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Iquitos, Loreto/Maynas , Peru
- Nací en el departamento de Ica, Provincia de Palpa, Distrito de Río Grande, Caserío "San Jacinto", en 1941. Egresado de la UNM"SAN MARCOS", Facultad de Educación, especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales, Docente Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades-UNAP. Colaboro en: - Diversas revistas que se publican en Iquitos DISTINCIONES RECIBIDAS: •PALMAS MAGISTERIALES, Grado de Maestro •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN “HORACIO”, 1991, Derrama Magisterial. •PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN, “HORACIO”, 1992, Reconocimiento Especial •DIPLOMA DE RECONOCIMIENTO DE LABOR POR PUEBLOS INDÍGENAS- AIDESEP •PREMIO NACIONAL I CONCURSO NACIONAL DE LITERATURA INFANTIL, AREA EXPRESIONES POÉTICAS,MED •RECONOCIMIENTO EN MÉRITO A LA EXCELENCIA Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL -UNAP. . Reconocimiento con la distinción "LA PERLITA DE IQUITOS" otorgada por la UNAP (Junio, 2015), Reconocimiento por SEMANA DEL BOSQUE, Sub-Gerencia Promoción Cultural del GORE LORETO., Condecorado con la orden "CABALLERO DEL AMAZONAS" por el GORE LORETO (06.07.16), condecorado con la orden "FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS", Moyobamba, San Martín.

REFLEXIONES EDUCACIONALES PARA EL COMIENZO DE AÑO

EDITORIAL

LA EDUCACIÓN EN NUESTRA REGIÓN

Una de las mayores deficiencias que afectan a la educación en actual desarrollo en nuestra región es el carecer de un norte orientador proveniente de una clara visión de lo que queremos hacer colectivamente, como sociedad organizada, con nuestra Amazonía.

Nunca ha sido diseñada para el logro de propósitos regionales, concordantes con sus características esenciales, potencialidades geo-ecológicas y socioculturales y expectativas sociales,

Es decir, nunca la hemos pensado en función a logros pre establecidos en un plan de desarrollo explícito, consensuado, participativo, etc. de nuestra región.

Sólo como parte de un país con muy poco afecto por ella, pues la ignora de muchas maneras.

Hasta el momento todo su dinamismo está en función a disposiciones emanadas del poder central, en donde, bien sabemos, no existe una información ni actitudes que propicien adecuadas decisiones respecto a la Amazonía.

Sólo somos un apéndice insignificante a pesar de nuestra grandiosidad.

Siempre la hemos hecho caminar en base a mandatos ineludibles, nebulosas intenciones, inciertas probabilidades, obediencias ciegas, criterios de procedencias desconocidas, agentes mal informados y peor formados.

Sólo somos escenario de ejecución de decisiones exógenas.

Por su parte, los dirigentes políticos regionales la piensan siempre sólo como sucursal del centro hegemónico. Incapaces de construir una propuesta de raigambre forestal, en el más trascendente de los sentidos, siempre la han percibido en función a los intereses de sus centros políticos costeños. Carentes de una mirada holística de nuestra realidad, siempre la han asumido como un territorio de conquista político-ideológica para fortalecer sus nexos con el centro de poder nacional. Para complacer apetencias de la dirigencia central. En todo caso, para garantizar dominio partidario en el nivel nacional.

Los políticos surgidos en el seno de nuestras sociedades regionales han sido incapaces de construir una propuesta comprensiva, amplia, sólida, coherente con nuestra realidad. Sólo la han pensado dentro del marco de tendencias políticas nacionales. Si algún político regional se atrevió a asumir a la Amazonía como propósito, lo hizo a título de inspiración personal, sin una plataforma social que compartiera objetivos, doctrina, ideales. En el fondo, sólo para captar adherentes para el movimiento, pero sin ningún compromiso real con la construcción de una región con mejores niveles cualitativos de vida social y ambiental.

Sólo para satisfacer apetencias personales: capturar el poder.


domingo, 18 de marzo de 2012

LA DIVERSIDAD CULTURAL EN NUESTRA REGIÓN

Conscientes del valor de sus culturas, los Pueblos
Indígenas nos muestran todos sus logros espiri-
tuales y reclaman su derecho a ser respetados.

 Prof.  Gabel Daniel Sotil García, FCEH - UNAP

En la sociedad peruana y, en especial, en la amazónica es evidente que se vienen produciendo cambios sustantivos en su estructura y en su dinámica.Y no nos estamos refiriendo a los cambios que vienen generando los avances científicos y tecnológicos.

 Nos referimos al aspecto psicológico y cultural de dichas sociedades.

En primer lugar, es fácil constatar (si así lo queremos) que, aunque lentamente, los Pueblos Indígenas de nuestra región y país vienen asumiendo un mayor protagonismo, una mayor presencia, en el conjunto de la sociedad, como consecuencia de sus luchas, de su decisión de recuperar el espacio del que han sido desplazados por la agresividad de la cultura oficial y dominante desde el Siglo XVI en el Perú.

El íntimo y permanente contacto con el río ha condicionado
una forma de ser muy peculiar
La recuperación, en segundo lugar, de la convicción del valor de sus respectivas culturas que se viene operando en cada Pueblo Indígena amazónico; la toma de conciencia de su situación marginal en la sociedad peruana, el convencimiento de que aisladamente son más  vulnerables al avance destructor de la cultura mestiza, la reflexión sistemática acerca de sí mismos, etc. vienen teniendo como consecuencia una mayor organización en su lucha reivindicativa y una mayor lucidez en los planteamientos de su proyecto de desarrollo.

Después de un largo, secular, período de lucha sorda, resistencia pasiva y respuestas camufladas, hoy los Pueblos Indígenas amazónicos se organizan y plantean exigencias a la sociedad mestiza peruana que, aunque lentamente, va tomando conciencia de la condición multiétnica de nuestro país.

Consideramos que es éste el logro más significativo que se viene operando en nuestro país y región.

La aceptación, aunque sea a regañadientes, de nuestra multiculturalidad que viene operándose en la conciencia de quienes pertenecemos al ámbito de la cultura mestiza, es un asunto de la mayor trascendencia en la región amazónica.

Desde sus casas-balsas el poblador  amazónico
expresa su peculiar forma de hacer su vida.
Aceptación que, fundamentalmente, es un derecho conquistado por la lucha que los Pueblos Indígenas han emprendido para recuperar su presencia protagónica en la sociedad nacional.

Protagonismo que implica el tener derecho a ser aceptado y valorado como diferente, tener su propia historia, su propio presente y su propio futuro.

Por otro lado, es también evidente que la propia cultura llamada occidental y cristiana, viene asumiendo una actitud menos dogmática, más abierta a la comprensión del valor de las culturas indígenas a escala mundial.
           
En la medida en que las investigaciones científicas vienen proporcionando mayores y mejores conocimientos acerca de la naturaleza de los logros culturales de los Pueblos Indígenas, en esa misma medida se viene abriendo paso una actitud de revaloración de dichos logros.

Ceramio de la etnia Shipibo, en el cual se
expresa toda una cosmovisión propia.
Más aún cuando se viene haciendo cada vez más evidente que, como consecuencia del comportamiento social generado en algunos aspectos de la cultura occidental, se producen graves problemas cuya solución sólo puede ser encontrada en el marco de la visión de los Pueblos Indígenas, tal y como sucede con los problemas ambientales, con los modelos de desarrollo económico, la ética interindividual, el desarrollo espiritual, etc.

Es decir, la misma cultura arrogante e impositiva, destructora del legado indígena, hoy reconoce, vía la reflexión de sus mentes más lúcidas, que es un deber moral y un mecanismo de supervivencia humana el respetar la diversidad cultural que hasta hoy hemos logrado.

Respeto que se viene expresando en un corpus jurídico establecido en reuniones del mayor nivel internacional y la recurrencia, cada vez mayor, a los saberes indígenas para la solución de muchos de los problemas que afronta la sociedad mundial  actual.