabio y más hermoso que se le ha podido llamar.




(*) Tomado de : EL OMAGUA, suplemento estudiantil de Kanatari, Año I, 28-10-90, No. 2.   

jueves, 7 de agosto de 2014

NORMALIZACIÓN DEL ALFABETO DE LA LENGUA IKITU

A propósito del Día Internacional de los Pueblos Indígenas

 Gabel Daniel Sotil García

Paseando su alegría por haber logrado la normalización
del alfabeto de su idioma, los Ikitus se aprestan
a participar en la ceremonia de clausura del congreso.

Establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994, el día 9 de agosto de cada año se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Siendo el nuestro un país que posee una inconmensurable riqueza en diversidad cultural, principalmente ubicada en nuestra Amazonía, esta fecha debe merecer un alto relieve social, para seguir aprendiendo y enseñando el conocimiento y respeto a dicha riqueza espiritual en el marco de lo que se denomina educación intercultural, para incorporarla a nuestro acervo cognoscitivo y axiológico-actitudinal en la dinámica socio-cultural regional y nacional.

El lema orientador del presente año, según lo establece la ONU es: “Acortando las diferencias: aplicación de los derechos de los pueblos indígenas”, lema cuya finalidad es resaltar socialmente la importancia de los derechos de estos pueblos y, fundamentalmente, motivar el fortalecimiento de las políticas nacionales (y, por ende, regionales) para poner en práctica la “DECLARACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS”, proclamada en el 2007.
Ceremonia de clausura del Congreso sobre normalización
del alfabeto de la cultura Ikitu.

Con este lema se resalta la importancia del reconocimiento y concreción de esos derechos mediante la puesta en práctica de políticas y programas a nivel nacional e internacional, en las que colaboren los gobiernos, la ONU, los propios pueblos indígenas y todos los sectores involucrados, nos dice dicho organismo.

Felizmente, en el presente año, esta celebración nos encuentra, en el  nivel regional, en pleno proceso de rescate y revaloración de nuestra riqueza lingüística mediante la normalización de los alfabetos de algunos de ellos, tal el caso de los Kukama Kukamiria, Ikitu, Shiwilu, Bóóráá y Maijuna.

Impulsado y reclamado por los propios pueblos indígenas, este proceso, si bien viene cubierto de un pesado silencio de parte de los medios de comunicación social de nuestra ciudad, tiene una enorme trascendencia para el enriquecimiento y fortalecimiento de nuestra cultura regional. Para fortalecer nuestra diversidad cultural nacional.

Profesores y miembros de la comunidad Ikitu,
disfrutando de la ceremonia de entrega de los acuerdos
sobre la normalización de su alfabeto.
Por ello es que, en ceremonia realizada el sábado 03 del mes en curso y teniendo como escenario uno de los ambientes del local de la Prefectura de Loreto (Sala de Gobernadores), se realizó la clausura del Congreso de Normalización del Alfabeto de la Lengua IKITU (escrito así por la libre determinación de los representantes de dicha cultura), contando con la presencia de la Dra. Patricia Jacquelyn Balbuena Palacios, vice ministra de Interculturalidad del Ministerio de Cultura, el Prof. Manuel Grández Fernández, en representación de la Directora General de Educación Intercultural, Bilingüe y Rural –DIGEIBIR-  del Ministerio de Educación, Prof. Elena Burga Cabrera;  la profesora Maritza Ramírez Sinarahua, Directora de la Dirección Desconcentrada del Ministerio de Cultura- Loreto, el Apu de San Antonio de Pintuyacu, Marcelo Inuma y una numerosa delegación (profesores y comuneros) de miembros de dicha comunidad, Atalaya del río Chambira y de San José de Ungurahual del Alto Nanay, en donde aún se refugian los miembros de la que fuera grandiosa cultura de los Ikitus, ahora dispuestos a asumir protagonismo cultural en nuestra región y compartir los beneficios político –sociales y  los avances científicos y tecnológicos que la globalización nos permite.

En ese escenario se dio lectura al Acta de Acuerdos, firmada por todos los asistentes al Congreso de Normalización. Dichos acuerdos son:
  Ø  Aprobar, por unanimidad, el uso de las siguientes grafías en la escritura del                      idioma Ikitu: a, i. j. k. m. n. p, r, s, t, ï, u, y, w.
  Ø  Todos nos comprometemos a escribir utilizando las grafías acordadas en este                    Congreso.
 Ø  Todos los participantes nos comprometemos a realizar las réplicas en nuestras                   comunidades.
 Ø  El Ministerio de Educación, a través de la DIGEIBIR, se compromete a elaborar                  materiales en lengua Ikitu, utilizando las grafías acordadas en este congreso.
 Ø  La representante del Gobierno Regional de Loreto se compromete a ingresar a                 las tres comunidades Ikitu para hacer un levantamiento de información y realizar             un trabajo consensuado con dichas poblaciones.  Asimismo, invitará a otras                       instituciones comprometidas.
Atentos a la ceremonia en el Salón de Gobernadores, en
la que se hizo entrega de los acuerdo tomados en el
congreso sobre normalización de idioma Ikitu
.

 Ø  Los maestros EIB de las tres comunidades Ikitu (Inicial, Primaria y Secundaria) se         comprometen a cumplir con el trabajo coordinado con los sabios. Asimismo, en                  aprender la lengua Ikitu.
 Ø  Las autoridades, comuneros y sabios se comprometen a revitalizar la lengua Ikitu           desde el hogar, para apoyar que los niños aprendan la lengua Ikitu. Realizan un           trabajo  coordinado con los docentes.
 Ø  Todos los asistentes se comprometen  a respetar los acuerdos asumidos en esta     reunión y a realizar las actividades del plan de trabajo  que se adjunta a la presente acta.

Es decir, todo un rosario de acuerdos que, tenemos la seguridad, se llevarán a la práctica, pues fueron los mismos miembros de la cultura Ikitu quienes los tomaron.

De esta manera, nuestra región realiza un significativo avance en el logro de los objetivos trazados para la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, los mismos que son posibles por la confluencia de esfuerzos de los mismos pueblos originarios y los Ministerios de Cultura y Educación, con lo cual “acortamos las diferencias y ponemos en práctica los derechos reconocidos a los Pueblos Indígenas”.





sábado, 26 de julio de 2014

¿EXISTE LA AMAZONÍA EN NUESTRO PAÍS?

A propósito de nuestro 193º aniversario patrio

Gabel Daniel Sotil García
Comprensión del ámbito de la región
 amazónica en nuestro país.
Foto satelital.

 Por cierto que no nos referimos a la existencia físico-geográfica de nuestra región, pues ella es tan contundente que sería más que imposible ponerla en duda. La pregunta va dirigida a provocar una reflexión acerca de la presencia de nuestra región en el imaginario nacional y, en especial, en el de quienes tienen en sus manos la prerrogativa de tomar decisiones político-sociales, culturales, educacionales, comunicativas, administrativas en nuestro país.


¿Qué imagen tienen tales personajes acerca de nuestra región? Si analizamos los temas privilegiados por nuestra clase política, tanto regional como nacional, podríamos llegar a la conclusión de que lo que conocemos como Amazonía peruana no existe. Es decir, nuestro grandioso bosque,  el río más extenso y caudaloso del mundo, al que nosotros le damos el nombre de Amazonas, declarado, hace poco “Maravilla natural”, los ríos Ucayali, Marañón, Huallaga,  Napo, Putumayo, etc. no existen. Esa prodigiosa cuenca de agua dulce, hábitat de una de las más grandes diversidades biológicas de nuestro planeta, no existe. Los Pueblos Indígenas no existen así como tampoco existen nuestras cochas, los pueblos ribereños, las balsas, las canoas, las tahuampas, etc. Nuestra extensísima línea fronteriza, tampoco existe. Es decir, la región cuya extensión es mayor al 60 % de nuestro territorio nacional, no existe, pues no merece mayores preocupaciones de parte de quienes vienen luchando, en estos momentos, por hacerse del poder político en nuestro país y región.  

En realidad, esta ausencia del “tema” AMAZONÍA, en la mente y el discurso de dicha clase política  nos tiene que preocupar profundamente, no sólo a quienes vivimos en este espacio, que lo sabemos merecedor de las más serias preocupaciones y planteamientos, sino a todo el país, pues revela una gravísima patología mental que sufren quienes han aprendido a percibir al Perú conformado sólo por Costa y Sierra, visión heredada desde las épocas coloniales en  las que el ámbito de acción de las clases dominantes fue, precisamente, dichas regiones

Ríos y bosques amazónicos que requieren estrategias
específicas para su aprovechamiento socio-económico
sin ser destruidos.
En la Costa estuvo y sigue estando la sede del centro del poder político; es imprescindible  pensar en ella; en la Sierra,  los asientos mineros que, desde la época colonial, dieron renombre al Perú en el exterior; por lo tanto, es ineludible pensar en ella. Desde entonces, Perú quería decir costa y sierra. Costa  para la agricultura y Sierra para la minería. La Selva, extensísima e ignorada para fines de aprovechamiento económico y objetivo de planteamientos de política, no pasó de ser un fuerte color verde en los mapas.

Salvo el aprovechamiento de algunos de sus recursos, desde la segunda mitad del S. XIX, para fines de exportación, nuestra región aún no merece atención política de primera por su insignificancia para propósitos agrícolas y mineros, propósitos que, de concretarse, significarían su total destrucción, pues bien sabemos que su vocación natural por su forestalidad es generar diversidad de vida y cultura.

Y seguirá siendo vista así mientras no aprendamos a vernos como un país forestal, con ingentes recursos provenientes de un bosque prodigioso pletórico de potencialidades renovables, si es que logramos anular nuestra actual agresividad social incentivada por una educación de donde emanan “las órdenes” para destruir nuestra naturaleza, enseñándonos a verla como apta para la agricultura, la pecuaria y la minería.

Aprender a vernos como país forestal  es una de las mayores prioridades nacionales, pues, como ya se dijo, más de las dos terceras partes de nuestro territorio están comprendidas dentro de lo que se denomina Amazonía; es decir, somos un país AMAZÓNICO, además de costeño y andino.

Y vernos como país forestal y amazónico exige nuevas estrategias político - económicas, muy diferentes a las que exige la visión agro – minera, que infelizmente se viene imponiendo para satisfacer requerimientos de economías e intereses foráneos, que cuentan con eficaces cómplices y testaferros entre la clase política y empresarial regional.

Es el cambio de este paradigma el que aún no se produce en nuestra clase política. Asumir esa nueva realidad nacional nos exige aprendizajes de nuevas estrategias para promover su desarrollo, aprendizajes que aún, también, no los abordamos.

Aun cuando, hasta hoy, las estrategias de desarrollo agrario y minero han fracasado en nuestro país por su impertinencia, pues la pobreza y su secuela, el subdesarrollo socio - económico, se siguen profundizando, son las que más conocemos y se nos han transformado en los únicos referentes para dinamizar nuestros recursos nacionales.

Lotización de la amazonía para fines de
extracción petrolera en el marco
de una ausencia de política de desarrollo
forestal.
 
Nuestra clase política, por lo tanto, ”elude” el tema Amazonía por su ignorancia acerca de su realidad, es decir, no conoce sus características, las leyes que gobiernan sus componentes, sus potencialidades materiales, culturales y espirituales, su historia, sus perspectivas, la idiosincrasia de sus Pueblos, etc. Y, por lo tanto,  carece de propuestas para un trabajo político en un territorio que le representa una gran interrogante.

La propia clase política regional viene jugando un papel cómplice por no haber sabido enseñar “Amazonía” y “Forestalidad” a los partidos y movimientos políticos nacionales, habiendo preferido la comodidad de la adhesión a propuestas políticas de carácter nacional,  incongruentes con nuestra realidad. 

Nos es urgente, por lo tanto, capacitarnos socialmente, para anular los efectos de las leyes que seguirán colisionando con nuestra región al ser elaboradas sin tener en cuenta sus características. Una cosa es pensar, aunque malamente, en un país sólo agrario y minero, y otra, muy distinta, es pensar en un país también, y predominantemente,  forestal.

Por lo tanto, es de urgente necesidad que construyamos una EDUCACIÓN que nos oriente en estas direcciones, instalando en nuestras mentes imágenes pertinentes a nuestras características e intereses AMAZÓNICOS. Sólo así, las nuevas generaciones tomarán las decisiones en defensa de los intereses amazónicos.

VISITE: http://www.amazonia.org.pe



domingo, 13 de julio de 2014

UNA NUEVA CONCEPCIÓN DE LOS LOCALES ESCOLARES

Se hace necesario plasmar una nueva concepción
de los locales escolares como escenarios de formación
integral. Foto: Local del ISP "Loreto"
 Prof. Gabel Daniel Sotil García

En estos momentos en que toda la colectividad loretana viene tomando conciencia de las grandes deficiencias de la educación de nuestra región, se hace necesario que miremos críticamente los diversos factores que viene influyendo en dicha situación, para adoptar las decisiones pertinentes a fin de dar paso a la educación que requerimos socialmente.

Es en este sentido que se hace necesario dirigir nuestra atención a las características de los locales que sirven de escenarios a la acción formativa, sobre todo en las zonas rurales

Más aún teniendo en cuenta las recientes declaraciones del actual ministro de educación respecto a las inversiones que van a ser destinadas al reforzamiento de la infraestructura educativa a nivel nacional.

Es en este sentido que queremos hacer los siguientes planteamientos.

Una pregunta que nos permitiría iniciar el análisis sería la siguiente: ¿Son realmente educativos los locales escolares en donde se realiza la actual educación formal en nuestra región?

Si empezamos por dar al término educación su exacta y trascendente dimensión de PROCESO DE FORMACIÓN INTEGRAL PARA LA ACTUACIÓN SOCIAL TRANSFORMADORA, entonces concluiremos que nuestros centros educativos no reúnen las condiciones mínimas para hacerse merecedores de tal calificativo.

Un local escolar debe responder a las características
y necesidades de su entorno.
Para que sean educativos en la plenitud de la adjetivación, deben ser escenarios en los cuales nuestros educandos adquieran aprendizajes estimuladores de sus potencialidades y capacidades puestas al servicio de la solución de los problemas de su comunidad. Deben ser espacios diseñados para adquirir experiencias conducentes a prepararlos para afrontar creativamente las dificultades sociales que hoy afectan a las comunidades en las cuales hacen su vida. No para ignorarlas. No para evadirlas. No para ser indiferentes y distantes de ellas.

Desde este punto de vista, entonces, un local para que sea centro educativo no deberá tener solamente espacio para aulas de clase porque, si bien en ellas pueden ser obtenidas importantes conductas, sobre todo las de carácter intelectual-teórico; sin embargo, éstas  no son las únicas necesarias para la actuación social.

Por las características geográficas, sociológicas, económicas y culturales de nuestra región, requerimos de locales escolares en los cuales se desarrolle un proceso educativo íntima, estrechamente ligado a la dinámica geo-ecológica y sociocultural, en especial al proceso productivo.

Es decir, que nuestra infancia, niñez y juventud adquieran las más importantes experiencias formativas de su personalidad en el marco de un conjunto de actividades (lo cual depende del currículo formativo), en las cuales el educando tenga vivencias de acción real y concreta sobre su entorno físico y social.

Entonces, pues, el sólo contar con aulas para clases teórico-intelectuales, es decir, con implicancias formativas parciales, limita la acción del docente a sólo un aspecto, no  precisamente el más importante de  la personalidad, lo cual sólo permite obtener, luego de catorce años de estudios formales (inicial, primaria y secundaria), un joven capacitado para la inacción y no para integrarse como agente dinámico a la actividad socio-productiva de su comunidad.

Más que  elemento  físico, el local escolar debe ser
instrumento al servicio de la comunidad.
Nuevos ambientes tiene que ser incorporados a los centros educativos. Espacios para el huerto, para la crianza de animales menores, para talleres, para la investigación (experimentación), para la producción de bienes, etc., deben ser requisitos indispensables para autorizar la creación de un centro educativo. En estos espacios, los educandos podrán vivir un rico, diverso, gradual y funcional proceso formativo, realmente integral, desde el acceso al sistema educativo, para actuar como miembros activos de su comunidad, plena y realistamente integrados a su dinámica y absolutamente comprometidos con la solución de sus problemas. Respondiendo, así, al carácter eminentemente transformador de la naturaleza del hombre.

Pero para que se dé esta situación se requiere que nuestras autoridades educacionales adopten las decisiones pertinentes; de lo contrario, seguiremos extrapolando modelos urbanos, malamente concebidos, al área rural.

La posesión de dichos ambientes dará oportunidad de enriquecer la acción docente, dándole un significado realmente social. Con un real significado de integralidad. Lo cual, por cierto, requiere de profesores con una nueva formación.

Por cierto que no pretendemos un Centro Educativo autosuficiente, como viene sucediendo actualmente, centros que, para nada o muy poco, hacen uso de espacios importantes de la Comunidad, en los cuales sería posible organizar experiencias significativas para la formación del educando.

Al contrario, tenemos que reconocer y aceptar que aun cuando poseyeran todos los ambientes necesarios, los Centros Educativos o Instituciones Educativas siempre deberán propiciar el contacto directo y sistemático del educando con su realidad físico-social. Debe reconocerse la necesidad de una complementariedad funcional entre Escuela y Comunidad. No interferirse. Una relación dialógica, interdependiente, sirviéndose mutuamente, es a la que debe darse vida.

Requerimos, entonces, alumnos, ciudadanos en formación, educados en las circunstancias reales de su comunidad, para que establezcan mejores comunicaciones con el mundo actual. Los ambientes ficticios en los que han devenidos los actuales locales, malamente implementados, no propician la formación socio-individual integral que requerimos para garantizar nuestro desarrollo endógeno, intercultural y sostenible.

Nota: Artículo publicado en el semanario KANATARI, 13-07-2014 (www.ceta.org.pe/kanatari)




miércoles, 2 de julio de 2014

ORIENTACIONES PROPEDÉUTICAS PARA MIS ALUMNOS DE LA FCEH - UNAP (*)

Prof. Gabel Daniel Sotil García
 MIS ESTIMADOS ALUMNOS:

Alumnos capacitándose para ejercer el magisterio
con pertinencia sociocultural en nuestra región.
Vamos a dar inicio a un nuevo semestre académico. Esto significa que debemos predisponernos para asumir las responsabilidades inherentes a nuestros respectivos roles, pues el proceso de aprendizaje que ya iniciaron ustedes hace algún tiempo, continúa con mayores exigencias, para las cuales deben seguir  preparándose.

Por lo tanto, es mi deseo expresarles mi complacencia de compartir este escenario en el que ustedes y yo aprenderemos para cumplir nuestro anhelo de lograr mejores niveles de desempeño profesional.

Es por esta razón que he preparado este documento introductorio, con carácter propedéutico, a fin de promover su motivación hacia una mejor actitud de aprendizaje en este curso y todos los cursos, que son de vital importancia para su formación profesional.

Es decir, pretendo generar una motivación tanto para que reflexionen como para que asuman un compromiso vital, consigo mismo y con el desempeño de su profesión.

Una asignatura, cualquiera que sea, conformante del currículo de formación profesional, se justifica sólo en el marco de un conjunto de circunstancias reales, de carácter sociocultural, exógenas a la universidad, que es el que le da sentido fundamentador, operativo y teleológico. El currículo dentro del cual se inscribe no  es sino el producto de dichas circunstancias. A las que pretende afrontar. No a la inversa.
Las aulas de estudio deben ser escenarios para la
adquisiciónde nuevos conocimientos, actitudes y
valores para el ejercicio magisterial como
instrumento de cambio.

En este caso, debo puntualizar algunos aspectos de nuestra realidad regional que actúan como factores contextuales condicionantes de la intencionalidad formativa de este curso. Es decir, que tanto la orientación, los contenidos como la dinámica metodológica se ven influenciadas por esta situación que se da  en los escenarios sociocultural y geoecológico. Por lo tanto, este curso debe ser concebido como un instrumento de cambio de dichas situaciones en lo que sea pertinente.
  
Algunos de estos hechos,  que deben servirnos para reflexionar sobre nuestro proceso formativo, son, en síntesis, los siguientes:
-Como país ocupamos el último lugar en cuanto a niveles de aprendizaje a nivel mundial (PISA, OCDE); ¿Merecemos dicha condición?
-Como región ocupamos la misma ubicación dentro de nuestro país (ECE), es decir, somos últimos en ubicación en cuanto a calidad. ¿Merecemos dicha situación, teniendo presente que en nuestra historia tenemos evidencias de grandiosos logros?
-De los docentes que han postulado en el último concurso para plazas magisteriales, el 70% no alcanzó nota aprobatoria. Como comprenderán, las miradas se han dirigido a la calidad de formación de los docentes y a quienes conducimos dicho proceso. ¿No te sientes aludido y  comprometido al igual que yo?

Ahora,  si dirigimos nuestra atención a la realidad regional,  constataremos que nuestra selva sigue siendo destruida en su riqueza material  por la explotación de oro, gas, petróleo, narcotráfico, tala irracional, contaminación acuática, ambiciones mercantilistas, ignorancia, falta de compromiso con su defensa, etc. todo por no haber aprendido a defendernos de la angurria transnacional.

Por otra parte, su riqueza cultural, constituida por su prodigiosa diversidad de pueblos viene siendo violentada y depredada, cada vez con mayor ensañamiento, vía empresas estatales y privadas, sin siquiera darnos el trabajo de querer conocer su riqueza espiritual. Arrebatamos sus territorios, destruimos sus bosques, envenenamos sus aguas (ríos, cochas, quebradas) Y el MINEDU sigue mirando sólo hasta los Andes. ¡Hubiera preferido que fueran menos altos!
Nuevas estrategias formativas deben ser los medios
para lograr una óptima formación de los nuevos maestros
en la UNAP.

 Es, por lo tanto, legítimo y moral que nos preguntemos: ¿Qué hacer? ¿Hacer como que no nos damos cuenta? ¿Miramos el discurrir de las aguas desde el barranco? ¿Quedarnos indiferentes? ¿Asumir responsabilidades de trascendencia social, con claras opciones por la defensa de nuestra heredad?

En este contexto situacional, la opción responsable de personas como ustedes no puede ser otra que la de formarse como profesionales con compromisos para luchar por nuestra región (y el país) y así hacer de la EDUCACIÓN EL INSTRUMENTO (pues esa es su suprema utilidad), que requerimos para ponerla al servicio de los más altos intereses de nuestra región amazónica, en el ejercicio de su desempeño magisterial, para lo cual se están formando.

Ustedes tienen el privilegio de ser parte de una institución de formación profesional. Ámbito de conocimiento, análisis, reflexión sobre nuestro entorno. Escenario en donde deben prepararse para construir propuestas para mejorar las condiciones de vida en nuestra región, y no sólo la humana sino también  toda forma de vida con la que compartimos este dechado natural llamado AMAZONÍA PERUANA.

Y es que no deben ustedes dar inicio a un nuevo peldaño de su proceso de formación profesional si no realizan un mínimo de esfuerzo de reflexión acerca de sus deberes morales en este largo, dificultoso pero grato proceso de adquirir responsabilidades para hacerse profesionales en la plenitud de su significado.

Precisamente, estas palabras introductorias tienen esta finalidad: provocarlos y retarlos a realizar esa indispensable reflexión que debe preceder a toda acción de trascendencia social que emprendan en su vida.

Es en este sentido que les pido leer con especial esmero este mensaje, especialmente preparado para motivarlos, no sólo en su aspecto cognoscitivo sino, fundamentalmente por su intención desencadenante  del ejercicio de capacidades diversas: actitudes, valores, ejecución, expresión, etc. La intención es que ustedes traten de lograr sus objetivos haciendo los mayores esfuerzos posibles. No habituarse a lo fácil. El esfuerzo fortalece su personalidad. Su objetivo es su FORMACIÓN INTEGRAL.
  
TENGAN PRESENTE QUE UN ALTO PORCENTAJE DE LA CALIDAD DE SU FORMACIÓN PROFESIONAL DEPENDE DE SUS PROPIOS ESFUERZOS. Su profesor es sólo un desencadenante de un proceso que ustedes van a conducir y del cual serán sus únicos administradores y  beneficiarios.

Esmérense por ser ESTUDIANTES AUTÓNOMOS para que sean profesionales y ciudadanos con autonomía comportamental e iniciativa en su acción social.

RECUERDEN: La autonomía en el aprendizaje se aprende practicándola. Asuman este y todos los demás cursos como oportunidades para lograrla.

Iquitos, abril de 2014.

(*) Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades de la Universidad  Nacional de la Amazonía Peruana de Iquitos.


domingo, 29 de junio de 2014

NUEVOS CRITERIOS PARA REORIENTAR LA EDUCACIÓN REGIONAL

Gabel Daniel Sotil García
Niños Shawi, esperando aprender a mirar al mundo
desde la interioridad de su propia cultura.

En concordancia con nuevos enfoques y necesidades actuales, para plantear una nueva educación en nuestra región tenemos que conjugar dos criterios fundamentales:
 ·   la contribución  a la propia construcción de nuestros pueblos, para conservar sus características esenciales (sin las cuales dejarían de ser tales) y
  ·       su inserción en el universo de interrelaciones entre pueblos, que hoy plantea el desarrollo de las innovaciones científico-tecnológicas generado y condicionado por el proceso de Globalización, con el cual respondemos, como especie, a las necesidades de interdependencia y comunicación, que  hoy  es necesario tener en cuenta para la conformación de un nuevo orden mundial, en el que cada pueblo o país sea considerado como protagonista de su propia historia y no la víctima de los intereses de los países que, por haber alcanzado una mayor eficacia en sus mecanismos  e instrumentos para dominar a otros pueblos, sea en forma abierta o encubierta,  se arrogan el derecho a imponerse sobre los demás.

Por lo tanto, una educación percibida como contribuyente a dicho nuevo Orden Mundial, debe plantearse como instrumento al pleno servicio de los intereses sociales de elevación de la calidad de vida del pueblo en el que se realiza, desde su propia perspectiva histórica, para que sus miembros logren un estatus humano con equidad, respeto, valoración; transformándose, dicha educación, en un mecanismo de estimulación para el desarrollo cualitativo de cada persona, en función a su actuación social trascendente en el conjunto humano.

En el caso de nuestra región, consideramos que una condición fundamental para que la educación logre los niveles de calidad deseables es que responda a las características y necesidades del entorno ecológico y sociocultural que nos es propio.

Por lo tanto, es necesario que dirijamos nuestros esfuerzos a la búsqueda de mecanismos que posibiliten la inserción de la educación, tanto en su dinámica como en su orientación, en la intimidad más profunda de las comunidades de nuestra región, poseedoras de características ambientales, socioculturales e históricas sui géneris, que les dan una absoluta peculiaridad dentro de nuestro país y que, por lo tanto, deben merecer respuestas educacionales adecuadas, coherentes y diferenciales. Es decir, pertinentes, para que sea el instrumento mediante el cual se construyan y reconstruyan indefinidamente nuestras diversas culturas sin perder su identidad, a partir de lo cual contribuyamos con la riqueza espiritual de nuestra especie.

En espera de una educación que los forme orgullosos de su
cultura pero conscientes de sus deberes con la humanidad.
Si hacemos que la educación de nuestra región fortalezca a nuestros pueblos en lo que les es propio y diferencial, estaremos fortaleciendo y concretando la vocación natural ya evidenciada por la humanidad a ser diversa, múltiple, heterogénea; vocación asumida como criterio rector por la UNESCO, la misma que ha promulgado la Declaración Universal  sobre la Diversidad Cultural (París, 2 de noviembre del 2001).

En dicho documento  se declara:
Afirmando que el respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos, son uno de los mejores garantes de la paz y la seguridad internacionales,

Aspirando a una mayor solidaridad fundada en el reconocimiento de la diversidad cultural, en la conciencia de la unidad del género humano y en el desarrollo de los intercambios interculturales,

Considerando que el proceso de mundialización, facilitado por la rápida evolución de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, pese a constituir un reto para la diversidad cultural crea las condiciones de un diálogo renovado entre las culturas y las civilizaciones,”

Palabras que expresan un nuevo enfoque del rol de la educación en los tiempos actuales, al son de las innovaciones científicas y tecnológicas, que tienen un correlato coherente en el avance de las humanidades.

Enfoque que es necesario materializar con decisiones y acciones dirigidas a superar la actual educación destructora de nuestras riquezas materiales y espirituales de nuestra región.
La educación debe fortalecer nuestro reconocimiento 
cultural para contribuir con el enriquecimiento de la 
cultura universal.

Para ello se requiere de la formulación de un currículo que tanto ponga énfasis en la formación de cada educando al servicio de sus comunidades como en el desarrollo de las mismas, promoviendo, así, lo que se denomina un desarrollo endógeno y humanista, a partir de la movilización de las propias capacidades de los vivientes de cada pueblo. Con ello lograremos que nuestra región se incorpore en relaciones armónicas  a la comunidad internacional en el marco de la globalización en actual proceso.

Contribuiríamos, así, a mejorar el proceso de  humanización en que está empeñada nuestra especie



sábado, 21 de junio de 2014

A PROPÓSITO DE LA FIESTA DE SAN JUAN


Prof. Gabel Daniel Sotil García
Alegorías del Juane y el cántaro de chicha.



Nuevamente nos encontramos a las puertas de una celebración más de la FIESTA DE SAN JUAN, festividad en la que expresamos y fortalecemos nuestras raigambres cultural-espirituales propias y diferenciales de la región selvática, mediante diversos comportamientos sociales.

Sin embargo, algunas reflexiones se hacen necesarias acerca de nuestra identidad cultural a partir de este hecho.

Sabemos que la identidad cultural se expresa mediante un conjunto de actitudes que nos predisponen a sentirnos pertenecientes a una cultura, sentirnos parte de esa cultura y actuar como miembros de esa cultura. Ella es la resultante de la acción del grupo humano sobre la persona cuando ésta establece un íntimo contacto con su entorno físico y socio-cultural. Es parte de la herencia social que recibimos cada uno de los que integramos un grupo humano.

Esta herencia recibida se hace realidad, se expresa, de muy diversas maneras a través de comportamientos característicos, es decir, que llevan un sello común, en acontecimientos que la misma comunidad determina como ocasiones propicias para dicha expresión.

El JUANE, plato típico que se degusta
en esta festividad amazónica.
La fiesta de San Juan es, precisamente, una de estas ocasiones de expresión de nuestra identidad. Pero no sólo eso. Es también ocasión para enseñar y aprender, para asumir una identidad.

Los niños aprenden de lo que ven en sus padres, sus hermanos, los mayores en general, que son los referentes comportamentales para asumir las actitudes básicas con las que se expresa la identidad cultural.

San Juan, como fiesta tradicional, en resumen significa ocasión para expresar nuestra identidad, pero, más que eso, ocasión para enseñar identidad a las nuevas generaciones.

Desde ese punto de vista, cabe preguntarnos si los adultos de hoy le estamos dando un carácter celebratorio coherente con nuestra cultura regional. Si en ella están presentes manifestaciones básicas y propias de nuestro ser cultural regnícola.

Las personas o instituciones que tienen a su cargo su organización, así como de la Comunidad en general, tenemos la grave y trascendente responsabilidad de hacer que la fiesta de San Juan conserve su sabor a fiesta selvática así como preservamos el sabor de nuestro delicioso juane.

Expresión de las habilidades artesanales del
pueblo amazónico.
En consecuencia, esperamos que en el presente año se pueda revitalizar ese mensaje espiritual que fortalezca nuestra identidad amazónica, muy ajeno a la avaricia mercantilista que vienen dándole las empresas que se han  apoderado de las iniciativas celebratorias y terminan imponiendo sus intereses comerciales para incrementar sus ganancias, sin importarles los aspectos esenciales a los que acabamos de hacer referencia, aspectos que deberían ser los ejes alrededor de los cuales giren todas las decisiones de las comisiones edilicias,  comunales y vecinales a las que se les encargue o asuman esta especial misión de organizar una festividad que exprese nuestra particular forma de ser amazónica.

Con ello enriqueceríamos los atractivos turísticos de esta hermosa y peculiar región y preservaríamos su esencia espiritual.